En diálogo con «El retrato de Dorian Gray», esta novela, aguda y actual, habla de los privilegios asociados a la belleza y las humillaciones para conseguirla.
La imagen publicitaria de Verónica G. invade la ciudad, y provoca admiración y envidia. Pero al mismo tiempo que esa foto la vuelve famosa, en el mundo explota un movimiento de mujeres contra el mandato de la belleza tradicional. #fuckbeauty es el lema que toma las calles.
«A veces me pregunto qué habría pasado si no hubiese sido tan deslumbrante. Si nunca le hubiesen sacado la famosa foto. Aunque quizá lo que tendría que cuestionarme es cómo habrían sido las cosas si todo el mundo no reaccionase a la belleza como lo hace, si no la buscáramos de una forma tan burda y desesperada».
Cuando era chica pensaba que para el año 2005 todos nos trasladaríamos en naves espaciales individuales y aquí estamos, todavía en colectivo. Por eso no hay que tomarse muy en serio mis predicciones. A los nueve años, sin embargo, escribí una poesía donde especulaba sobre mi futuro profesional y anticipaba tres posibilidades: bailarina, domadora de leones o escritora. Al menos acerté en una.
Sin embargo, tardé mucho en llegar hasta ahí. Primero me recibí de traductora literaria de inglés, luego circulé unos años por los pasillos de la Facultad de Filosofía y Letras (también a veces por las aulas) y finalmente decidí dedicarme al periodismo. Llevaba unos quince años haciéndolo cuando un día escribí un cuento para mi hija (entretanto me había ocupado de otras cosas, entre ellas tener una hija). Luego escribí otro y luego otro. Descubrí que esto me gustaba mucho más que todo lo que había hecho antes. Entonces me animé con una novela. Y siguieron otras.
Me gustan los libros, el café, mi familia, las caminatas por la playa, el color violeta y las charlas con mis amigos. Odio levantarme temprano, las multitudes, el olor de los repollitos y que me cuenten el final de las películas. Así soy, más o menos.
Biografía oficial
Andrea Ferrari nació en Buenos Aires en 1961. Se graduó como traductora literaria de inglés, aunque luego desarrolló su carrera profesional en el periodismo gráfico y durante más de veinte años trabajó en diversos medios gráficos argentinos.
Entre los premios que ha obtenido, figuran el Barco de Vapor de España (2003), por El complot de Las Flores (Ediciones SM) y el Premio Jaén de Narrativa Juvenil 2007 por El camino de Sherlock (Alfaguara). Asimismo, El hombre que quería recordar fue incluido en la selección White Ravens 2006 de la Biblioteca Internacional de la Juventud de Munich.
Es también autora de las novelas Café solo, La rebelión de las palabras, También las estatuas tienen miedo, Aunque diga fresas, El círculo de la suerte, El diamante oscuro, El increíble Kamil, No es fácil ser Watson, La fábrica de serenatas y La noche del polizón.
Es un libro que de inicio me lleno de exceptivas pero la verdad es que no las cumple. El texto tiene una buena intención de hablar sobre la belleza como parte de un sistema machista pero es verdad que eso no lo es todo. La protagonista constantemente se proclama feminista pero esta constantemente comparándose con sus amigas y fijándose en ellas en lo físico y nunca nos dice bien por que son amigas. Tiene momentos y personajes que son innecesarios como los novios de las protagonistas, pues no aportan nada y solo están por estar. La historia central no es mala pero creo que no se termina de asentar bien, pues hubiera sido interesante conocer mas de los métodos que llevan a la charla del #fuckbeauty y no tanto darle vueltas que no llegan a nada. Las 2 historias que se cuentan a la mitad del libro se hacen muy insignificantes pues se olvida totalmente el caso de Vero. Para concluir creo que es buena la intención y tiene partes muy buenas, además de que esta escrito muy sencillo pero falla mucho en la historia en los personajes y en los diálogos. no hay ningun desarollo y no mueve.
Enmarcada en sus recuerdos, la narración de Lu, la protagonista, nos lleva a distintos momentos de su amistad con Verónica Gris, amiga suya de toda la vida: situaciones en el presente, a sus veintitantos, y de su adolescencia, cuando una fotografía lo habría de cambiar todo. Desde chicas son concientes de que, para los estándares hegemónicos, Verónica es sobresalientemente bella. Este hecho influye tanto en la forma en que los demás se relacionan con ella que sus amigas no pueden dejar de notarlo. Las conversaciones del grupo de amigas serán el eje para entender y debatir las cosas que viven, especialmente Verónica, luego de que un anuncio con su rostro (maquillado, retocado, impoluto, perfecto) se vuelva viral. En el contexto de una sociedad patriarcal obsesionada con la belleza, la lucha feminista y en conversación con el clásico El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde, Lucía rememora aquello que llevaría a Verónica a obsesionarse con la fotografía que la hizo famosa, y con el qué sería capaz de hacer con tal de congelar su imagen en el tiempo. Desde pequeña me gusta mucho Andrea Ferrari; la conocí cuando leí La rebelión de las palabras (que siento como si lo tuviera memorizado, tanto se me grabó a fuego sin haberlo leído tantas veces) y luego me enamoré de El camino de Sherlock (del cual hablo en la primera entrada de mi blog). Leí este libro poco después de su llegada a la librería donde trabajaba. Breve como es, me lo terminé en una hora. Estoy feliz de que temas como éste se traten de esta forma y de la mano de tan buenas autoras, y me parece ideal para trabajarlo en el secundario e incitar el debate.
es cierto que la cronología de la historia es algo desordenada, y que no hace un análisis tan profundo sobre las causas del ideal de la belleza, pero creo que cumple siendo un relato impactante que te hace pensar. muestra cómo puede destruirte la búsqueda eterna e inalcanzable de lo que nos dicen que debemos ser. me pareció que está bastante bien narrado, el punto de vista elegido hace que sea una historia que interpele a cualquier mujer joven.
en la historia se habla de que las personas lindas tienen un privilegio en la sociedad, y a pesar que más adelante se podría decir que este dicho se retracta, quiero agregar que no existe el llamado "pretty privilege". las mujeres nunca somos privilegiadas en el patriarcado, la única razón por la que las mujeres "lindas" reciben mejor trato es porque son objetos sexuales para los hombres. las demás mujeres cumplen otro tipo de rol en esta sociedad, pero ninguna es privilegiada. pensar que existe este privilegio refuerza la competencia entre las mujeres, nos hace enemigas, que es exactamente lo que quieren los hombres. no es un privilegio que ellos te deseen y te busquen, no debería ser un objetivo ser deseable.
Un libro que dice basta y literalmente a la m*erda a todos los estereotipos de belleza que sufrimos las mujeres. Es una lucha muy noble. Me emocione en más de un momento leyendo por lo visible que es el dolor de no encajar, de verte en el espejo y no ser eso que vemos en la tele. La puntuación no es de 5 estrellas porque me pareció que a nivel historia le faltó algo, no termino de entender o simpatizar con las relaciones de amistad de la novela, pero que le vamos a pedir a un libro de 100 páginas? Como en todo hay temas a debatir pero me parece que (sea exacto o no) estos libros fomentan que ciertos temas se hablen y que, por lo tanto, se produzca un cambio. pd: me hubiese gustado que la protagonista tenga un poco más de personalidad, me pareció que solo seguía la corriente. pd2: hubiese estado bueno ver más del movimiento de #fuckbeauty porque de eso se trata el libro. instagram: anttoentrepaginas tiktok: anttoentrepaginas
el final no me impresionó, y hasta sentí que fue muy poco desarrollado, la historia es buena, tiene un buen punto, me gusta el mensaje que quiere dar, pero siento que no le dan del todo importancia a el personaje principal principal: veronica