Un testimonio de vida brutal. Pero vida de la de verdad. En la que se apuesta, ganando a veces, y perdiendo otras, pero jugándola lo mejor posible y disfrutando del camino.
Me ha gustado mucho, he aprendido que no todo es blanco o negro, a no juzgar o presuponer, a que la actitud es muchas veces la llave que abre la puerta, a no dramatizar si ésta no se abre, porque a lo mejor puedes buscar una ventana... Me he reído mucho con las historietas de Cisco y también alguna que otra lágrima he soltado... leerlo ha sido una mezcla de emociones.
Es un libro para saborear y releer.
En definitiva, os lo recomiendo mucho!!