Lo primero que quiero comentar respecto a la historia en general es que me parece una maravilla. Creo que se le puede sacar mucho y que Óscar lo ha hecho perfectamente. En menos de doscientas páginas ha conseguido meter un montón de asesinatos, amistad, amor, fidelidad, acoso escolar, relación lgtb y un largo etcétera. Es un libro muy completo, si es cierto que al ser corto no se profundiza mucho en algunos temas, pero el autor ha sabido llevar muy bien la historia y nos ha descrito a unos personajes que no son nada planos, están muy bien construidos y son fieles de principio a fin a sus ideales y sentimientos. Su forma de describirnos a dichos personajes ha conseguido que, por lo menos yo, empatice con muchos de los secundarios y entienda sus reacciones y decisiones.
El principal tema que aborda es de esos que nos hacen reflexionar, no podía ser otro que el aspecto físico. En el libro vamos a descubrir lo que Nuria, nuestra protagonista, es capaz de hacer por tener un físico envidiable y llegar a lo más alto en el mundo del espectáculo. No quiero contar mucho sobre el libro porque sería destripar la mayoría de la trama, y sinceramente, creo que este libro es de esos a los que hay que llegar vírgenes. Solo diré que todo gira en torno a un espejo, la obsesión por un físico perfecto y asesinatos, muchos asesinatos.
El final es de esos impactantes, sin duda un broche final digno de una buena historia. Un punto a favor es que después de ese final, Óscar nos trae un pequeño relato de la primera historia del espejo, dejándonos conocer el inicio de todo. UN GRAN ACIERTO.
Aunque la historia me ha gustado mucho (tanto que me he leído el libro en menos de dos horas) tengo que sacar un pero, y es respecto a la ortotipografía, tiene pequeñas erratas que creo que una vez corregidas te dejarían disfrutar del libro al cien por cien.