No suelo leer novedades recientes, básicamente porque suelo nutrir mis lecturas en librerías de segunda mano, pero dado que la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión vuelve a Madrid me pasé por ella y encontré este libro del que en su momento sé que oí y leí buenas críticas calificándolo como fresco, divertido y diferente. Divertido es, sí, a ratos, solo a ratos, ya que al final al ser tan cortito no da tiempo a ser repetitivo, pero poco más.
No encuentro la frescura de la que las críticas tanto hablaron, ni esa voz rompedora en la narrativa actual, ni esa irreverencia narrativa. Lo que encuentro es una novela breve entretenida, con un Madrid falso, de feria, trucado para que ganen los de siempre, como telón de fondo, y unos personajes caricaturescos que viven una trama fuera de lógica, llena de sarcasmo e irrealidad, que quizá es lo que le da a la novela su aire diferente a lo que se publica a día de hoy. Hay que ser valiente para escribir una historia tan poco típica, pero también es cierto que con un buen agente literario puedes escribir cualquier cosa, buena, mala o pésima, que conseguirás publicar lo merezcas o no.