Las dos autoras talentosas en la novela romántica lésbica, sobre todo Simons, se unen para una novela negra de atracos perfectos, con un romance lésbico y muchos giros de argumento. Las dos protas tienen carisma a raudales. Benítez demuestra cómo domina los géneros literarios, y la mano maestra de Simons está en las escenas íntimas.