Año 1899. A meses de cambio del siglo, el rey Aucán I quiere instalar su reina Austral, Araucanía, en la categoría de “primer mundo”. Por su parte, grupos antagonistas unidos por un interés común conspiran contra el rey. Los anarquistas no están de acuerdo con la monarquía, mientras que los acomodados comerciantes quieren una libertad de mercado que les permita aumentar sus riquezas y, juntos, planean un golpe de Estado.
La Orden del Temple se instaló en la Patagonia para proteger su bien más preciado, que conservan desde aquel fatídico Viernes 13. Un iniciado, en su viaje por la estepa, descubre el libro que contiene el secreto mejor guardado de los Templarios.
¿Resistirá la monarquía? ¿Cómo ven las potencias europeas a los nuevos estados? ¿De qué manera influirá el secreto de los Templarios en el nuevo orden mundial? Pero no todo es política. También tenemos acción, intriga, humor y personajes que son guiños a la historia y a la actualidad.
En esta historia alternativa, en 1870, la República Argentina, cansada de la tiranía de Buenos Aires, se dividió en diversos estados, eligiendo distintas formas de gobierno: reinos, imperios y hasta endebles democracias. Araucanía comprende los territorios al sur del río de Colorado.
Es también una historia steampunk: el vapor y la relojería son las tecnologías dominantes de la época en que la economía del artesanado da paso a la revolución industrial. La modernidad arrasa las viejas costumbres. Automóviles, motocicletas, dirigibles, biplanos y ferrocarriles conviven con algunos carruajes y las modestas bicicletas. Es un tiempo de iluminación a gas, máquinas a vapor y artilugios impensados que surgen de la mano de mecánicos ingeniosos.
Es una novela corta con una ambientación muy bien lograda, que nos introduce en la tetralogía de Argentum. Con mucha facilidad puede imaginarme toda la acción transcurriendo en la estepa patagónica. Y, de hecho, me resultó hermoso poder andar en La Trochita, o imaginarme los cielos de Jacobacci y Bariloche surcados por globos y dirigibles. La historia tiene mucha información. El aire steampunk, en los personajes y en los escenarios, está perfectamente detallado. Las tramoyas políticas y militares en el territorio dominado por el rey Aucán, sumado a los misteriosos movimientos de la Orden del Temple, hacen que en cada página haya algo atrapante. Por la misma razón, me requirió cierto nivel de atención para ir situándome junto a cada personaje, los que están en constante movimiento, revelando muy de a poco cuáles son sus roles en la historia. También hay lugar para la comedia y un humor sutil, con referencias a personas de la Historia, guiños a la cultura pop (incluyendo algunos cameos también a otras obras del autor) y excentricidades típicas y dignas de los entrañables personajes de Julio Verne y otros autores del género. El final, acorde a todo lo relatado, resulta explosivo e intrigante a un tiempo, dejándome con las ganas y la adrenalina justas para cuando lea la continuación de esta Saga.
Debo admitir que, al principio, me perdía un poco con los nombres, ya que algunos personajes aparecían de la nada en las conversaciones. Pero, a medida que estas iban avanzando, se me aclaraban más las ideas y que papel cumplía cada uno. Más allá de eso la historia me fue comprensible pues, al principio del libro, ya nos ponía en contexto de que era lo que había pasado antes para llegar a la instancia en la que el relato estaba ambientado. Eso facilito más la experiencia de la lectura.
“Araucanía. El camino de los templarios” Es un relato cargado de acción, aventuras y personajes muy interesantes.
Es a primera vez que leo algo de este tipo (literatura steampunk*). Y, la verdad es que me gusto bastante, sobre todo por cómo fue pensada, es muy interesante leer una ucronía de la historia argentina.
*Steampunk: es un género literario retro-futurista, una rama de la ciencia ficción. Son relatos ambientados en una época pasada con tecnología muy avanzada para aquel momento. En ellas se destaca mucho el vapor, la mecánica y, sobre todo, la vestimenta con características de cortes victorianos.