Nacido en Guayabo de Turrialba el 31 de enero de 1938, hijo de una familia campesina muy pobre, Jorge Debravo murió trágicamente el 4 de agosto de 1967. Poeta de la tierra, del amor y de la protesta social, su nombre y su obra son ya parte sustancial de Costa Rica como manifestación de la más alta y honda de una etapa del desarrollo poético de nuestra patria. Claro, sencillo, sincero, su mensaje, a la vez que rico en imágenes cálidas y llenas de sugerente belleza, es, ante todo, una declaración de hombre de su pueblo y combatiente de su tiempo, que canta y grita por una sociedad amable y una humanidad en paz. De entre sus obras inéditas, algunas de las cuales el poeta no dejó definitivamente organizadas y pulidas, Vórtices constituye sin lugar a dudas una de las más valiosas, donde Debravo nos hace ver y sentir cómo su poesía buscaba nuevas formas, caminos, respiraciones más libres y novedosos redescubrimientos expresivos.