Empecé a leer este libro casi forzada porque una persona, sin yo pedírselo, me lo prestó pensando que me interesaba leerlo (no sean así). So I had to read it fast porque a parte se lo tenía que devolver en una semana y, la verdad, es que lo leí en un día. Creo que me sorprendió (in a good way) porque me esperaba más una apología a la sifrinidad y un recuento de la nostalgia de los sifrinos con su historia, pero me sorprendió que leyéndolo todo era mucho más académico y objetivo y, a pesar de que si tenía su toque pequeño de nostalgia y de comedia, se sentía más como leer una tesis o un artículo de investigación, porque al final eso es lo que es: un estudio historico de las élites venezolanas y, más específicamente, del sifrino. También me gustó que no solo se enfocaba en los sifrinos y su burbuja, sino también los comparaba pues con la clase media-baja y clase baja de la Venezuela evidentemente estratificada, y con esto se le sumaba un gran aporte de consciencia social (sin necesidad de denigrar o caer en prejuicios) al estudio y, de hecho, el libro termina invitando a los sifrinos (lol) —que seguro son la mayoría de las personas que leerán este libro— a tomar consciencia de su privilegio y dejar a un lado los prejuicios y las limitaciones sociales. Algo que sí le criticaría el libro es que busca abarcar demasiados momentos históricos y tratar demasiados temas en muy poco espacio (a penas 140 páginas), por lo que a veces el estudio se siente un poco superficial, pero creo que lo bueno se esto es que da apertura para que este tema sea tratado en otras perspectivas y estilos por otras personas interesadas en este fenómeno cultural y social. Definitivamente fue una lectura interesante, con la que quizá no conecté demasiado, pero que me hizo enterarme de cosas que ignoraba y que le veo el potencial de hacer que muchos venezolanos que quizá si conecten un poco más logren sensibilizarse ante la sociedad.