Oh! Joseph Roth tiene esta capacidad de conmoverme con lo que dice, con las palabras que elige siempre. Es hermosa la historia de Andreas, un ex soldado que ha quedado cojo desde la guerra. Pero siempre fue una persona que creía en las leyes, en Dios, al punto de llamar a todos los que se quejaran de los problemas de la vida, de las injusticias como "infieles". Pero un día su vida cambia drásticamente, y por una cadena de malentendidos y de una burocracia disfuncional (muy a lo Kafka), es enviado a la cárcel. Es ahí donde siente una revelación de la verdad. De la injusticia que hay en el "sistema" o las autoridades, y ahí es donde empieza a llamarse a sí mismo un infiel. Es hermoso, porque habla de estar fuera de el sistema, de lo que se considera como justo, o correcto. Al final rechaza a Dios, porque le parece que reparte mal su bondad, y deja a algunos desamparados, mientras a otros les da todos los beneficios. Bellísimo. Amo a Roth!!
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Me leí este librito de nuevo, un poco sin querer. Esta vez en una edición argentina, la traducción bastante buena, aunque es muy loco leerlo como porteño. (todos los libros que he leído suyo han sido ediciones españolas, de la editorial Acantilado). Me volvió a emocionar, es una historia triste. Andreas desde el primer momento es realmente un ser que sobra en el sistema, pero él no se da cuenta, porque es fan del gobierno, se siente protegido, escudado, porque estuvo en la guerra, y piensa que por eso siempre será tratado con consideración. Parece una mirada a un sistema burocratizado que deshumaniza a las personas a quienes se supone que va a proteger. Me gustó mucho, hay momentos de mucha profundidad, me gusta mucho Roth, me sigue pareciendo que cuando cuenta las cosas quiere decir otra cosa siempre, y esta vez su mirada se va hacia un sistema que se sostiene, pero que no funciona. Muy recomendado, lo que encuentren de él, hasta ahora no he leído ninguno que no me haya gustado.