El libro no entrevista a los dos protagonistas del hecho, ni siquiera hay evidencia de que accediera a fuentes cercanas. Para ser una investigación periodistica, deja demasiados cabos sueltos (por qué la víctima le grita tío al empleado chino de la recepción? Qué pasó con la mujer china que estaba esa misma noche en el front desk?). Tiene el merito de haber llegado a la familia de la victima, pero alli donde pudo haber ahondado mas en la posibilidad de que Candia hubiera contratado a una prostituta, para darse cuenta después que tenia genitales masculinos; la autora usa el prejuicio para decir que la version de la calle tenia menos credito que la de los chilenos que sufrian el horror de una carcel exotica. Con una mirada provinciana, destaca que el juicio “no era tema en Malasia”, como si Chile fuera el centro de todo. Un detalle secundario, pero que me perturbó, fue que usara como detalles de contexto informacion de Wikipedia! No costaba nada guglear y leer la prensa online de ese caso policial de contexto que cita en el libro.