En pos de alejarse del lenguaje esotérico y adentrarse en un lenguaje científico, este libro se encuentra en un brete por momentos híbrido o demasiado abstracto. Cuando toma analogías del mundo natural es cuando, a mi entender, logra mayor coherencia y da en el blanco. Por el contrario, cuando lo científico y lo psicológico toman predominancia necesita acercarse a lo esotérico pero lo hace muy tímidamente. Como si hubiera algo de tabú, justamente, en el contexto que el individuo se mete de lleno a cuestionar su percepción. Con lo cual en ese rodeo por momentos no entiendo de qué pretende hablar. Sin embargo, la exploración que hace es sumamente valiosa y presumo que vendrán próximos libros donde se profundice y se abra más el juego del planteo inicial.