Shingeki no Kyojin se me presentó como una historia diferente, caótica e innovadora solo para concluir como tantas otras; haciéndose previsible, demasiado conveniente y llena de recursos clichés.
Hay tantísimas cosas que no me han gustado del último volumen de Shingeki no Kyojin y el final tan inadecuado y peligroso que le han dado a dos personajes en particular; Eren y Mikasa. Espero que el anime cambie alguno de estos dos conductos narrativos porque fueron lo peor, con sinceridad. Además, hay otras cosas que merecen ser miradas con ojo crítico si lo que quiere es dársele verosimilitud y mejor ritmo narrativo a una trama que lo amerita muy seriamente.
Sin duda alguna me quedo con la increíble conversación que tuvo Zeke y Armin en los caminos. Es valioso ese mensaje subyacente en su diálogo y que le da vida a un panorama totalmente alejado del clico de odio interminable encontrando una simple respuesta a algo tan complejo. Es lo único de verdadero valor en este tomo final y que no refuta la idea inicial.
En fin, que el manga está bastante bien. Tiene cosas brutales y mensajes potentes como el adoctrimaniento, el incesante ciclo del odio, el racismo, las ideologías extremistas, genocidio, la libertad y con una visión política y perspectiva social donde nada es blanco ni negro sino una amplia gama de grises que le dan complejidad a la historia. Lástima que el final contradiga cosas que ya estaban sobre la mesa.
Promedio general: 4.5★
🚩 A partir de aquí encontrarás spoilers de la trama y a un seguidor de la obra bastante indignado y que se extendió más de la cuenta. 🚩
Primer punto: me fastidia lo fácil que se la puso al medio Isayama dando un final de rosas y que no es ni la cuarta parte de lo crudo que ha sido con anterioridad la historia. Faltaron más muertes que solo las que Eren provocó con el retumbar, y con esto me refiero a algunos de los protagonistas y secundarios. Es que no cayó ni uno en batalla, lo cual es sorprendente; viendo que Eren tenía todas las de ganar con el poder de Ymir.
Segundo: la única muerte con "importancia" es la de Hange y sin embargo, es de las más simplonas y sin nada de trasfondo. Es una especie de sacrificio inútil que no tiene el más mínimo sentido. Porque a ver, ¿ella solita contra todo un retumbar qué gran diferencia podía marcar? Me parece decepcionante la intención de darle una escena memorable que no tiene ni pizca de gracia.
Lo que me remite a un tercer punto: no me gusta la manipulación. Me da pereza cuando meten a personajes del pasado, que ya están tres metros bajo tierra para causar en el espectador lágrimas. Eso ya se ha hecho muchas veces con anterioridad y la verdad, es un material gastado que de inmediato lo convierte en un cliché vergonzoso solo para generar una especie de contacto emocional con la audiencia.
Cuarto punto: que Falco me salga con que es un titán con alas (aunque las pistas siempre estuvieron allí) me sigue pareciendo imperdonable y no me malinterpreten, lo que me molesta es que precisamente, sea en el último momento y en el más indicado que esto se revelara; porque claro, hay que darles algún tipo de ventaja al bando perdedor aunque sea demasiado conveniente para la trama. Pero eso sí, el deus ex machina más descarado es el de los antiguos portadores de titanes muertos ayudando a los chicos a pelear contra Eren.
Quinto punto: el ritmo es frenético, por lo que casi que no pude disfrutar de los distintos conflictos y tampoco encontré la misma familiaridad con personajes como Reiner y Annie, esta última no marcó ninguna diferencia y bien pudo quedarse congelada en ese cristal, solo sirvió como interés romántico de Armin. Un poquillo forzado pero no más que el de Eren y Mikasa.
Lo que me lleva a un sexto punto: se nota que hacia el final Isayama ha hecho varias cosas apresuradamente, por darle una conclusión y ya está, pero lo que más me duele es que el desenlace apuntaba a otros horizontes donde no pintaba nada esa conversación terriblemente forzada entre Eren y Armin, donde incluir un intento de romance nada desarrollado se quiere adueñar del sentido de la obra. Lo cual es deprimente.
El último punto está enfocado en dos personajes: por un lado tenemos a Mikasa, quien desde el inicio es presentada como la típica Mary Sue que todo lo puede y a la que no le encuentras ninguna imperfeccion; salvo su dependencia completa hacia todo lo que tiene que ver con Eren. Y me mintieron en la cara, creí que Mikasa por fin podría superar esa etapa pasiva y tóxica en la que siempre estaba rondando la periferia de Eren, pero no, muy al contrario se refuerza esa figura de ella constantemente apegada a él, hasta el punto de besar la cabeza muerta de su "amado"; que ha sido hasta ahora, para mí, el máximo exponente de horror absoluto.
Dejando eso de lado, el terrible mensaje de Eren como el salvador es lo que más me ha molestado de sobremanera y es el verdadero resultado de mi puntuación. Porque es un mensaje peligroso que romantiza algo grave como un genocidio; con esto me refiero a hacerlo ver como un mártir que ha tenido que cargar con un gran peso a la espalda para poder darles la libertad a los demás matando a cuatro quintas partes de la población. Es sorprendente y abominable y aunque sí, puede ser probable que se de en ciertos contextos; sin embargo, habría sido más verosímil mostrar que Eren y sus acciones no son ningún ejemplo a seguir ni mucho menos a admirar y/o glorificar. Es despreciable que para ganar algo tengas que pasar por encima de alguien, y al parecer los distintos mensajes que había dejado en el camino Isayama, en este final se los pasó por el forro. Los tiró al olvido.