oesía manifiesto para reivindicar y reinventar un sujeto denigrado: las mujeres viejas. Realidad inmemorial realumbrada a la luz del feminismo y de lo colectivo.
Mujeres viejas; he ahí un sujeto apenas contemplado y aún menos escuchado o nombrado. Mujeres viejas, soberanas de sí mismas, arraigadas en el extremo opuesto de la pasividad y la necesidad de cuidados. Mujeres animadas de un vigoroso feminismo, expresado aquí como poesía, conjugado siempre en colectivo y reivindicado como «ejercicio constante de reconocer e inventar nuevas formas de ser».
Mari Luz Esteban (Burgos, 1959) comenzó como médica y transitó hacia la antropología. Ahora es profesora e investigadora en la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y sitúa el eje de su trabajo en los vínculos entre salud, género, cuerpo y emociones. Desde su activismo feminista, Mari Luz Esteban construye conocimiento en forma de autobiografía corporal o autoetnografía, sumándose a una epistemología feminista relevante, necesaria e imparable. Entre sus numerosas publicaciones destacan Antropología del cuerpo (Bellaterra, 2004), Crítica del pensamiento amoroso (Bellaterra, 2011), El feminismo y las transformaciones en la política (Bellaterra, 2019) y un poemario, La muerte de mi madre me hizo más libre (La Oveja Roja, 2017), obras todas ellas que dialogan entre sí.
El cariño en este libro, la ternura, lo sexy, lo inteligente, la acidez, la dulzura, la ternura, los mecagoentodo, los ¿me arropas?, los yo me lo bailo, los me duele, los ¿nos sentamos aquí juntas?, los pues me veo vieja, los ¿esta arruga siempre estuvo aquí?, las conversaciones, las amigas, las amoras, las charlas, los proyectos, ¿y si construimos juntas?, los cansancios, las ganas, las OTRAS ganas, ¿y si construyen las demás?, los quién fui, quién soy, quién seré, hacerlo más en plural, seguir siendo construyendo saboreando cuchicheando preparando el manifiesto, urdiendo tramas nuevas, levantando papeles viejos, conociendo savia nueva, escuchando, anotando, sumando, nutriendo, caminando, riéndose de ser Referenta y siendo a la vez referenta para tantas, recortando palabras, recortando lo superfluo, presentándose casi desnuda, sin ropa, arrugada, como la mujer vieja que es, vieja y sabia que es, sabia y nuestra pero sobre todo suya. WOW.
Imprescindible sin eludir polémicas. Cercana, tierna, marcando límites. Maravillosa. Disfrutable. Dejando huella al conocerla.
Y ya ya no se sabe si me refiero a la autora o a su obra, pero no importa tampoco.
GRACIAS, Mariluz. GRACIAS, oveja roja, por estos regalos en forma de libro.
És un manifest i alhora un poemari entorn a la idea d'envellir des de la condició de dona.
He conegut l'autora en el marc del I Fòrum Social de la Cura d'aquest passat mes de març de 2022 i em va enlluernar. Professora d'Antropologia social a la Universitat del País Basc, és una dona que ha reflexionat entorn el procés d'envelliment i com volem ser en aquesta etapa. Per tot comentari, em limito a posar alguna de les seves reflexions que penso parlen per si soles:
"Ai, les tasques de cura, oprimint les vides de les dones com parets que s'estrenyen a cada pas" (pàg. 45)
"Em conec millor ara, tant les meves veritats com les meves mentides. Tot i ser lluny del jo ideal idealitzat. Soc cada cop més lliure, per l'experiència i pel fet de trobar la mesura justa a les tasques de cura" (pàg. 45)
"Els antidepressius emmascaren la desemparança" (pàg. 46).
"Tinc els cabells emblanquits, la pell eixuta, els ull ennuvolats, le orelles ensordides. Però tinc una capacitat extraordinària per veure i sentir el futur" (pàg. 47).
"L'envelliment, en definitiva, no és més que la conseqüència de tota una vida"(pàg. 48).
"Per envellir també és un territori estrany, fins al punt que una es torna desconeguda davant del seu propi cos, adversària del seu propi cos. Angoixa la incapacitat. L'única solució és la capacitat de riure" (pàg. 50).
"Si visc sola, estic ben satisfeta. La solitud i l'individualisme són dues coses ben diferents. La comunitat, però, és una plenitud indispensable, estar envoltada de gent, una taula enorme al mig de la cuina. La cambra pròpia fortificada. Apoderada per travessar, per eixamplar, les parets de casa" (pàg. 54).
Menudo viaje el que propone Esteban. Libro necesario para repensar el lugar que ocupamos las mujeres en el mundo. Enfocado, sobre todo, en destacar la importancia de un nuevo personaje del siglo XXI, al que aún no se le ha prestado NADA de atención, la mujer vieja. Pero no es solo eso, el poemario + manifiesto de Mari Luz Esteban abre preguntas y heridas maceradas; invita a la reflexión de conceptos como la red de amigas, la familia, la relación intergeneracional de mujeres. Celebra el hecho de ser mujer y de ser vieja y se conmueve por ello. Una llamada de atención hacia la invisibilidad que sufrimos. Pienso que invita a reapropiarse del término "vieja" para neutralizarlo y airearlo y lucirlo con orgullo.
La mujer vieja es la vanguardista de todas las luchas. Leedlo, amigas.