Este libro intenta responder tres preguntas centrales: �Qui�n est� matando a los l�deres sociales? �Por qu� los est�n matando? Y �Qu� pasa en las zonas donde han asesinado l�deres sociales? Para resolverlas realizamos un an�lisis profundo del banco de datos de la Defensor�a del Pueblo, de la ONG Somos Defensores y de Naciones Unidas. Adem�s, hicimos entrevistas y analizamos decenas de informes oficiales y de organizaciones sociales. El resultado es dram�tico: en Colombia, cada dos d�as asesinan un l�der social. Dos ideas rondan el libro en forma transversal. La primera es que la violencia procesa la pol�tica, es decir, la violencia es utilizada como un mecanismo de competencia pol�tica. Asesinan l�deres que hacen control pol�tico y fiscal, para evitar que reclamen verdad o tierra. La segunda es que cada crimen representa una herida para la democracia, que desaparece en los niveles local y regional en favor de modelos autoritarios de gobierno. Este libro es un doloroso recorrido desde 2010 hasta principios de 2020, compara diferentes regiones y estudia a fondo las estrategias del Estado para afrontar esta cat�strofe.
Senador de la República de Colombia. Politólogo con maestría en Sociología de la Universidad Nacional de Colombia. Fue subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación, columnista de los diarios El País de España y El Espectador de Colombia, entre otros medios iberoamericanos. Ha sido profesor en la Universidad Externado de Colombia y en la Universidad Nacional de Colombia. Es autor de varias publicaciones sobre conflicto armado y seguridad como Mercados de criminalidad en Bogotá, Los retos del posconflicto, Seguridad y justicia en tiempos de paz y, más recientemente, Detrás de la guerra en Colombia y Por qué los matan. Fue ganador de la distinción Investigación o Creación Artística y Cultural de la Universidad Nacional de Colombia.
Una magistral radiografía de la situación de seguridad de líderes y lideresas sociales en Colombia, fenómeno que extermina cualquier expresión de oposición política y asesina a pasos agigantados nuestra democracia.
Flojea en la propuesta analítica en la medida que pretende describir un fenómeno contemporáneo. Si bien mucha de la información que aporta de manera bien organizada se puede encontrar en la columnas periodísticas, también es valiosa la hilacion a la que aspira.
El libro aborda un tema muy importante para Colombia y da luces sobre qué sucede con los líderes de nuestro país, por qué los asesinan y quién o quiénes están detrás de esos asesinatos. También ayuda a comprender cómo se han reconfigurado los poderes ilegales en el territorio nacional, especialmente en los lugares que dejaron los miembros de las farc después de la firma del Acuerdo de Paz. Al final me queda un sin sabor porque hay demasiada información que además tiende a ser repetitiva. Y con el cierre, creo que faltó darle un mejor abordaje.
Un excelente libro, que da cuenta la gran capacidad investigativa de Ávila, una lectura amena y además es corto y conciso. En Colombia como menciona el autor cada día asesinan 2 líderes sociales, hay una clara sistematización de este acto. Todo con el fin de un mayor control político y hegemónico de ciertos territorios.
Bajo la anterior premisa, inicia el primer capítulo, se nos da una definición de los líderes sociales y defensores de derechos humanos, desde tres ópticas, que igual convergen, partiendo de lo anterior, estás personas o colectivos son todos aquellos que defienden, promueven y denuncian cualquier violación hacia los derechos humanos como el del agua o la tierra. Desde distintos organismos se recoge información sobre sus asesinatos, algunas cifras son más conservadoras y otras por el contrario más realistas.
Partiendo de lo anterior, es que se pasa a estudiar los hechos en que asesinan a las personas anteriormente descritas, lo que es claro es que el proceso de paz y el vacío que dejó las FARC llevo a un recrudecimiento de la violencia contra líderes sociales, en época de elecciones también se lleva a cabo un gran proceso de violencia, el plebiscito y la estigmatización contra estos lleva igualmente a más asesinatos de éstos.
Quienes asesinan los líderes sociales aún no es claro, puesto que aún no se sabe los autores intelectuales, estos últimos, sin embargo, recurren a sicarios que eran antiguos paramilitares, los cuales usan el nombre de Águilas negras, dicha organización no existe y es más un símbolo para generar más confusión. Ante la amenaza muchos líderes no denuncian o se asesina solo a uno para generar ejemplo.
El segundo capítulo, deja claro que el asesinato de líderes sociales afecta enormemente la democracia del país, es así que se usa la violencia política contra líderes sociales como una forma de eliminar rivales alternativos u opositores, además para seguir manteniendo el control político de un territorio.
En el capítulo tres, tenemos la respuesta del estado ante esta violencia, lo que hay que decir es que el estado sí ha tomado medidas para combatir este fenómeno, la cuestión está en que estás no son llevadas a cabo por los entes locales y regionales, muchas veces este fenómeno desbordada la capacidad del Estado. Durante los dos gobiernos de Juan Manuel Santos, se dictaron decretos y leyes para proteger y promover a los líderes sociales y defensores de los derechos humanos, la unidad de protección de víctimas, cuerpos de élite, la defensoría del pueblo, un cuerpo de investigación y otras medidas buscaron, en parte, defenderlos, con resultados algo ambivalentes.
En el gobierno de Iván Duque, se ha dejado de lado el proceso de paz, no se ha reconocido la sistematización del asesinato y se contentan con cifras alentadoras, por ello la presión llevo a pedir más medidas las cuales fueron llevadas a cabo con resultados un tanto negativos, no sé solucionan los problemas estructurales solo se trata de dar respuestas tardías.
En el último capítulo, Ávila se centra en algunas regiones del país donde el asesinato de líderes sociales en una grave problemática, en el bajó Cauca antioqueño tenemos un lugar que es casi una zona de guerra, donde las disputas entre grupos armados, el narcotráfico y varias problemáticas llevan a que este lugar sea uno muy conflictivo, el poder político es impuesto por grupos armados.
En el departamento Cauca, pese a la violencia contra líderes indígenas, estos han resistido ante la embestida de poderosas élites. En el Urabá antioqueño, presenciamos una región que fue muy goleada por el paramilitarismo el cual cometió un genocidio político contra todo político distinto. Ahora hay una bajada de la violencia porqué ya se estableció un poder político muy fuente. Es así que el libro termina con una crítica hacia las casas políticas como los Char, mismos que se han hecho de poder gracias a la violencia.
En conclusión, un libro importante para entender un fenómeno tan nefasto como lo es el asesinato de líderes sociales.
Un libro que parece escrito de afán para cumplir con la fecha de entrega y que pareciera que no fue revisado antes de publicarlo. Información importante que se pierde en un texto repetitivo (incluso con citas textuales repetidas) y gráficos completamente innecesarios.
Excelente lectura que aporta varias dimensiones de análisis para la comprensión de este fenómeno, que hace parte de la violenta tradición de la democracia colombiana.
En este libro Ariel repite la fórmula del libro antecesor sin que tenga el mismo resultado. Decepcionante este libro que parece más un libro de estadística. Siento que pierde el rumbo y no logra el objetivo: ¿por qué los matan?
Un reporte completo de las violencias contra los líderes sociales, sus causas, y el estado actual de la situación de la guerra en Colombia. Lectura obligada para entender un poco esta crisis.