La historia de la vivienda en Puerto Rico es una historia marcada por la desigualdad y la discriminación. Los embates más recientes de huracanes, terremotos, y la profunda crisis social y económica vuelven a poner sobre la mesa el tema de la vivienda y la informalidad en Puerto Rico. Ante este escenario hay preguntas que se imponen. ¿Cómo lidiar con las condiciones de la informalidad de la vivienda en el país y reconocer la necesidad de un hogar digno y seguro? ¿Qué mecanismos garantizarían el derecho a la vivienda? ¿Es la exigencia de formalización de títulos de propiedad la mejor vía para asegurar este derecho? ¿Qué políticas públicas a través de los años han servido de obstáculo para garantizar una vivienda digna? ¿Qué nos dice la experiencia de miles de personas que enfrentan día a día esa crisis? Estas preguntas, vistas desde el prisma socio-legal, orientan el contenido de este libro. A través de una mirada en el tiempo, las voces de personas y comunidades afectadas, y de profesionales que han lidiado por décadas con estos problemas, este libro presenta una mirada amplia y profunda sobre este importante tema y señala algunas recomendaciones para una política de equidad en la vivienda.
Este libro me tomó muchísimo en terminar, pero jamás pensé en abandonarlo. Es un libro un poco técnico y - a pesar de mi capacidad de entender ideas complejas - está lleno de jerga legal que no la hace una lectura "suave" y fácil, si no una que pide mucha atención (y creo yo que bien merecida).
Por otro lado, este libro también me ha pedido más tiempo dado a que el tema que toca - a pesar de ser desde un lente socio-legal; o sea, académico, práctico y ameno (léase: no es intencionalmente escrito para estar lleno de ethos y ser emocional) - es uno que me toca de cerca y necesitaba respirar. Me toca unas fibras emocionales latentes.
Con todo esto dicho, creo que este libro es una lectura obligada - en mi opinión muyyyy personal - para aquellas personas que no queremos entender nuestros problemas como país de una manera mecánica, reduccionista, rígida y ahistórica. Este libro es para quienes queremos entender cómo se entrelazan las dinámicas sociales, económicas, políticas y legales en la creación de nuestra débil capacidad de proveer una vivienda digna, en especial a nuestras poblaciones VULNERABILIZADAS (no, no quería decir marginadas. están marginadas - o sea, al margen de la sociedad - porque las vulnerabilizaron. sí, sé que la palabra tal vez no la tiene la rae aceptada. aquí somos rebeldes con una agenda de justicia social en todos los frentes y con el lenguaje no es con lo que vamos a ser puristas.) Es un libro para quienes queremos entender nuestros problemas como país desde la compasión y el amor por esta isla y el caribe. Es una lectura que pone la humanidad de todas las personas que pertenecemos en este archipiélago-mundo en su corazón y lógica y, por eso, para mi, necesita ser leído por quienes soñamos e imaginamos futuros más justos; desde la justicia social.
No es un libro relax. No es una lectura rápida, suave y fácil. ¡Pero! Es una lectura donde una va a (des)aprender y (des)prender(se).