Deseos, sentimientos, rarezas, sueños, emociones y delirios hacen efervescencia debajo de la piel, hasta que un día explotan y se desparraman frente al espejo de la vida…De eso tratan los cuentos que integran este libro.
En los cuentos de Raquel Barreda, las palabras están escogidas con tal cuidado, que sientes que te son murmuradas al oído, en secreto. Te sorprenden.
Contiene dosis de humor negro, misterio, ironía, nigromancia, romance y hasta ciencia ficción. Los temas son variados y los contextos te transportan al centro de cada relato, como si fueses tu quien lo experimenta.
Los textos están minuciosamente concebidos y el uso del lenguaje es una fiesta. La autora tiene un amor por las palabras y su significado, que solo es superado por su creatividad e imaginación.
Ya sea para una tarde de relajada lectura, o bien, para esos momentos diarios que nos damos, cada cuento es una historia fantástica que refleja ciertas realidades y podemos disfrutarlos individualmente e inclusive en el orden que el lector prefiera. Indudablemente una obra para tenerla impresa y compartirla con el mundo.
Todos y cada uno de los cuentos que integran esta obra han sido cuidadosamente escritos, con tal esmero y dedicación, que se percibe el gran amor por la escritura y profesionalismo de Raquel.
Es muy agradable leer estos relatos, que nos invaden el alma en todos los sentidos y nos permiten descubrirnos a nosotros mismos dentro de los personajes, todo esto, aderezado con una narrativa impecable.
Historias cotidianas atemporales, que al leerlas se perciben desde un asiento adentro del relato. Con un despliegue muy generoso en el uso del lenguaje, descripciones detalladas y una narrativa perspicaz, que consiguen cautivar desde el inicio y sorprender con los desenlaces. Aunque cortos, cada cuento es una historia completa, que merece leerse con pausa para asimilar las imágenes de un espejo en el que cada lector encontrará sus propios reflejos.