Manuel Cañada nos acerca la historia oculta de Extremadura desde principios del siglo XX hasta hoy. La historia del poder de los terratenientes y la burguesía, que tomó tintes oscuros y criminales en 1936, meses después de la rebelión de los campesinos extremeños un 25 de marzo. Tras la guerra y la matanza de Badajoz, impusieron primero la represión y la miseria, y después el saqueo de Extremadura y la emigración. Sin embargo el señorito ya no está en el cortijo, está en despachos del IBEX 35. El poder supo adaptarse y pasar del franquismo a la "democracia". En Otra Extremadura también se aborada cómo, amparados por la clase política extremeña (con el ibarrismo como máximo exponente) han continuado con el expolio de la región: acaparando recursos, explotando el campo y a sus trabajadores o montando proyectos industriales peligrosos y contaminantes. Y, como hace 60 años, sembrando pobreza y obligando a los jóvenes a emigrar.
Pero este es principalmente un libro de la historia de los de abajo. Existe un hilo rojo en la historia de Extremadura que conecta todos los momentos en los que se creyó posible vivir de otra manera y se luchó por ello, momentos que nos muestran el camino a seguir. Vestigios de otro mundo posible. Esto se puede palpar en cada una de las historias que Manuel Cañada recupera y trae al presente en Otra Extremadura.
Habiendo sido educado en Extremadura, y siendo hijo y nieto de agricultores, jornaleros y peones de obras del Plan Badajoz, me parece increible no conocer muchos de los eventos o luchas que se narran. Es el resultado de la invisibilización de las instituciones hacia la parte de la historia y el presente que corresponde a la organización colectiva, que no es poca. Este libro es un abreojos si eres extremeño (mas aun en la diáspora). Un orgullo leer estos textos escritos por gente de tu propia comarca, y mas aun saber que familiares han compartido trinchera con Manolo en alguna de las luchas más recientes. 💚🤍🖤✊🏼
Este libro lo deberían leer todos los extremeños y extremeñas, ya residan en la tierra o estén en la diáspora, al menos una vez en la vida (aunque contiene tanto acontecimiento oculto y tantas injusticias por asimilar, que su relectura cada cierto tiempo es obligada). Escrito en un lenguaje sencillo, en ocasiones bastante directo y sin remilgos, pero trufado de citas poéticas y literarias cargadas de denuncia y esperanza. Todas las regiones españolas tienen su intrahistoria, que narra la vida de los pueblos olvidados, los que no salen en los grandes libros y enciclopedias; pero Extremadura es la gran olvidada de todas. Por eso textos como éste son tan necesarios para descubrir, para conocer y para conocerse. La memoria es la primera piedra de la lucha y Extremadura tiene que recordar que hubo un tiempo en que fue punta de lanza de las luchas que importan. Este libro nos lo recuerda.
¿Cuántos pobres se necesitan para crear un solo rico? Esa es la eterna pregunta de mi comunidad autónoma, tan castigada y despreciada por el gobierno autónomo y nacional. Una región con gente muy digna que no se cansa de luchar.
Gracias a Manuel Cañada y la editorial Jarramplas por este libro, me ha cambiado totalmente la perspectiva respecto a Extremadura. Este libro debería estar en todas las bibliotecas extremeñas.