Miaka es una chica japonesa, glotona y muy intensa, pero con un gran corazón. Un día, está en la biblioteca con su mejor amiga y encuentran un libro. Al leerlo, Miaka se ve transportada dentro del mismo, en un mundo de ambientación china, donde existen dioses que pueden conceder deseos. Así, Miaka descubre que es la sacerdotisa de uno de estos dioses y que debe encontrar a unos guerreros para poder invocarlo y volver a su mundo.
Con esta premisa nos adentramos en un manga shojo clásico, que se podría incluir dentro del subgénero "isekai" que, para quiénes no lo conozcáis, es ese género en el que alguien normal viaja o se ve reencarnado en un mundo dentro de un libro o juego.
Este anime formó parte de mi adolescencia. Era prácticamente mi obsesión. Vi la serie muchas veces y me enamoraba cada vez, pero nunca conseguí el manga, así que cuando vi que lo iban a reeditar en formato kanzenban (9 tomos en total), supe que no podía dejarlo pasar.
En este tomo, conocemos a Miaka y advertimos que es una chica divertida y muy mala estudiante pero, como dije antes, posee un gran corazón. Cuándo viaja dentro del libro, vemos cómo trata de sobrevivir con la ayuda de Tamahome, un chico guapo y experto en artes marciales, muy protector, pero con una gran obsesión por el dinero. Y así, paso a paso, irá conociendo a más personajes interesantes mientras se embarca en la misión de encontrar a los guerreros.
He disfrutado muchísimo el tomo; el anime es muy fiel a la historia, así que me encontraba sintiendo nostalgia mientras lo leía. No puedo esperar a hacerme con el segundo tomo este mes.