Giselle Lombardhi e Ian Villalba se conocen desde la infancia debido a que sus familias solían ser muy unidas y años atrás decidieron tener una relación amorosa, pero el destino los obligó a cambiar su realidad. Actualmente, Gis es recepcionista en un hotel de Avellaneda y mantiene una relación con Frank González, su viejo amor. Por su parte, Ian trabaja en una oficina postal de Villa Luro y se encuentra comprometido con Samanta Romero. Un día, sus vidas sufren un giro crucial al volverse a encontrar de forma inesperada, lo que provoca que ambos comiencen a lidiar con la confusión emocional sobre la vida que solían compartir, la que están viviendo y la que quisieran vivir.