neozona es un documento social y literario compuesto de pequeños relatos, crónicas y poemas autobiográficos. Juan Carreño nos interna en el mundo de los barrios marginales. Son historias vividas desde las entrañas de la realidad más cruda y áspera de las poblaciones, un tejido social cuya fragilidad el autor recorre con una destreza literaria única, con un estilo directo y sentimental. Del eriazo, de las ferias libres, desde los pasillos de un supermercado saqueado, del funeral de un capo narco, del robo de cajeros automáticos y de sus viajes iniciáticos por Latinoamérica cargados de aventura y desprovistos de dinero–, desde la sobrevivencia, el amor, el erotismo y, también, el humor surgen estas historias rotas. Un libro urgente, a la vez crudo y poético, en el cual nos sumergimos en las profundidades del desencanto social.
“Hijo de funao” era un posible título para este libro y creo que lo resume bien. En estos recortes de crónicas y poemas, Carreño nos habla de viajes por latinoamérica, la quema y saqueo de supermercados, la relación epistolar con un amigo preso, grupo de whatsapp de vecinos, etc. Es bien disperso, sí, pero disfruté mucho la honestidad con la que se salta de un tema al otro.
Son muy buenos los textos de Carreño, pero el libro en sí no tanto. Uno disfruta su forma de contar las cosas, esa mirada que le da lo que le pasa o a lo que pasa a los otros; pero en su conjunto pareciera quedar un poco raro, aunque se entienda la idea, esa belleza que está en el lenguaje ajeno y en los símbolos.
sí me va lo caudaloso que se pase por el noesni mismo la puntuación y le de con la enumeración caótica y escribir como se habla y a la mierda la ortografía los temas también buenos; la pobla, el amor, el viaje, la pobreza, la belleza de las madres solteras y el estallido de chile como el palo de pinilla, como todo lo arraigado en este país que se queda siempre en el casi, muy chileno todo
4.5 mezcla de poesía y testimonio autobiográfico desde un lugar diferente a del escritor chileno habitual, el típico intelectual de clase media acá está ausente porque esta escritura quizás solo está emparentada en su origen social con Pedro Lemebel, aunque sin su barroquismo.
Un grato descubrimiento para mí este año ha sido Juan Carreño. El @albo_lectxra de instagram lo recomendó con el blurb "poca rima, harta chuchá". Es una descripción certera. Me leí el volumen de poesía reunida, que me resultó algo agotador, y luego este, que es más variado en términos de los géneros que emplea. Una escritura conectada con el entorno, con el lugar que habitas y por donde transitas. También con lo que escuchas de refilón, porque hay poesía y drama (¿Shakespeare acaso?) hasta en las peleas del metro. Un buen oído es siempre un buen comienzo en poesía.