Chile es un país paranormal. Repleto de fantasmas, demonios, hombres bestias, vampiros, monstruos de lagos, brujos, gigantes australes. Es un lugar donde el sincretismo religioso ha generado romerías centenarias a sitios de apariciones místicas. Al mismo tiempo, alberga grandes comunidades de brujos, chamanes, médiums y videntes.
En este libro no encontrarán un estudio sicológico de la creación del mito ni de sus arquetipos, sino un conjunto de crónicas y ensayos breves enfocados en personajes misteriosos de nuestra tradición, prácticamente un bestiario nacional
Es un pésimo libro y una pérdida de tiempo. Lo compré en la FILSA 2024 con harta expectativa y no, no la cumplió.
Es poco consistente y flojo. No es un bestiario, no es una antología, no es un registro histórico o anecdótico, aunque intenta ser un poco de todo, no lo logra y se siente como un par de búsquedas en google (con una bibliografía muy reducida y poco específica) puestas juntas con un par de anécdotas.
La estructura no tiene un hilo conductor, y habla más de mitos universales que de criaturas chilenas en muchos pasajes. Cosa que podría ser correcta para explicar orígenes, pero aquí solo se siente como relleno.
Pone la historia y cultura selknman (no la mitología) en la misma categoría que un vampiro y duende y se va por tangentes históricas (que aunque podrían ser interesantes) que no tienen nada que ver con el libro.
En fin, imagino que hay mejores libros sobre el tema.
Nos adentra en la tan olvidada mitología chilena, de norte a sur. Chile es un país de criaturas, de hechiceros y de magia, y este libro es claro y conciso al presentar estos temas. Una lectura muy recomendada para quien quiera adentrarse en el folclore nacional.