La sensitiva Laura sale de su retiro voluntario en el costero pueblo de Valdoviño, donde reside.
Inesperadamente, recibe la visita del concejal de cultura del cercano Ayuntamiento de Ferrol. Su fama la convierte en la persona que él necesita para intentar resolver un problema que no comprende, en una casa del centro de la ciudad. En ella ocurren cosas que se escapan de la lógica racional y que solo pueden ser explicadas por una palabra, misterio.
Lo irracional se convierte en plausible, y lo plausible en irracional.
Laura y Estela se adentran en una nueva investigación dentro del mundo paranormal, con sorpresas, flashbacks y miedos, que se entremezclan de nuevo en esta historia, en la que las protagonistas ayudarán a superar problemas que generan el desconocimiento y negación de los hechos paranormales, entre el común de la población.
Historia que cierra el círculo iniciado por el autor con EMBRUXO, donde las protagonistas, una vez más, tienen que resolver un misterio en la lejana ciudad de Ferrol
Esta segunda parte tiene tensión, yendo un paso más allá que la primera al meterse en una historia aún más grande. Nos vuelve a sumergir en lo paranormal de forma que se entiende, accesible a aquellos que no estamos familiarizados con el tema.
De la mano de la protagonista nos llevará a afrontar sus miedos y contará con la inestimable ayuda de otro personaje, un giro final que resultará esconder una sorpresa.
La historia en general ha sido entretenida, bien desarrollada. Únicamente puedo ponerle un pero a la trama, la inclusión de un aspecto determinado que me ha chirriado, que buscaba ir un paso más allá haciendo la trama aún más grande. De esta forma le da un toque de crítica y hasta cierto punto algo de humor negro. Sin embargo, este aspecto en sí, personalmente, no me ha terminado de encajar. Salvando este aspecto, el conjunto de la obra me ha parecido interesante.