Juan, un profesor de geometría, decide ingresar unos meses en el monasterio benedictino de San Millán de la Cogolla. Mientras profundiza en sus trabajos de investigación, un hallazgo le llevará a un descubrimiento geométrico inesperado. Junto con su hijo de dieciocho años, iniciará un viaje buscando los elementos de Euclides. Un misterio de cinco siglos atrás está a punto de desvelarse. Un trepidante thriller lleno de aventuras, intrigas vaticanas y enigmas, inspirados en obras como El Código Da Vinci y El Asesinato de Pitágoras. No querrás parar de leer hasta el final.
Se puede ser muy bueno en algunas materias, Pero eso no significa que se sepa escribir sobre ellas. Se ve la buena intención, pero el resultado, os personajes, los diálogos y la trama son difíciles de describir.
El titulo me ha llamado la atención, ya estoy cansada de tanta novela policiaca por ahora. La narración empieza en un pasado reciente; un abuelo cuenta a sus nietos una historia de un monasterio benedicitino. En el siguiente capitulo uno de los nietos, ya con 55 años, profesor de dibujo, encuentra por casualidad un antiguo documento y viaja para investigarlo a un monasterio en el que se prevee estuvo un miembro de su familia. Allí se reune con uno de sus hijos y juntos logran dar con el tríangulo de la vida, algo que nunca nadie fue capaz de hacer, una ruta mágica uniendo varios puntos imaginarios.
El libro es un poco insulso, ya os he dicho otras veces que no soy escritora, pero llevo leyendo muchisimos años y se distinguir ya como si de un vino se tratase cuando un libro necesitaría otra vuelta de tuerca… lo siento , lo comencé con mucha ilusión y lo he terminado desganada…