Prologado por la autora Macu Marrero, contiene diez relatos sobre la maldad humana que te estremecerán, que reflejan ese monstruo que todos tenemos cerca incluso el que algunos llevamos dentro.
"La antología en solitario de Fayna Bethencourt, una autora que no dejará indiferente a nadie,una obra dura y oscura. donde el mal se destila desde la más cruda cotidaniedad en sus diez relatos. Femenino y cruel, humano e implacable".
Un libro que no deja indiferente al que se aventura a leerlo. Once relatos llenos de terror, locura y miedo. Me atrevería a decir que es el mejor libro que leí en este 2020.
Uno de los puntos malos en la edición que compré y por el cual no lo califico con 5 estrellas es que tienen demasiados errores de edición: Palabras repetidas, incluso más de media hoja ( No sé si solamente el mío salió así, algo que dudo mucho y aunque se que la autora no es la culpable, si le resta puntos a la lectura)
No sé qué pensar, aún sigo fascinada y a la vez un tanto perturbada por las historias cortas que se presentan. En verdad te hace pensar en lo retorcida que pude a ser la mente, aunque parezca ficción, sin duda aborda temas de la actualidad que hoy en día son un cáncer para la sociedad; desde pedofilia, asesinato y canibalismo. Aún no he terminado de procesar todo lo que acabo de leer, estoy en estado de shock. Sin duda la autora es una genio al mezclar la realidad con la ficción. Sin duda es una historia de terror, tan real que sabemos que podemos palparlo, tanto como a los monstruos.
Muchos puntos fuertes contiene la primera La antología publicada en solitario por Fayna Bethencourt. Una autora que consigue, por méritos propios, desvincularse de las etiquetas mediáticas impuestas por muchos que catalogan a los famosos o personas mediáticas de la televisión que entran en el mundo literario como verdaderos intrusos. Está claro que hay de todo y vender más no significa ser mejor, pero no es el caso de la autora franco-española.
Tenía ya ganas de leer un libro de relatos cortos como es Cianuro y Chocolate. Unos relatos de terror que nada tienen que ver con historias de zombies y vampiros, sino que destacan por manifestar la locura humana y las obnubilaciones del ser más cercano, ya que «el verdadero horror tiene forma de ser humano» como bien dice la autora en la sinopsis del libro que pertenece a la Colección Stoker de Dolmen Editorial.
Algo que me ha llamado mucho la atención de los relatos de Cianuro y Chocolate es que además de ir colmados de violencia, ensañamiento, sangre, muertes y enajenación, Fayna da su toque más personal introduciendo al relato temas sociales muy actuales para reflejar la crudeza y el horror que sufrimos a diario en nuestra sociedad, como es la violencia de género, la violación, la soledad o la pederastia, entre otros. Y aparecen muchos personajes que en realidad se nutren del horror establecido en la sociedad.
"El miedo es como un parásito difícil de exterminar. Se esconde en tu sangre, entre los pliegues de tu corazón y reaparece en cuanto tiene algo de lo que alimentarse, y Judith siempre estaba en el menú de las más terribles pesadillas de Tomy"
Fayna Bethencourt no tiene una prosa magistral, su prosa es simple, pero cuenta estas historias de horror como deben contarse dichas historias; sin tapujos, sin miedos, sin importar nada más que explorar la maldad de la que, como dice uno de sus tantos personajes, todos somos esclavos, víctimas o victimarios. Las historias son sangrientas en un punto de precisión que rara vez puede encontrarse en este tipo de relatos, nunca es demasiado ni carece de sangre, maldad, miedo, odio e incluso amor. Porque también se llega a cometer algún acto sumamente cruento por amor.
Sin duda es un libro que merece absolutamente la pena.