"El rito de paso entre escribir para ti mismo y publicar es parecido a saltar entre dos azoteas de edificios distintos. Suele abrumar la responsabilidad." Una bellísima crónica de David Trueba a los veinticinco años de su primera novela.
David Trueba evoca episodios de su infancia y adolescencia, a modo de retrato de la forja de un escritor, a los veinticinco años de la publicación de su debut Abierto toda la noche. Así, el lector tiene en sus manos la hermosa crónica de una educación emocional y profesional. La familia numerosa, el piso superpoblado, los días sin colegio, las primeras lecturas y películas, los primeros mitos, la catequesis fallida, la irrupción de la carne. Trueba captura una forma de aprender a estar en el mundo al mismo tiempo que muestra el tránsito entre jugar a escribir y vivir de escribir.
David Rodríguez Trueba es un escritor, periodista, director de cine, guionista y actor español. Es el hermano menor de una familia madrileña con ocho hijos, entre ellos el ganador del Óscar Fernando Trueba. Ingresó en el colegio a los siete años debido al afán de su madre por retenerlo. Desde pequeño adqurió el hábito de escribir con la máquina Lettera 35 que vendía su padre en su trabajo de venta ambulante. De vocación periodista ingresó en la facultad de Ciencias de la Información rama de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Mientras cursaba sus estudios trabajó en cortometrajes y escribió la película Amo tu cama rica que dirigió Emilio Martínez Lázaro. Al terminar sus estudios completó su formación en Estados Unidos, donde realizó un curso de guion en el American Film Institute, en la que le impartió clase Leonardo Bercovici, y quien le corrigió el primer borrador de su guion Los peores años de nuestra vida, donde se auto-retrató como un joven enamoradizo, romántico, adverso a la idea de estabilidad laboral... Antes de su viaje a Estados Unidos en 1992, en España ejerció diversos trabajos: letrista para Rosa León, también escribió la letra de la canción de Andrés Calamaro para su película Bienvenido a casa que fue nominada al Goya a la Mejor Canción Original en 2006; periodista para El País y El Mundo; guionista de programa televisivo en Sopa de gansos y Querido Rafael (sobre la figura de Rafael Alberti). Volvería a trabajar en televisión entre 1993 y 1994 como co-director del programa El peor programa de la semana. Emilio Martínez Lázaro le contrató en 1991 para hacer el guion de Amo tu cama rica. Su buen entendimiento profesional se tradujo en la filmación del posterior guion de David, Los peores años de nuestra vida, a su vuelta de los Estados Unidos. En 1996 se produjo su salto a la dirección con La buena vida, inspirada en la obra de François Truffaut, Louis Malle y J. D. Salinger. En ella, Trueba rememoró la adolescencia como una etapa vital dolorosa, solitaria, de la que sólo se podría escapar gracias al influjo del amor. Tras una larga búsqueda en los institutos madrileños seleccionó a Fernando Ramallo por su mirada melancólica. Ese mismo año ganó el Premio al Mejor Videoclip al dirigir a Albert Pla en su versión del clásico de Lou Reed Walk on the Wild retitulado El lao más bestia de la vida. Con el mismo cantante rodaría el espectáculo teatral Albert Pla supone Fonollosa. Al año siguiente la Academia le recompensó con una doble candidatura a los Premios Goya al mejor director novel y al mejor guion original. Su siguiente largometraje, Obra maestra (2000), se demoró cuatro años y en él narró las vicisitudes de un director de cine aficionado que secuestra a una actriz de éxito para convertirla en la protagonista de su propio film. Dos años más tarde abordó su proyecto más ambicioso, la adaptación de la novela de Javier Cercas, Soldados de Salamina, una ficción sobre un periodista que investiga los hechos en el fusilamiento de Sánchez Mazas, así como una disertación sobre la relatividad de la heroicidad. El largometraje es seleccionado por la Academia para representar a España en los Oscar, pero no obtuvo la candidatura, aunque el documental Balseros, donde David Trueba fue coproductor y co-guionista con Carlos Bosch, sí lo consiguió. Su trabajo de guionista para otros directores ha continuado con ciertos paréntesis, aunque ha colaborado en películas de Álex de la Iglesia, Tony Gatliff o su hermano Fernando Trueba como Two Much o La niña de tus ojos, cuyo guion escribió junto a Rafael Azcona. En 2004 aceptó el cargo de vice-presidente de la Academia de Cine Española que dejó tras tres años en la institución. En 2005 rodó su cuarta película, Bienvenido a casa, sobre una joven pareja (formada por Alejo Sauras y Pilar López de Ayala), que empieza su vida personal -n
Nostalgia, una niñez de las de los 70, asilvestrada, una madre magnífica y una familia numerosa. Trueba resume su vida en apenas 50 páginas con esa forma de contar suya que tanto me gusta.
El estilo íntimo y templado de Trueba no se puede copiar. Desde Saber Perder, que fue el primer libro suyo que leí, hasta Saben Aquell, la última película suya que he visto, hay un hilo que recoge una mirada sin pretensiones. Me encantaría ser su amigo.
Es un librito de apenas 50 páginas que se lee de una asentada, pero en su brevedad contiene el calor que David Trueba pone en todo su trabajo. Es un relato honesto de sus primeros años y el resultado merece la pena por su transparencia y la calidad de sus reflexiones. Lo bueno, si breve, dos veces bueno, está claro. Me marcho con una cita, que da título al libro: "Ganarse la vida es una exprsión afortunadísima que por desgracia suele contener un valor meramente pecuniario. Ganarse la vida tendría que ser la aspiración mayor de una persona, pero ganársela en el sentido de honrarla, de estar a la altura del regalo". Con esto está todo dicho.
Un libro majo, como lo es su autor. Brilla en su mirada a la niñez y la familia en los 70, creo que se queda a medias (además de majo, Trueba es muy templado) a la hora de llevarse esa juventud a su actual trabajo de escritor con sus motivaciones y su ganarse la vida
Este es el Trueba que a mí me gusta: íntimo, directo, sincero. Qué bien me ha sentado leer, del tirón, una emoción tras otra. Me ha parecido un precioso homenaje a una madre, a una familia, y al humilde oficio del escritor.
CITAS
"Solo quien se ha meado encima en la mitad de clase conoce la hondura de la angustia." "No hay nada más triste que heredar una fábrica o una casa que no has levantado tú." "Los hijos educan a los padres." "Cuando fui padre le pregunté (a mi madre) un día si tenía algún consejo para cumplir decentemente con la crianza de un hijo, ella, que había criado a tantos. -Hagas lo que hagas te equivocarás -me dijo con una sonrisa compasiva" "Escribía mientras leía y la distancia entre hacerlo bien y como yo lo hacía no se volvía más corta y asequible, sino más lejana e inalcanzable."
INTERTEXTUALIDAD Autores Antonio Machado, Chandler, Cain, David Goodis, Stephen King, Baroja, Truman Capote, Scott Fitgerald, Nabokiv, Marianne Moore
Periodistas George S. Kaufman, Ring Lardner, Dorothy Parker, Robert Benchley, S.J. Perelman
Novela El Quijote , Miguel de Cervantes Hamlet , William Shakespeare Retrato de un artista adolescente Ulises, James Joyce Abierto toda la noche, David Trueba
Cuentos El aventurero Simplissimus Mazinger Z Rebelión a bordo La isla del tesoro La breve vida feliz de Francis Macomber
Películas El Cocheciito, Marco Ferreri Grupo Salvaje Chinatown Luna de Papel Series La casa de la pradera , Marco Ferreri Grupo Salvaje Chinatown Belle de Jour
Ya puede David Trueba escribir la cosa más intrascendente del mundo (como la de este ensayo que, literalmente, lo único que nos narra es su infancia y cómo creció junto a sus hermanos; podría haber formado parte de un libro más amplio pero Anagrama decidió editarlo así) que no te queda otro remedio que rendirte ante lo que te cuenta porque escribe de maravilla. Me quito el sombrero ante la prosa de este señor.
Hoy estoy en contra de las herencias, considero que deberían suprimirse o eliminarse, quizá eso provenga de mi propia experiencia, aunque más bien se debe a observar cómo las herencias o la perspectiva de heredar arruinan las vidas de los hijos. No hay nada más triste que heredar una fábrica o una casa que no has levantado tú.
Nuria Pérez lo recomendó en varias ocasiones y cuando he tenido oportunidad, lo he leído. Es cortísimo. Menos mal. No me ha aportado nada, unas historias de infancia y de cómo ha llegado a vivir de escribir. Ha sido un rato agradable pero no lo recomendaría como hizo Nuria.
"Ganarse la vida. Una celebración" es un breve libro de corte autobiográfico. David Trueba va contando el origen de su vocación de escritor desde que era un niño que aprendió con retraso, su madre tardó en llevarle al colegio, a leer y a escribir, lo que le hizo apreciar todavía más estas dos habilidades.
Su infancia y adolescencia, la relación con sus padres, hermanos y entorno. De todo ello cuenta Trueba en el libro con esa fluidez y naturalidad que es propia de su escritura.
Me encantó este fragmento: "Ganarse la vida es una expresión afortunadísima que por desgracia suele contener un valor meramente pecuniario. Ganarse la vida tendría que ser la aspiración mayor de una persona, pero ganársela en el sentido de honrarla, de estar a la altura del regalo".
Hay libros donde buscar respuestas, pero siempre he pensado que los mejores son los que plantean todavía más preguntas. Y este, lo hace. Bien por Trueba.
“Belmondo quien enunció uno de los mayores peligros del éxito, el de convertirte en esclavo de él.“
“El rito de paso entre escribir para ti mismo y publicar es comparable a saltar entre dos azoteas de edificios distintos. Suele abrumar la responsabilidad. Recuerdo que terminé de escribir mi primera novela y la guardé en una carpeta, de la que tardaría varios años en volver a sacarla. Ya no se trataba de un juego privado, sino que iba a exponerme ante los lectores. Ese limbo entre la profesionalización y la irresponsabilidad es una de las fricciones mágicas del oficio. Sucede también con la fricción entre el negocio y la expresión personal. Has de aprender a convivir en ese espacio problemático. Son las necesarias rozaduras de dos piedras que incendian el territorio de la creación. El fuego nunca es un accidente, requiere de dos elementos en disposición. Nadie enciende una cerilla contra el agua.”
David Trueba nos traslada a la España de los años 70, con las vivencias de su niñez en una familia muy numerosa. Un cuaderno, más que un libro, con lectura rápida y fácil, entretenido. No pretende ser más de lo que es, la historia de su familia, y con la que en algún momento logras identificarte por episodios de la juventud de la mayoría de los que nacimos en los años 70.
Ensayo autobiográfico muy cortito, íntimo y tierno. En él David Trueba nos ubica en su contexto familiar para irnos detallando cómo surge su afición a la escritura, y en el que nos deja entrever otros temas como la educación de la época, las relaciones padres-hijos y las posibilidades que te abre el criarte/vivir en una ciudad grande.
Ganarse la vida es una historia familiar imprescindible. Breve, sencilla y mágica, tiene la capacidad de tocar algo muy profundo sin necesidad de grandes artificios. Leerla da ganas de mirar hacia atrás, de investigar tus propias raíces y rescatar lo que parecía perdido. Trueba convierte lo cotidiano en algo luminoso, con una delicadeza que emociona sin forzar.
Libro con encanto, narrado con gusto y que te deja con ganas de algo más extenso sobre una familia que parece muy interesante. Habla sobre la importancia de entender cómo el lugar donde crecemos y la manera de ayudarnos a hacernos mayores también determina el modo de abrazar una vocación.
Artículo alargado (se lee en media hora), a modo de memorias, en el que Trueba sobrevuela por su infancia y la influencia que su familia tuvo a la hora de dedicarse al mundo de la escritura y el cine.
La vida te concede muy pocas oportunidades para la magia, y que esa magia comparta intereses con el consumismo no significa que sea algo reprobable. Los humanos necesitamos un espacio para la ilusión, si no, la vida sería insoportable.
Ha caigut a les meves mans una mica per casualitat. M'ha interessat molt a l'inici però a mesura la que narració de la seva infància passa a centrar-se més en com es converteix en escriptor des de l'adolescència se m'ha fet una mica més avorrit.