La obra que el lector tiene en sus manos, para muchos la creación más trascendente de Eunice Odio, combina la deslumbrante belleza de la forma con una densidad simbólica aquilatada por su vasto intertexto. Como Roland Barthes dice acerca del texto de goce, esta obra obliga al lector a levantar la cabeza con frecuencia, como quien está a punto de desentrañar algo que siempre está más allá.
Esta es mi mejor lectura en lo que va del año. La obra cumbre de Eunice Odio es un poemario magistral que relata una historia fantástica que narra el inicio de los tiempos, donde dioses, creadores y hombres lidian unos con otros y consigo mismos al mismo tiempo. Ion, el protagonista, es un demiurgo que se crea a sí mismo como a un poeta en un proyecto de autogeneración, y luego edifica poco a poco al mundo con la palabra.
Es, en resumen, la historia de un creador y el papel que tiene dentro de su creación luego de que esta se encuentra terminada.
Al final él es exiliado de su propia ciudad, su propia creación, como si el hombre expulsara a Dios del Edén en lugar de ser al revés.
Había olvidado lo mucho que me gusta la poesía y Eunice Odio, una maestra como solo ella puede serlo, me lo recordó después de tanto tiempo. Ella merece, sin duda, estar en el podio de los más grandes literatos latinoamericanos.
Espero volver a perderme en sus versos muy pronto, porque esta es una obra que se visita muchas veces.
This entire review has been hidden because of spoilers.