Alguna vez soñó con una realidad distinta. Pero ahora, Gastón es un empleado judicial con una rutina monótona y agotadora. Se siente desvalorizado por su jefe, un juez que lo destina a fotocopiar expedientes. A pesar de que convive con policías y funcionarios de una ética por lo menos dudosa, su mayor contacto con la clandestinidad, hasta que empieza la novela, es un romance extramatrimonial con Marina, una compañera de la facultad. Sin embargo, su vida se encuentra a punto de dar un giro perturbador…
Un policial argentinisimo. Lleno de argentinismos. Con un ritmo que te lleva a no soltarlo aunque tiene un momento en que decae un poco la trama, para, se pone más lenta. Y después volvemos a la vorágine. Plantea pensamientos de la sociedad actual que hay que cambiar, muestra un lado poco conocido de la Justicia, el día a día del trabajo judicial. La corrupción, en todos los ámbitos. Me gustó, aprendí y me mantuvo enganchada.
Me pareció excelente. 4.5 estrellas (pero como no esta la opción, redondeo para arriba). Atrapante, un thriller buenísimo que te tiene todo el tiempo enganchado. Muy lograda la ambientación judicial. En la novela -casi- todos los personajes son grises, sobre todo el protagonista, que no sabes si lo bancas o lo odias. Nadie te resulta indiferente, los terminas queriendo (como a Ivan, a quien solo te dan ganas de abrazar) o detestando (como a bigote o Emanuel) no importa la trascendencia o mayor/menor presencia que tengan en la trama. Sólo le resto la media estrella porque sentí el final apurado (¿o fue idea mía?) y abierto (no me gustan los finales abiertos) De todas formas, recomendadisimo.
Increíble policial, atrapante, imposible dejar de leer, lleno de adrenalina y ansiedad. Todo el tiempo pense en que el libro te para pensando en lo cotidiano y en la fantasía de plantear, que pasaría si todo eso que imaginas que puede pasar, finalmente pasa y todos los escenarios que pueden suceder suceden.... El relato simplemente te lleva a estar en escena, viendo, sintiendo y siendo parte. Es la fantasía de la interrupción de lo cotidiano.
Muy buena novela, argentinísima. Te engancha de entrada y tiene un ritmo frenético. Capítulos cortos que dan ganas de seguir y seguir. Hace accesibles cuestiones propias del mundo judicial que aportan mucho a la trama.
Librazo de policial negro/realismo sucio/como se llame de Agustín de Luca -él mismo un judicial, así que conoce el paño- que tuve el honor de leer en forma de manuscrito. Sus siguientes dos libros son aun mejores, así que más vale que vayan siendo publicados de una vez.
Una vez que empezas a leer un libro de Agustín, no lo podés soltar. Te mantiene en pura tensión y con una vuelta al final que te deja sin palabras. Escrito de una manera que te imaginas en el Palacio de Tribunales, ves y sentís lo que pasan los personajes... sencillamente genial.
Una novela muy entretenida de principio a fin, con escenas de suspenso y por momentos muy divertida. La vida de Gastón, un empleado raso de los tribunales de Buenos Aires, se convierte, en unas pocas horas y casi por azar, en un juego de supervivencia teñido de burocracia, delincuencia y corrupción policial. La prosa de De Luca es fluida y muy cuidada. Ojalá pronto podamos disfrutar nuevos títulos de su pluma.
Junto con otro libro de Agustín De Luca, este fue un regalo de Navidad. No había leído mucho de este género en español antes, pero veo que ¡estoy sumando un nuevo gusto!
No le tenía mucha fe, pero van 2/2 en la elección de libros para mí, que hizo mi amiga Patricia. En esta ocasión conocemos a Gastón, empleado judicial "pinche" (con un cargo de los más bajos) pero con muchas ínfulas, tanto que a pesar de estar en pareja con Vanina, se da ánimos para encarar a una compañera de facultad, Marina y ... bueno, acá empieza el problema. Solo les diré que hay un secuestro, policías involucrados, un pibe de la villa al que agarran al voleo, un secretario de juzgado que odia a Gastón y mucho más.
Gran descubrimiento este autor! Es el segundo libro que leo de Agustin De Luca y que excelente su forma de narrar. No es solo un policial sino que también nos deja ver como funciona el sistema judicial desee adentro.
La forma de narrar es ágil, permitiendo meterte en la historia desde el primer momento. Seguiré leyendo a este autor sin dudas, muy recomendado.
Gastón es el tipo más pelotudo, insufrible y narcisista que te vas a cruzar en la vida. De dónde saca las pelotas para tener el ego tan inflado es el gran misterio que queda sin resolver en la novela.