No está tan bueno como el primer tomo, lo sentí algo desordenado con las fechas y eso hacía un poco menos agradable la lectura. En cuanto a contenido, creo que está bien, aunque a veces demasiado sintetizado, es decente. El último capítulo me pareció innecesario hasta cierto punto, más que todo porque no se puede resumir tan exageradamente los hechos de cada virrey en un párrafo, así no queda mucho que asimilar y termina percibiéndose superflúo; pero bueno, cada historiador tiene diferentes enfoques y contornos.