Una serie de robos a ancianas ricas. Un sospechoso intento de suicidio de una escritora cuyo libro compromete a varias personas. En su reingreso al cuerpo de policía, la inspectora Emma García tendrá que enfrentarse a estos dos casos en paralelo y ambos le crearán problemas morales. Con la ayuda de su siempre fiel compañera, la Mossa d’Esquadra Montse Murals, recorrerá el camino de la resolución pasando por una sucesión de peripecias que removerán su pasado, sus sentimientos y su sentido de la ética. García ha vuelto.
Casi 25 años después de publicar la novela lésbica más leída, Isabel Franc vuelve con una historia protagonizada por su personaje más icónico, la inspectora García.
Se me ha hecho más difícil de leer y más bola de lo que pensé en un inicio. He ido perdiendo interés en la historia a medida que pasaba las páginas (aunque volví a reengancharme entrado el final para, finalmente, decepcionarme un poco con él). Simplemente creo que no soy el público objetivo, aunque ha estado muy guay volver a sentirme una adolescente que desea que dos personajes con obvia química se besen. El hecho de que todo el libro esté en femenino y todo le suceda a mujeres es algo que, aunque al principio me parecía raro por la falta de costumbre al determinante femenino, me ha gustado muchísimo. Seguramente este libro ahora en primavera con el sol me hubiese entrado mucho mejor. Aún así, ha estado bien.
Me ha resultado entretenido. El final se me ha quedado corto. Me hubiera gustado que lo desarrollara más. Me ha faltado conocer el por qué de algunas manías de la inspectora García, pero es que no he leído la primera novela. Sólo personajes femeninos, ni un sólo personaje hombre.
Tiene un cacho a la mitad donde la voz narrativa se toma un bonito momento para hacer uno de los comentarios más clasistas racistas e innecesarios que he leído. después de eso ya no le pude dar mucha seriedad. el final es horrible y anti climático.
Divertido. Era difícil parar leyéndolo. Refrescante, lo de ser todo en femenino. Viviendo en Barcelona me ha gustado leer escenas que pasaban en calles y barrios que conozco.