El obituario es un género literario más cercano al homenaje que a la escatología a pesar de que nos recuerde y enfrente al final de las cosas. En este libro, Moscona extrae de las figuras mayores, menores y anónimas no la muerte de una lengua sino sus momentos más altos (literariamente valorados) y de duelo (socialmente comprendidos). Con esta revisión, la poeta pondera las concatenaciones de la lengua que le permitieron recrearse en forma de nuevos poemas, ahora, en otro idioma: un continuo llamado de las posibilidades del lenguaje durante sus continuaciones y momentos de suspensión.