Al principio me decepcionó un poco que este libro sea de los hijos de nuestros protagonistas y no de ellos, pero después lo pensé y creo que está bien. Graciela, Federico, Fabián y Paula no daban para más y de esta forma podemos seguir viéndolos, pero como padres. Los nuevos personajes que se presentan, los hijos de nuestros ex-protagonistas, me gustaron mucho. Siento que María tuvo una GRAN capacidad para ponerse en los pies de los pre-adolescentes y adolescentes actuales. Se nota que tiene una mirada super amplia, porque es capaz de relatar lo que un chico siente y una hoja después ponerse en la mirada de un padre preocupado que poco entiende de la juventud actual. Es destacable su forma de narrar tan certera en lo que respecta a personalidades.
La trama está buena. Se juega mucho con el contraste entre Graciela, Federico, Fabián y Paula adultos y lo que eran de niños. Ese típico cambio o madurez que te hace frenarte en seco y pensar: "Esto hace diez años me parecía bien y hoy me doy cuenta que fue irresponsable". Me dolió un poco ver a nuestros ex-protagonistas tan adultos. Aunque la esencia de cada uno se mantiene, sí se notan varios cambios en las personalidades. Me hizo sentir que yo también había crecido, lo cual es verdad jaja.
Aunque la trama estuvo muy entretenida, el libro fue corto. Todo lo que sucedió fue movido, por lo que no tuvimos un momento de paz. Siempre estaban corriendo, peleándose, gritándose. Como que todo el libro fue un problema detrás del otro. Esto no se si es una crítica, pero sí me habría gustado más charlas tranquilas o más risas y recuerdos por parte de nuestros ex-protagonistas. Estaban todos muy estresados jaja.
Me gustó mucho que se incorporara el Whatsapp al libro, al igual que en tomos anteriores se agregó el Facebook. Quedo esperando a Instagram en próximos libros de la saga, porque sí, chicos, es obvio que esto continua. Tengo un poco de miedo por eso, porque por un lado siento que esta historia debería estar cerrada y por otro lado veo personajes nuevos y un gran cambio de panorama. Tengo fe en la pluma de María así que si ella sigue sacando tomos, ahí voy a estar para leerlos.
Como última crítica, creo que ya podemos superar el maltrato a Miriam. Digo, si ya son oficialmente amigos, podrían dejar de desmerecerla cuando la chica no hace más que preocuparse y ayudarlos SIEMPRE que lo necesitan. Me molesta que la desvaloricen, incluso siendo adultos.
En conclusión, creo que un preadolescente o adolescente actual disfrutaría mucho de este libro. Se sentiría MUY identificad@ porque María plasmó los pensamientos y formas de relacionarse de un chico a la perfección.