Leer este libro es como entrar en un cuarto con una bombilla de luz titilante. Las diversas voces narrativas están constantemente en un juego entre luz y oscuridad, entre lucidez y ensoñación, entre recuerdo e imaginación.
Leer este libro es entregarse a un vaivén de alegría y nostalgia, de amores y rabias, de esperanza y desilusión.
Leer este libro es reír y llorar, sobre todo llorar, y ver y escuchar, sobre todo escuchar, canciones y voces y ruidos y objetos e imágenes que todo el tiempo se superponen, homologando de una manera muy precisa, preciosa y poética, lo que pasa en la memoria.
Leer este libro es hermoso. Leer este libro es necesario.
Una novela escrita con el estilo de flujo de conciencia, y unas pinceladas de prosa poética. Como todos los recuerdos, hay caos y escenas sin orden cronológico
Me gustan mucho las historias que son mediadas por la música y es lo que más disfruté de este libro.
Se sienten muchas cosas. Se le siente el privilegio a veces y eso aburre. Pero también se siente el rechazo, la tristeza, el aislamiento y el tedio y con eso es más fácil identificarme. Me gustaron también los pequeños pasajes en los se explican algunas cosas de la historia de la música y las expresiones culturales relacionadas con esto, del hip-hop y del funk. Esas me llenaron pero no fue suficiente. Su estilo desenfrenado y saturado tampoco es de los que me gustan pero eso no le quita valor. Igual, quiero volverlo a leer.
Que buena forma de capturar lo que es una mente de una persona deprimida. Ese vaivén de ideas y la añoranza de levedad. Siento que este libro hay que leerlo más de una vez para capturar su esencia. Se nota que se escribió con cautela y hasta me atrevería a decir que se puede leer en desorden como un ejercicio creativo.
Felicidades a Paola! Un gran debut y de seguro sus siguientes escritos serán aún más pulidos capturando la esencia del estilo narrativo del flujo de conciencia.
This entire review has been hidden because of spoilers.