Una mujer despierta en un lugar que no conoce. Está amarrada a una silla. No sabe cómo llegó ahí. Tampoco entiende por qué hay un hombre sentado frente a ella, un hombre con una extraña máscara. Sin ninguna explicación de por medio, él empieza a contarle historias inquietantes. ¿Por qué lo hace? ¿Qué intenta? Sólo existe una forma de averiguarlo...
Grata sorpresa. Un libro que juega con el terror, la ciencia ficción y la fantasía, con algunos tintes humorísticos (algo ácidos). El hilo conductor: una mujer es secuestrada por una persona que lleva puesta una máscara similar a la de un cráneo animal. El secuestrador le cuenta a su víctima varias historias sin determinar su propósito.
Las historias son, en general, muy buenas. La primera me sorprendió porque su final me hizo tentar bastante (era ese su cometido). A partir de ahí, mis expectativas fueron en ascenso y honestamente no me decepcionó en lo absoluto.
Disfruté mucho este libro. No le pongo cinco estrellas porque siento que algunos no me fascinaron, pero creo que todos los relatos son buenos, y el desenlace está muy bien.
Me gustan las historias en las que se nota que su creador es consciente del público al que se enfrenta. Aquellas que implican una cierta exigencia ante el texto porque, a pesar de que todo esté contado, los lectores de terror seguimos disfrutando de todas esas propuestas. Y es que en el mundo de lo oculto, de lo sobrenatural, de lo terrorífico, como ocurre con el resto de los géneros en realidad, es habitual regresar a una serie de ideas y situaciones que nos inquietan y que,sobre todo, nos divierten. La presencia de entes extraños, de cadáveres que no quieren dejar el plano terrenal, de coqueteos con juegos malditos y tantas experiencias sobrenaturales regresan una y otra vez a estos libros de relatos. Y es que esta historia que nos presenta Carlos Alvahuante no deja de ser la presentación de una serie de pequeños relatos en los que libera muchas de esas narraciones que tanto nos gustan. Pero lo que podría ser una nueva sucesión de relatos con mayor o menor acierto entre las interminables propuestas que nos encontramos cada día, se convierte en piezas de algo mayor dentro de este Ritual Pagano. Para eso el escritor nos habla en segunda persona y nos mete de lleno en el desconcierto que supone despertar atado de pies y manos en un lugar oscuro y desconocido, bajo la siniestras presencia de un desconocido enmascarado que nos pregunta abiertamente por nuestras creencias en lo paranormal. Y a partir de ahí se suceden esas pequeñas e inquietantes historias, algunas de las cuales son realmente estremecedoras, con el único fin de demostrar la presencia de lo extraño entre nosotros. Quizás aquí es donde podemos encontrar alguna que otra pega a la propuesta ya que no todas esos pequeños bocados podrían englobarse dentro de lo paranormal. Alguna que otra historia se adentran más en la ciencia ficción y, aunque consigue el mismo impacto, no tiene demasiado sentido ante esa búsqueda de lo extraño. Pero eso son detalles menores que no empañan la experiencia de esta lectura. Y así vas disfrutando de esas pequeñas historias, todas disfrutables a pesar de su escasa duración, hasta que llegas al desenlace y explicación de todo aquello que estás esperando. Una resolución de esas que puede ser considerada una genialidad o una tomadura de pelo pero que, entiendo, es mejor dejarla al criterio de cada lector. Porque esta es una historia hecha para los lectores de terror y para los que disfrutan contándolas. Un círculo necesario que te dejará reflexionando al apagar las luces.
Una historia que me tomó por sorpresa. Agradezco al autor el envío del ejemplo, aunque eso no influye en mi opinión.
Nos despertamos junto con nuestra protagonista, una mujer atada a una silla, con un sentimiento de confusión y que a lo largo de la lectura se va tornando desesperante. Después vemos una sombra y a partir de ahí, la historia logra llevarnos a través de un hilo.
Lo bueno: - El libro contiene una historia principal, que es la de nuestra mujer aparentemente secuestrada, pero se nos va describiendo lo que sucede a través de pequeñas historias que poco a poco nos van dando pistas. Es uno de esos libros donde, para entender todo, necesitas diferentes puntos de vista y tratar de atar cabos.
- Pequeñas historias. Debo decir que al principio me costó un poco entender qué es lo que estaba leyendo, pues la trama del libro me describía algo y conforme avanzaba me encontraba con cosas distintas. Con esto quiero decir que al principio te puede parecer confuso conocer a otros personajes, pues al menos a mi punto de vista, no entendía bien su relación y hasta creía que era un mundo alterno. Sin embargo, poco a poco te vas dando cuenta que es lo que el autor nos quiere transmitir y cuál es el fin de que nuestra protagonista esté atada en una silla.
- Toques de miedo. Cada una de las historias presentadas en el libro son bastante distintas, considero que algunas son más buenas que otras. Mis favoritas son "El rey de los gorriones" y "El Duelo", además de la primera donde se nos maneja un tablero de Ouija, espíritus y una relación confusa, la cual me hizo adentrarme mucho al libro. No quiero referirme a que las demás sean flojas, pero creo que no llegaron a hacerme experimentar alguna sensación siniestra como lo lograron las ya mencionadas. A eso se deben mis 4 estrellas.
- Escritura. Es un libro que representa en su totalidad la lengua hispana. Por ende, te vas a encontrar con muchos modismos y expresiones que se utilizan, sobre todo, en México. Si eres de otro país, las entenderás sin problema, pero a lo mejor no las consideras de un uso común.
- Un final insuperable. Sin dudas, el final me gustó mucho, pues creo que aclaró mis dudas de lo que era la historia en sí. Debo decir que me pareció muy acertado y sin duda, es un autor que aprende a jugar con tu imaginación y decirte que puedes estar muy equivocado en tus teorías.
Lo malo y/o flojo: - Como ya lo mencioné anteriormente, algunas historias me parecieron un tanto siniestras, pero otras como la llamada "26 de julio" me parecieron un tanto fuera de toque. No es mala, pues me gustó mucho el toque dramático que representa y su final es increíble. Con esto quiero decir que me encantó la historia, pero no encontré su relevancia dentro de la misma.
- A opinión personal, me gusta cuando se te explica claramente que es lo que pasa en sí y, aunque lo entendí, siento que necesitaba un poco más de desarrollo explicativo. Sin embargo, creo que ese es el estilo del autor, el que lo entiendas atando cabos, por lo cual es solo una cuestión de adaptación.
Me gusta mucho lo que he leído de Carlos, tanto sus cuentos como sus novelas juveniles. Así que cuando vi esta portada y su título, que me remitió al folk horror y al "dios de los brujos" (como diría Margaret Murray) que tanto me fascinan, lo compré de inmediato, llevándome varias sorpresas. La primera fue que se trata de una colección de cuentos y no de una novela, como uno podría imaginar. La segunda, que las historias tienen un hilo conductor que alude a la portada y al título. Este formato me hizo pensar en las antologías de cortos de terror (sabiendo que Carlos también escribe guiones, no dudo que este proyecto haya sido pensado con ese fin). Y la tercera fue su gran capacidad para contar historias que van de lo extraño a lo fantástico, con su buena dosis de terror. Un escéptico que juega con una tabla ouija, extraños seres que te visitan para ver todo lo que haces, cadáveres que desaparecen, rebeliones contra el sistema, apocalipsis familiares y reportes sobre bibliotecas oscuras. Una gran colección que, además de fascinarnos y aterrarnos, nos hace reflexionar sobre el poder primigenio de las historias.
Llegué a este libro por una recomendación en twitter sin haber oído nada del autor. Está escrito a la manera de varias historias dentro de otra que funciona como hilo conductor. Me gustó bastante, tanto que si bien llegué pensando que serían cuentos de terror, y a mi parecer son relatos fantásticos tirando a lo extraño, no me decepcionó ni un poco. Los relatos van in crescendo y si bien Carlos no hace caso de esa máxima de empezar con uno de los mejores relatos de la antología, el relato conductor te mantiene atrapado. El segundo texto fue de mis favoritos, así como el último. Buen libro, definitivamente volveré a leer a este autor.
Las historias me atraparon aunque no es mi tipo de lectura. La manera en que esta narrado hace sentir al lector que es el quien despierta frente a esa persona con una mascara extraña y además esta atado de pies y manos a una silla.
Los cuentos son muy cortos dejando muchas cosas a al imaginación.
Un libro totalmente diferente a lo que acostumbro leer. Fantasía obscura, narrador en segunda persona intercalado con historias que enganchan y te dejan desando saber más. Pronto la reseña en la canal e Instagram.