A lo largo de diez fragmentos, la voz poética utiliza la figura femenina de la madre en un procedimiento asociativo de imágenes, sensaciones y conceptos, como si la poesía tuviera más que ver con un proceso de pensamiento, que con la literatura misma. El poema representa, a través de una voz femenina llena de fuerza y vigor, la situación política actual que se vive en el país: un escenario de violencia cotidiana en el cual los ciudadanos se quedan inmóviles, incapaces de actuar para cambiar su realidad. La violencia explícita en esta figura de la madre es la de un estado represor, la del equipo antimotín.
Qué cosa. Hay que leerlo más de una vez para entender todas las distintas capas que tiene este poema. No soy una (buena) lectora de poesía, pero qué cosa, qué cosa.
Cuando el mundo era en blanco y negro Se veía menos la sangre.
No sé cómo reseñarlo, tampoco sabía cómo leerlo. Gomitas transparentes al lamer, medusa de látex, textiles tiesos soldados a la vulva.
Creo que cada vez que le leo encuentro ideas nuevas que Carla había puesto ahí pero se escondían cuando yo pasaba las hojas. Como si de verdad fuera un dron, que me percibe y que oculta cosas para que las vea cuando Dron quiera.
Quizás podría reseñar cada que regreso a la página uno. Pero no sé si sabría hacerlo.
Es la una de la mañana, y solo quería decir que me ha gustado montones (uno por vez que le he leído)
Este libro fue un regalo de Mario de libros libres Veracruz, lo leyó para el reto de códigos femeninos 2021 y pensó que me gustaría. Y me encantó. Recibí el regalo pero sólo con la condición de liberarlo al terminar, labor que también ya está completada. Dron es un libro de poesía contemporánea muy breve que aborda el tema de la mamá de la autora, quien era "granadera". No sé si ese término se use en toda latinoamérica, pero si no, un granadero es un policía anti motines del gobierno, son los que utilizan para "disolver" las protestas principalmente en la ciudad de México, nuestra capital. Un dron es un vehículo, no tripulado, controlado a distancia y utilizado para completar algún objetivo. Si unimos la definición de un dron con un granadero y con que además sea tu mamá, obtenemos poesía limpia y pura. Carla es incisiva, sus versos son filosos y no temen en analizar su propia infancia. Toda esa dicotomía de ser parte del pueblo, parte de la pobreza y al mismo tiempo ser una granadera que ataca a más pobres, a más inconformes. A veces Carla altera la gramática: conjuga mal algunas palabras y otras las cambia. Eso puede parecer raro pero cuando lees en voz alta los versos te das cuenta que suena como otra palabra y que entonces ahora el verso tiene dos significados. Carla no abusa de esta técnica y se siente orgánico su uso pero algunas personas podrían confundirse o sacarse de onda con el uso de estas técnicas. Es un libro que me dejó sin palabras varias veces. Creo que todos en México deberíamos de leer este libro. Es empatía pura e inyectada directo al torrente. Gracias Carla.
Muchas ganas de tener este libro y por fin pude conseguirlo, yo no conocía ni a Carla ni a su obra, pero esto que es lo nuevito que tiene, me pareció muy muy bueno.
Si disfrutan de la poesía, no pueden no tenerlo, solo les recuerdo que Carla Faesler es poeta experimental y que su obra podría no cubrir lo “normativo” o a lo que podrían estar acostumbrados.
Por otro lado, esta edición que se echó impronta es una chulada y prácticamente es un libro objeto, ya que solo son 450 piezas numeradas. Ojalá puedan conseguirlo, ¡buenísimo!
Este es un libro para volver. Es corto, se siente como un sueño distópico, una pesadilla que subyace cubierta de imágenes inofensivas: afuera una lluvia de macanazos sobre metal mientras adentro se mastica un puñado de panditas. Y no te pases, qué onda con la sintaxis quebrada y ese flow de canción infantil, con ese desarrollo de letanía y angustia. Quedé impactada.
Se lee con intensa, terca brevedad pero perdura por las imágenes vibrantes y corrosivas de insoportable realidad nacional. Maravilloso. Seguramente en unos años será obligatorio leerlo y se le hará tiraje a escala industrial.
Un bello poema fragmentario donde Carla Faesler, a través de una sintaxis que va encontrando sentido en su propia musicalidad, construye una metáfora sobre el estado, la opresión y el cuerpo.
Dron de Carla Faesler representa el peligro y lo terrorífico que puede ser la figura de la patria: aquella que también reprime, que causa miedo y somete.
Mi madre era granadero, un vaho indiferente, un palo ciego, un compacto sin centro, sin tupido, un basurero de harto que se hincha en bulto insoportable, y se revienta.
Si buscamos la palabra dron nos encontraremos con que es un pequeño vehículo aéreo no tripulado utilizado en el ámbito militar y civil para obtener una vista y control de situaciones como guerras o manifestaciones. Carla se apropia de dicho concepto para describir a su madre granadera, para hablar sobre la violencia cotidiana de los civiles, donde el poder aplasta y asfixia al resto de la población.