El primer álbum ilustrado de Eloy Moreno, autor best seller de Invisible y Tierra , entre otros.
Ha llegado el verano y Ben está deseando estrenar la nueva piscina del pueblo. De camino, se encontrará con muchas sorpresas que convertirán el viaje en una aventura. Un libro que nos enseña que en la vida todo es mejor si se hace en compañía.
Eloy Moreno, de la mano del ilustrador Pablo Zerda, nos sorprende otra vez con un original álbum a todo color que se lee de una forma distinta. Que se vive entre dos.
ENGLISH DESCRIPTION
The first illustrated book by Eloy Moreno, best-selling author of Invisible and Tierra , among others.
Summer is here and Ben is looking forward to the town's new swimming pool. On the way, he will encounter many surprises that will turn the trip into an adventure. A book that teaches us that everything in life is better if done in company.
Eloy Moreno, hand in hand with illustrator Pablo Zerda, surprises us again with an original full-color book that you read in a different way. That is lived between two people
Eloy Moreno Olaria es un escritor español que se ha dado a conocer tras la publicación de su primera novela, titulada El bolígrafo de gel verde.
Eloy Moreno lives in Castellón and works in the city’s town hall. He decided to start writing after reading a book that had won an important prize and setting himself the challenge of writing something much better. When his novel was finished, he decided not to send it to a publisher. Confident in the quality of the novel, he decided to win himself a place in bookshops on his own. His success became an Internet phenomenon.
La novela fue inicialmente editada y distribuida por el propio autor, quien decidió no presentarla a ninguna editorial. Inició lo que denominó TOUR 2010 y comenzó a recorrer ciudades con una maleta llena de ejemplares para dar a conocer su libro. De esta forma llego a vender más de 3.000 ejemplares. Este éxito junto a la labor de difusión realizada a través de las redes sociales hizo que la editorial Espasa decidiera reeditar la novela, que fue lanzada el 13 de enero de 2011 con una nueva portada y pequeños cambios de edición. Ya se han publicado 13 ediciones, más la de bolsillo, con más de 100.000 ejemplares vendidos. En el mes de su lanzamiento con Espasa fue la novela más vendida de España. La novela ha sido traducida al catalán, el italiano y el holandés con los nombres de El bolígraf de tinta verda, Ricomincio da te y De groene pen respectivamente. También ha sido traducida recientemente al taiwanés.
El 25 de septiembre de 2013 lanza su nueva novela "Lo que encontré bajo el sofá" precedido por la expectación que genera el trailer de la misma. La novela recibe una gran respuesta de la crítica y apenas tres meses después de su publicación se lanza ya la segunda edición. Este nuevo libro está ambientado en Toledo por lo que el autor organiza un evento especial en dicha ciudad. El 29 de noviembre presenta su novela en el Alcázar de Toledo teniendo una gran acogida. Tras la presentación, autor y asistentes realizan una ruta nocturna del libro por la ciudad.
Creo que es un libro estupendo para leer entre dos tal y como dicen que debe leerse, es un cuento en que los niños pueden participar en la lectura además de experimentar con las emociones y aprender a identificarlas.
Es una historia muy bonita sobre la amistad y en la que recorremos diferentes emociones hasta llegar a una conclusión, en las distintas páginas vemos preguntas que podemos hacer a los niños para que ellos reflexionen sobre la lectura y así estar más atentos al cuento y a la historia que estamos contando.
Al final del libro hay distintas preguntas que podemos hacer también a los niños para intentar reflexionar sobre lo que hemos encontrado a lo largo de la lectura.
Un libro muy interesante para los más pequeños. La historia tiene un gran mensaje e ilustraciones a todo color y con mucho detalle. Las preguntas que se van planteando en la lectura los conecta con la historia para que observen cada rincón de la ilustración. Una opción entretenida a la par que educativa. ¡Lo leerán más de una vez!
Muy cuqui y visualmente precioso. Aunque es cierto que, siendo de Eloy, esperaba una historia algo más profunda; sé que es infantil, pero eso no quita para que estos libros dirigidos a un público más joven puedan tener también mucha profundidad.
Es un libro que está bien escrito y las ilustraciones están llenas de color y de detalles. Creo que es un buen libro para leer con niños un poco más grandes porque está lleno de actividades para pensar y compartir de una manera participativa.
Uno intenta inculcar la lectura a los hijos y el mercado editorial se empeña en convertir esa aspiración en una extravagancia. Ayer por la noche me encontraba ejerciendo mi ineludible labor paterna: leerle un cuento a mi hija antes de dormir. El volumen en cuestión se titulaba Juntos, rubricado por Eloy Moreno. Confieso no haber leído una sola línea de su obra para adultos, aunque me consta que goza del beneplácito de las ventas. El cuento, para ser justos, no estaba del todo mal. Desplegaba esa clase de argumento que uno considera suficiente para un niño de tres años: un pequeño se adentra en el bosque y va tropezando con una fauna variopinta, cada cual con sus inquietudes. Un perro llamado Dog quería tirarse de bomba; una gata llamada Cat, hacer largos; un ratón llamado Mouse, tumbarse en su colchoneta; y por allí también desfilaban unos sentimientos de colores, que hoy en día parecen brotar en cualquier relato infantil como antes brotaban los enanos y las brujas. Además, el texto incluía esas preguntitas interactivas pensadas para que el menor participe y el padre sienta que estimula el desarrollo cognitivo de su descendencia.
Todo fluía con la monotonía habitual de las fábulas para preescolares hasta que mis ojos tropezaron con un socavón impreso a todo color: «Ben miró la bicicleta pensativo, no sabía si podría llevar a un perro tan grande, pero lo dio pena decirle que no». Perdí el hilo de la lectura instantáneamente. Un escalofrío recorrió mi espina dorsal. —Fíjate bien, hija mía —le dije, señalando la página con el índice tembloroso—. Además de no conocer el noble arte de la frase corta para agilizar el ritmo narrativo, el autor incurre en un loísmo un tanto creativo. Sin duda debe de tratarse de una errata, una de esas pequeñas fatalidades que se les escapan incluso a las grandes editoriales. Por ejemplo, yo necesité tres revisiones ortotipográficas antes de publicar mi primera novela con un sello humilde y tradicional…
Mi hija, sin apartar la vista del mono dibujado y con una serenidad incompatible con su edad, me interrumpió: —Padre, vuelva al relato. No tengo culpa de su fracaso literario.
Encajé la estocada con una dignidad razonable y pasé la página. La tregua, sin embargo, duró poco. Apenas unos párrafos más adelante apareció el siguiente atentado: «Esos plátanos te dará fuerzas». —¡Es increíble! —empecé a vociferar en la penumbra de la habitación—. ¡Ya ni la concordancia entre sujeto y verbo merece respeto en esta industria!
Intenté serenarme. Respiré hondo. Continué. Y entonces topé con un personaje dispuesto «a tirarme a bomba». A esas alturas mi cerebro ya operaba en estado de ebullición crítica. Quizá se tratara de una expresión asentada en algún territorio remoto del castellano; quizá, más sencillamente, nadie en toda la cadena editorial había encontrado tiempo para revisar doce míseras páginas y las escasas quinientas palabras que componían la pieza. ¡Quinientas palabras! He escrito mensajes de WhatsApp a mi camello con más rigor filológico.
Seguí cavilando sobre la decadencia de la literatura infantil mientras pasaba las últimas hojas. Cuando quise darme cuenta, mi hija ya roncaba plácidamente. El final del texto, huelga decirlo, era de una previsibilidad aplastante. Y, aunque no quiero ponerme méritos que no me corresponden, la verdad es que un par de semanas atrás yo mismo le había improvisado a mi hija un cuento prácticamente idéntico, aprovechando una resaca de singular lucidez. Lástima no contar con una gran editorial que ilustre mis lagunas mentales. Apagué la lamparilla de noche y dejé el libro sobre la mesita. En la oscuridad, llegué a una conclusión inquietante: quizá debería dejar de aspirar al Nobel, cambiarme el nombre a Eloy Merino y escribir con errores a propósito. Mi prestigio se tiraría a bomba, pero a los lectores no lo daría ninguna pena.
Nos cuenta la historia de Ben, un niño que quiere aprovechar un día de Verano para ir a la piscina. Por el camino hará muchos amigos con los que aprenderá que lo mejor de la vida se disfruta en compañía
Un cuento perfecto para leer con los peques ya que mediante diferentes técnicas les ayuda a desarrollar la coherencia y perceptibilidad. A pie de página encontramos algunas preguntas que despertarán la curiosidad e imaginación del pequeño lector 🏻
Además, las ilustraciones de Pablo Zerda son Preciosas, llenas de color y vida!
También me gustaría destacar que se trabajan las emociones para que los niños sepan identificarlas
Un pequeño cuento con mucho aprendizaje totalmente recomendado
Hacia mucho tiempo que quería leer esta colección de cuentos escrita por Eloy Moreno e ilustrados por Pablo Zerda.
Si tenéis peques en casa os los recomiendo totalmente, por que no solo lo pasaréis bien leyéndolos juntos si no que trabajaréis las emociones.
Uno de los principales objetivos de estos cuentos es, justamente, que los niños sepan identificar las emociones y con estos cuentos trabajarán la sorpresa, el miedo, la alegría, la tristeza, la ilusión y la frustración.
Un libro perfecto para compartir un rato de lectura entre padres e hijos. Las ilustraciones son bonitas y la historia va ofreciendo retos a los niños para interactuar a la vez, encontrando animales en el dibujo o haciendo preguntas. Jorge este lo tienes que leer! 😊