Son varios cuentos. Apenas empiezo a leer creo que está muy bien logrado el registro robótico, casi de máquina. Con el correr el tiempo me doy cuenta de que todos son así, muy centrados en el lenguaje. La escritura expresa y cuenta de manera tangencial, bordea los hechos. Si quiere decir A, dice A’, si quiere mostrar B, tal vez diga B’ o C. También hay una especie de obsesión con los números exactos. Ya sea horas, minutos, medidas, direcciones, fechas. Cada cuento parece una enorme desaceleración hecha por una máquina que consume datos. Los momentos son descriptivos y minuciosos, bastante opacos en lo que pasa. Me cuesta recordar uno en el que diga "pasa esto", a excepción del primer relato, que es muchísimo más visual que todos los demás.