Monchi Mesa es un hombre solo, una persona de bien, que tiene sombrero, bota y caballo y trabaja como cuidador.
Hay otro, más joven, que llevado por la pasión y el deseo cree necesitar lo que Monchi Mesa tiene.
Hay dos nínfulas, que viven en el enredo y la confusión y van al psicólogo.
Y hay puro malentendido; y ese malentendido es un arte, esa entropía es una forma de avanzar y que el mundo no se estanque, y que nada sea inesperado, pero que a la vez nada pueda ser predecible.
Hay un clima en esta novela, o un universo, que se construye a través del lenguaje. Desde el habla de los personajes que asumen la narración de las tres partes que la integran se llega a un lugar, o se hace ese lugar. Es el lenguaje del noreste argentino y sus formas mestizas, que Closs conoce y maneja con solvencia, el que da cuerpo y carne a esta tragedia -o comedia, elija usted- en la que resuenan sorpresivos ecos clásicos.
Una historia con tres puntos de vista. Simpática y entretenida pero después de leer Tres truenos mis expectativas eran muy altas así que no voy a culpar a Marina por no cumplirlas. El problema fue mio. Mas allá de eso, sigo con ganas de leer todo lo que escriba así que la seguiré buscando.
Esta novela corta es una misma historia contada desde tres puntos de vista. Está Monchi Mesa, un hombre que se salva de la muerte sin saberlo y que encuentra a dos niñas un poco inquietantes tratando de robarle el caballo. Está el despertar sexual precoz de dos hermanas enamoradas de un mismo chico. Por último, está ese chico, dispuesto a matar por ellas cuando le proponen huir juntos en un caballo robado, y la muerte del hombre equivocado, en lugar del dueño del caballo.
Hay dos cosas que me gustan mucho de la escritura de Closs. La primera es que tiene un oído excelente para captar las voces de su entorno, que son la materia prima de sus historias. La segunda es difícil de explicar y tiene que ver con la sensación de extrañeza, como de realidad apenas desdibujada, que impregna esas historias: hay algo delicado y casi febril en ellas. Algo entre la poesía y una ingenuidad aparente que encierra algo inquietante y hermoso.
Leí Monchi Mesa al mismo tiempo que escuchaba la versión audiolibro en Bookmate, y fue una experiencia riquísima. Una tragedia narrada desde tres puntos de vista de personajes abismalmente diversos. Caótica y en algunos momentos cómica. Creo que la descripción de la propia contraportada "Hay puro malentendido; y ese malentendido es un arte, esa entropía es una forma de avanzar y que el mundo no se estanque, y que nada sea inesperado, pero que a la vez nada pueda ser predecible" es la más adecuada posible.
Para leer en una sola sentada. Bien rara la sensación que despierta, porque es medio pegajosa e incómoda pero no te puedes detener una vez que empezaste.
¡Aguante ‘Monchi Mesa’ y la prosa de Marina Closs!
Mucha, mucha poesía transcurriendo en las páginas de esta entrañable novela en las que fluctué entre el drama y la comedia. Los personajes de Closs no son jóvenes sólo por edad, sino por la intensidad con la que viven todo: Monchi y su necesidad de validación, que lo atrae a las tierras del orgullo, primero, y a las del miedo después; las mellizas deslumbradas por el goce del cuerpo y sentir la vida cual juego infinito; y el pobre Jorge, ay, pobre Jorge que sólo quería enamorarse y afirmarse en dicho sentimiento. Y Pecoso/Psicólogo, animal bendito, ignorante de la tragedia que motivaría su existencia.
‘Monchi Mesa’ es un relato de deslumbramientos y los enredos en los que uno puede caer por no poder determinar el límite entre el cuerpo y el pensamiento, entre las ganas de vivir y las de desaparecer. Luego ordeno mejor las ideas. Por ahora va la recomendación entusiasta. Y si la consiguen en la bonita edición de Laurel, mejor.
“Tendría que haber matado a uno y maté a otro. ¿Quizá me da lo mismo? ¡No, no! Mi recuerdo es hermoso. Mi amor es mortal y hermoso. Mi suicidio es final. Mi rifle es amor y odio. Donde yo siento odio, aprieto. Donde siento amor, guardo el dedo y me calmo.” (pág. 168)
Es una novelita que cuenta la misma historia desde tres puntos de vista diferentes. Está bien pero no me gustó tanto. Pienso: qué más tiene aparte de ese recurso de los tres puntos de vista? Por lo menos yo no le encontré más que eso.
Este libro es como un puzzle donde las piezas casi calzan, pero ciertos bordes simplemente se rehúsan a conectarse. En ese sentido creo que es una novela relativista, que invita a pensar de forma bastante explícita en cómo la historia que se cuenta cambia según el punto de vista desde el que se cuenta.
Al principio, la historia se narra desde la perspectiva de Monchi Mesa. Este hombre tiene un tono inocente, muy propio de este personaje campesino que se enorgullece de su caballo, que parece ser lo único que tiene en su vida además de un empleo monótono y aburrido. Lo poco que sabemos de él es que es de sonrisa fácil, y vamos presenciando detalles medios cómicos que dan cuenta de lo pequeño que es el mundo que habita, como la genial escena donde entra en pánico al viajar en ascensor por primera vez.
Después, en la narración desde la perspectiva de las gemelas de clase alta Cynthia y Jessica, se retiene algo de la inocencia de Monchi por el hecho de que son chicas, pero en ellas y quizás gracias al escudo del privilegio de clases esa inocencia se vuelve un poco siniestra, se vuelve una herramienta que usan para torcer el mundo a su voluntad, para hacer lo que les da la gana básicamente. Y claramente viven con cierta separación del mundo, como enajenadas-las consecuencias de sus manipulaciones no les importan mayormente, no les tocan.
Finalmente, Jorge es la principal víctima de las gemelas (aunque desde una perspectiva convencional sobre el sexo, ellas serían sus víctimas). Al llegar a esta parte de la narración, estamos ya ante una tragedia, sobre todo en el sentido de que lo que va a pasar es inevitable desde la perspectiva de la audiencia - sólo vemos desde otra perspectiva la construcción ineluctable de una tragedia que ya conocemos. Y aun así, se siente novedoso, porque la intensidad de las reflexiones de Jorge es inesperada en contraste con la simplicidad del sentir de las dos niñas: "El amor era, entonces, lo que no se conoce. Aquello ante lo cual uno se queda en silencio." (p. 141), piensa Jorge, versus las gemelas: "Todos van a envidiarnos por haber sentido esto." (p. 91)
Es notable que pese a contarse en primera persona desde tres perspectivas sucesivas, Marina logra unificar las tres narraciones e igual se percibe una voz narradora distintiva, en la potencia de las imágenes, en cierta "literariedad", en lo sucinto de los diálogos que contrasta con las narraciones indirectas más sofisticadas.
Me devoré este libro, y quedé con ganas de leer más de la autora.
Leo a Marina Closs por primera vez con esta novela y, si su calidad narrativa es igual en todas sus publicaciones, pues quiero leer todo de ella 🔥🔥🔥
Monchi Mesa es un hombre que vive en una zona rural argentina. Tiene una vida aparentemente tranquila (no llega a contarnos sus posibles tragedias del pasado, algunas dr las cuales igual intuimos) hasta que ocurre un evento que cambia todo el rumbo de la trama. Tanto lo cambia que se vuelve necesario que él deje de ser el narrador y escuchemos el relato a partir de otras voces... esperando a ver si se resuelve el misterio o no.
Esta es una novela en la que se nos cuenta una historia desde tres perspectivas diferentes, riquísimas cada una a su manera. Pocas veces como esta me he conectado con casi todos los personajes, pero el personaje de Monchi Mesa se llevó mi corazón ❤️🔥
Closs vuelve a trabajar con una estructura triádica, al igual que en Tres truenos, solo que esto es una novela y lo que aparecen son tres puntos de vista diferentes sobre la misma historia. Incluso repite el procedimiento de presentar formalmente al narrador que introduce la historia. ‘Monchi mesa’ fue el capítulo que más me gustó, y me costó abandonar ese mundo. ‘Jorge’ fue el que menos. Había algo en el trabajo del lenguaje que parecía un poco forzado. Me interesa mucho cómo trabaja con Lo Otro. Cómo superpone la mirada y configuración mental del campo con el mundo del pueblo, a través de Monchi. Me gusta también cómo aborda tangencial y sutilmente el mundo del trabajo. No es tan Bueno como Tres Truenos pero quiero leer todo lo que escriba.
Un relato atrapante desde el primer momento que uno comienza a leerlo. Una historia tan del interior del país que quienes venimos de ahí podemos identificarnos muchísimo. La historia de un sereno, Monchi Mesa, que ante un hecho terrible que sucede a metros de él, empieza a ver personajes e historias en la noche que lo hacen plantearse cosas. Todo lo que viene después es sorprendente y más atrapante aún. Aunque me gusta que no se le dé todo digerido al lector, creo que quedaron algunos datos inconclusos que era importante saber. Es un libro que se disfruta muchísimo.
Empieza tan bien esta novela que es una pena que termine así. La tercera parte sobra por completo. ¿Le pedirán a lxs escritorxs que rellenen un poquito más para que no se vean tan chiquitas las novelas? En la primera parte habla Monchi Mesa de su vida y su caballo. En la segunda hablan las gemelas de ellas mismas. Y en la tercera habla Jorge. Ahora que lo pienso, quizás no funciona porque Jorge habla solo, no tiene un otrx al cual dirigirse, su relato se autofagocita. En resumen: le faltó amor.
Una novela que relata una travesura desde las distintas experiencias de los tres (cuatro) protagonistas. La narración de la autora logra que el lector se envuelva en las vivencias de los personajes, añadiendo pinceladas de humor.
Es lo primero que leo de la autora. Tiene una forma particular de narrar, que creo que es lo que le da potencia a la historia. Pero me parece que la última parte, la de Jorge, sobra. La sentí muy repetitiva y que no suma nada.
Un mundo lleno de simpleza atravesado por una oscuridad surrealista. Monchi Mesa es uno de los libros que cambia de color el pensamiento. Te presenta un contexto apacible y va dejando aparecer un lenguaje cargado que va construyendo un universo caótico y hermoso.
En un principio me costó engancharme con la historia de Monchi Mesa. Con un lenguaje claro y sencillo Marina Closs te relata la historia tragicomica de como los personajes del libro se entrecruzan.
Me pareció una lectura llevadera y entretenida. Cada uno de los puntos de vista en las que se divide la narración hizo crecer en mí un sentimiento de intriga e incomodidad que no me permitió soltar el libro hasta terminarlo.