Cuando seis meses después de graduarse como Eslabón Katerina acude a Sector Omega en una misión de reconocimiento, no esperaba que su vida se fuera a tambalear por completo. Lo que creía cierto se desdibuja en una mentira frente a sus ojos y la arrastra, junto a su relación con Alec, a una vorágine de incertidumbre constante. Su trabajo como agente de seguridad peligra desde el momento en el que decide esconder a un fugitivo y la poca estabilidad que había encontrado en su nueva vida se desmorona a pasos agigantados. Mientras finge que todo va bien, los misteriosos encargos alrededor de la figura de los Corvette los llevan a tantos callejones sin salida que es inevitable sospechar de la existencia de un plan mayor detrás del sistema de sectores. Es entonces cuando Katerina se reencuentra con una de sus peores pesadillas, que la obligará a llegar hasta el límite para proteger a sus seres queridos. Entrar de nuevo en el sistema esclavista no estaba entre sus planes, pero ¿hasta dónde estarías dispuesta a llegar para no volver a soportar el yugo de las cadenas?
Lucía G. Sobrado (Marbella, 1993) se graduó en Traducción e Interpretación e hizo un máster en Traducción Audiovisual, Subtitulación y Doblaje. Además, se ha especializado en el ámbito de la corrección y de la edición y, como emprendedora nata, tiene su propio negocio. En el ámbito de la escritura, se caracteriza por las historias largas, los cliffhangers y las escenas de acción.
Desde que en 2018 empezó a escribir más en serio, ha publicado cinco novelas, dos de ellas escritas a cuatro manos: Eslabón, (Hela Ediciones, 2020), Rebelión Roja (Roomie Ediciones, 2020), Cadenas (Hela Ediciones, 2021), Somos píxeles (Selecta, 2021) y Cenizas de Esperanza (Roomie Ediciones, 2021).
Sus géneros favoritos son la fantasía y la distopía, siempre aderezados con un toque de romance.
Después de una primera parte llena de cliffhangers y personajes que entran en acción, Lucía G. Sobrado cierra la historia con un libro más pausado, pero mucho más rico en worldbuilding, donde los personajes nos muestran más de ellos mientras intentan sobrevivir.
“Cadenas” es la segunda parte de “Eslabón”, y con este libro le ponemos el broche final a esta distopía de corte juvenil. Si no habéis leído la reseña de la primera parte, recomiendo hacerlo antes de seguir con esta.
En esta ocasión nos encontramos ante un libro con un ritmo mucho más pausado, con una primera parte bastante lenta, demasiado centrada –para mi gusto- en las relaciones entre personajes, en especial en lo que a la parte romántica se refiere. Por suerte, el ritmo va in crescendo y en la segunda mitad del libro se empieza a profundizar un poco más en el mundo en el que nos encontramos, del que apenas habíamos podido descubrir unas pocas pinceladas en el primer libro. Así, se nos van desvelando varios secretos de la sociedad en la que viven los personajes y se nos explica el origen del sistema de esclavos.
Aunque he seguido sin acabar de congeniar con los protagonistas, en esta segunda entrega los personajes secundarios han cobrado mucho más protagonismo y esto, para mí, ha sido un soplo de aire fresco.
En cuanto al final, sin entrar en demasiados detalles, debo reconocer que probablemente no sea del agrado de todos pero a mí, personalmente, me ha dejado con buen sabor de boca. Me ha parecido un final realista que evita caer en el cliché típico de las novelas distópicas del grupo de personajes que todo lo puede para hacer frente al sistema.
Admito que disfruté más de la lectura de la primera parte, pues toda la parte de las pruebas para convertirse en eslabón y de los vínculos que allí se forjaron, amenizó mucho la lectura y eso es algo que he echado de menos. Aun así, y a pesar de que me han sobrado algunas páginas al inicio y me ha faltado alguna más al final, encuentro que es un libro bastante adecuado para ponerle fin a esta bilogía.
Sin mucho más que añadir lo recomiendo para los amantes de las novelas distópicas juveniles que busquen una lectura ligera para amenizar un par de tardes, en especial si les gustan los dramas fruto de desencantos amorosos.
Reseña completa aquí Esta reseña está libre de spoilers del libro, pero puede contener spoilers del primer libro, así que sino lo habéis leído y pretendéis hacerlo, no leáis esta reseña. A sabiendas de que el primer libro de esta bilogía no me gustó, me adentré en la aventura de leer el segundo. Quizás por la curiosidad, por saber qué iba a pasar, ya que el final del primero es bastante impactante. He ido con el miedo de que, al igual que el primero, no me gustase. He de decir que me ha gustado algo más que el primero y que he notado una gran evolución en la narrativa de la autora. Os dejo aquí la reseña de su primera parte, por si os genera curiosidad o todavía no lo habéis leído.
Katerina ha comenzado su nueva vida, se ha librado del peso de sus cadenas y disfruta de la libertad que se le ha concedido trabajando para el mismo gobierno que condena a las personas a ser esclavas. En una misión junto a Alec en Sector Omega se encuentra con un fantasma del pasado. ¿Acaso los muertos pueden resucitar? Parece que sí. A partir de aquí y con la incorporación de este nuevo personaje, la relación que mantenía con Alec y su tranquila vida se mantienen en la cuerda floja.
En cuanto a la trama, no voy a hablar mucho de ella, puesto que a nada que cuente puede ser considerado spoiler, ya sea del primer libro o del segundo. Me voy a centrar en otros aspectos importantes. En esta segunda parte he notado una evolución muy notable en la narración de la autora. Sigue estando narrado en primera persona del presente y, aunque no me termine de convencer, me ha gustado algo más a la forma de describir los hechos. En mi opinión, las escenas de narración tienen un mayor desarrollo y consigue mantenerte pegada al libro para que continúes leyendo.
Esta segunda parte me ha gustado un poco más que la primera. Es cierto que se nota la evolución narrativa, aunque para mi gusto siga habiendo elementos que hacen que la lectura pierda ritmo.
La trama en la que se mueve esta segunda entrega me ha parecido mucho más atractiva, aunque hubiese preferido que me la hubiesen introducido un poco más y mejor desde el principio o incluso desde el final del libro anterior. Se supone que no hay un intervalo de tiempo entre el final de la primera parte y el principio de esta y, sin embargo, se me ha hecho un salto y un cambio de actitud un tanto precipitado en los personajes. De igual manera, me ha sucedido algo similar a Eslabón y es que me parece una historia contada muy superficialmente y he echado en falta esa profundidad que me haga conectar con los personajes, porque no la he sentido. Me ha sido un poco indiferente todo en general, se me ha hecho una distopía más, simplemente.
Debido a la lectura conjunta que organizó Hela Ediciones, decidí leerme ambos libros. He de confesar que el primero no me convenció mucho, aunque tampoco me disgustó y, por ello, decidí leerme el segundo, pues quería descubrir cómo acababa esta historia. Y vaya historia.
(No me meteré mucho en detalles porque en las continuaciones cualquier detalle puede ser un posible spoiler).
A diferencia de su primera parte ("Eslabón"), "Cadenas" tiene un ritmo más pausado, se centra más en el desarrollo de los personajes que en la acción (aunque sigue habiendo BASTANTE) y remata los detalles del trabajado worldbuilding, dándonos a descubrir por fin el origen de esta sociedad por sectores que definen el universo de "Eslabón". Esta segunda parte, me ha enganchado muchísimo más que la primera y ha sido imposible soltarlo hasta el final.
La voz de Katerina, la protagonista que narra la historia en primera persona, cambia y mucho. Esta fue una de las cosas que no me acabaron de convencer en la primera parte y que en la segunda ha conseguido que llegue a cogerle cariño al personaje. De los otros personajes solo diré (para no hacer spoilers) que tienen un final cerrado, cada uno de una manera distinta.
La verdad que me hubiera gustado saber un poco más sobre lo que pasa después de este final. No obstante, para mí, ha estado muy a la altura de la bilogía y me ha dejado con buen sabor de boca.
Espero poder seguir leyendo todo lo que publique Lucía G. Sobrado porque he disfrutado mucho con su prosa dinámica y amena. Y muchas gracias a Hela Ediciones por darnos a conocer esta increíble historia.
Me es muy difícil reseñar esta bilogia justamente por lo que menos me ha gustado de ella. He sentido que el primer y el segundo libro no estaban dentro de la misma temática.
Mientras el primero esta mucho más enfocado a la distopía y no paraban de suceder cosas, pura acción... el segundo es muchísimo mas romántico, se centra más en la evolución de personajes y me faltaba otro libro para terminar la historia, o al menos 200 páginas más de historia.
Si te gusta la romántica y "salseos" de este estilo te recomiendo mucho la bilogia, ya que te gustara mas el segundo que el primero y este es muy rápido y te hace entrar de lleno en la historia.
A mi me faltó chicha en el segundo. Y me quedé "a medio gas".
Aún así he de decir que sigo con mucha curiosidad sobre cómo escribe la autora y después de leer Rebelión roja (que adoré) y está bilogia, seguiré pendiente de ver que tiene 👀👀
Antes de comenzar con la reseña, debo advertir a quien la lea que aunque no contiene spoilers del segundo libro, sí hay del primero, así que si no has leído aún Eslabón, te recomiendo que no sigas ;)
Y, ahora, sin más dilación, os quiero hablar de la que creo que es una bilogía de ciencia ficción distópica que todo el mundo debe leer. Apoteósica, sublime, con una final de lo más inesperado... Solo tengo buenas palabras para Cadenas, que ha demostrado ser la continuación perfecta para la primera parte y el cierre exquisito de la bilogía.
Tras encontrar a John entre las ruinas de una taberna en el sector Omega, Kat no sabe a qué atenerse. Se suponía que había muerto, según le había dicho Alec tiempo atrás, por lo que no entiende qué está pasando —ni yo cuando leí esta parte, dicho sea de paso—. La relación entre Kat y Alec empezará a resentirse, porque es imposible confiar en una relación basada en verdades a medias y mentiras. Además de a la reaparición de John, Kat tendrá que enfrentarse al mayor secreto que oculta la Cúpula: la existencia de los Corvette. Acción, romance, crecimiento y un viaje que nos lleva por los sectores para conocer qué se está cociendo en el mundo en que viven.
La evolución que sufre Kat en este libro es impactante. Tengamos en cuenta que es un personaje que ha pasado por muchas cosas y que otras, que son muy lógicas para los demás, a ella le resultan de lo más extrañas. Sin ir más lejos, Kat tendrá que aprender a quererse a sí misma antes de ser capaz de amar a alguien; se verá obligada, de nuevo, a hacer cosas de las que se arrepentirá el resto de su vida. Pero lo que más me gusta de ella es su humanidad y su visión del mundo. A través de sus ojos, Lucía G. Sobrado habla de la desigualdad, de las injusticias, del hambre, de la explotación de personas, del mal reparto de la riqueza y de que la corrupción se encuentra en cualquier lugar, incluso en los más inesperados.
Aquí, Alec se ha ganado a pulso bajar muchos puestos en mi lista de amores literarios. ¿Ha sido sustituido por alguno? No, pero sí debo decir que Byron me parece magnífico, un personaje que encarna la dualidad del alma humana y un referente en lo que respecta a la diversidad. Patrick ha continuado rompiéndome el corazón, May se sigue mereciendo que le pisotee la cara y... Bueno, iba a hablar de nuevos personajes que aparecen en Cadenas, pero mejor me muerdo la lengua —o los dedos— y dejo que seáis vosotros/as quienes descubráis a qué me refiero.
El ritmo de este libro es un poco más lento al principio, pero absorbente de igual manera. A partir de cierto evento social, las cosas empiezan a tomar un cariz mucho más oscuro y se acelera la acción. El pasado regresa en varias ocasiones, pero Kat nos enseña a dejarlo atrás y a continuar hacia adelante, buscando nuestra propia felicidad.
La bilogía de Lucía se ha ganado un lugar preferente entre mis distopías favoritas, sin lugar a dudas. Si os gustan las historias en las que no sabes qué va a ocurrir —literalmente, es impredecible—, no os podéis perder la historia de Katherina.
Sentir amor por alguien no es una debilidad, sino una fortaleza. Te hace aspirar a más, querer luchar por un futuro y saborear cada momento con cada centímetro de tu piel.
La verdad es que me ha sorprendido porque no me esperaba para naaaaada los acontecimientos de esta novela. Me ha molado el entorno en el que se emplaza y descubrir nuevos lugares (además se conoce un poco más del worbu y eso siempre es bien). El final me parece bastante satisfactorio y me gusta mucho las relaciones que se han creado entre los personajes, así como sus tonalidades de grises. Al final no es una historia de buenos y malos, sino de supervivencia, y eso es muy palpable en todo el argumento. Es cierto que me ha costado conectar con Kat en esta segunda parte y en ocasiones no entendía muy bien sus decisiones, pero oye, la muchacha lo intenta y no dejar de ser una chica que se equivoca como todo el mundo. Los gajes del ser humano vaya. Como conclusión: recomiendo esta biología para los amantes de las distopias. Las escenas de acción te dejan con la piel de gallina y es súper visual todo el entorno, además de que la diversidad está muy presente en la novela <3 P.D: Quiero a Byron con todo mi corazoncito.
Al ser una segunda parte, tenía unas expectativas un pelín bajas... pero tengo que reconocer que me equivocaba, hasta el punto en que me ha gustado incluso más que el primero. El ritmo de lectura en este segundo libro es mucho más pausado, más acorde a la situación del personaje principal, que ya ha logrado ganar una cierta estabilidad y ahora se da cuenta de que el mundo que creía conocer no es como pensaba. La trama está cargada de acción y se desarrolla de una forma muy fluida y natural. Y el final, aunque para mi gusto es un poco abrupto, cierra la historia perfectamente. En resumen, sumado a la primera parte «Eslabón», una lectura muy recomendable
El final de esta distopía poco tiene que envidiarle a algunas famosas sagas internacionales. Mantiene la intensidad de la primera parte aunque esta vez se centra más en el mundo y la sociedad, dejándolo todo bien cerrado pero sin detenerse en detalles innecesarios. Me ha gustado que, a diferencia de otros libros de este género, la protagonista es muy humana y no pretende convertirse en una heroína e inmolarse por una causa que ni ella misma entiende. Es un personaje redondo y coherente con el que es fácil sentirse identificada. Sin duda; una gran bilogía
Una trama muy diferente a la de la primera parte. Igualmente es muy entretenido, aunque las tramas amorosas ocupan mucha parte para mi gusto y hubiera preferido profundizar mas en el sistema de sectores y los dioses, que solo se mencionan muy de pasada. Lo que más me ha gustado es el final, me parece el mejor para la historia y la protagonista.
Una novela frenética, que entra como agua pero está repleta de emociones y matices que hacen de ella una experiencia única. Me pareció muy original, además, la resolución de la trama de esta bilogía.
El libro comienza exactamente donde quedó el primero, en ese momento de tensión e incertidumbre. Nos encontramos con un John a punto de irse al otro barrio, las dudas y miedos de Katerina, los secretos de Alec... Reencuentros bonitos, y otros que no lo son tanto. Los buenos que no son tan buenos, y los malos con sus dobles intenciones.
Los personajes siguen su desarrollo. Algunos, especialmente secundarios, no tienen mucho papel, pero en otros veremos una gran evolución, como es el caso de Katerina o May, que al final acaba sorprendiendo.
Respecto a la trama, no hay tanta acción como en el primero, pero encontraréis muchísimos sucesos que se desarrollan uno detrás de otro. Y el final... Me ha encantado. Os aviso que no es el típico final de este tipo de libros, pero me ha parecido de los más realistas que he leído.
Una bilogía recomendable para todos los amantes de las distopías.
Me he pasado todo el libro diciendo: ¿cómo?, pero entonces..., ¡ah!
Creo que eso lo resume bastante bien, cada capítulo era una nueva sorpresa o descubrimiento, a través de los ojos de Kat vemos cómo descubre que todo es mentira.
El libro tiene la misma dinámica que el anterior y la autora ha sabido llevar muy bien el ritmo para ir descubriendo todo lo que esconde esa supuesta civilización ideal. La única pega que le puedo poner al libro es que el final no me ha convencido por ser abierto en cierto sentido, me hubiera gustado saber más de Kat.