Este libro llegó a mí por recomendación y préstamo de Susana, una querida colega bibliotecaria, luego de que participáramos de un taller sobre la representación del juego y los juguetes en libros antiguos, tema que resultó disparador para intercambiar lecturas.
"El nombre de los caracoles" es la primera novela de Claudia Stella, y fue publicada en 2020 por Libros de UNAHUR, editorial de la Universidad Nacional de Hurlingham. En ella nos encontramos con el relato en primera persona de Gabriela, una nena de barrio, cuyos días transcurren entre lo visible y lo invisible, lo dicho y lo no dicho, en la Argentina de los años '70. Es una historia sobre la identidad, en la voz de quienes no han tenido voz, las infancias (cuya etimología no es casual y viene del latín "infans", que significa "el que no habla").
Junto con Gabriela nos asomamos a esa realidad y habitamos por un rato el espacio doméstico de tantas familias del conurbano. Se suceden escenas cotidianas, propias de ese ámbito que tiene como principales protagonistas a las mujeres y sus vínculos, pero en las que también se cuelan la violencia y los secretos. Y es que a partir de los silencios se construye esta historia: desde lo que no dice es desde donde más dice. Un gato abandonado de tres patas y una muñeca regalada desde el anonimato y que es bautizada como "la hija", son parte de la simbología que la acompaña en este contar sin decir.
No creo que la breve reseña que puede hacerse en este espacio llegue a hacerle justicia, pero quiero destacar que es de esos libros que tocan el alma, que no se pueden soltar, que cuando concluyen nos dejan con la sensación de que un poquito de nosotrxs se quedó ahí enganchado entre las páginas y, sobre todo, un poquito de la historia quedó para siempre dentro nuestro.