Bogotá en bicicleta. Lectura feliz segura.
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- Pero ese no era el plan, ese nunca fue el plan, el plan es la bicicleta. Y ahora lo más importante es volver a subirse. Lo más importante es que Fabio ha caído, y caer no debe ser nunca la última cosa que uno ha hecho.
- Fabio creció montado en su bicicleta, le crecieron las piernas, que se hicieron flacas pero fuertes; crecieron también los ojos, que ahora podían ver más; los oídos se volvieron más agudos; las manos llenas de cayos ahora tenían la firmeza del roble. Pero así como las piernas, también crecieron los miedos.
- Extrañamente para Fabio, el barrio que recorría en su bicicleta, era mucho más iluminado, más cálido, más fugaz, más suave, más pájaro que jaula.
- La niña lo vuelve a mirar, los dos pozos siempre a punto de desbordarse, represas de caramelo contenidas únicamente por el aire..."