+1 Biografía amena con un enfoque feminista, narrando la vida de la reina Cleopatra con una crítica continuada a los sesgos sexistas y los enfoques misóginos que se le ha dado a lo largo de la historia, tanto de parte de hombres romanos contemporáneos como de parte de demasiados escritores, pintores y películas en los siglos posteriores. Mientras que se suele enfocar a Cleopatra repetidamente dentro de los estereotipos sexistas tanto de la seductora sensual y la mujer fatal, la traicionera 'serpiente del Nilo' que se aprovechaba de los hombres, como de la mujer enamorada que actuó siempre dominada por las pasiones, la reina incompetente y superficial, y/o la dirigente tiránica, mandona, gritona y caricaturizada (hola, Astérix :S), este libro subraya en todo momento lo inteligente y culta que era Cleopatra, y se enfatizan sus dotes estadistas y de liderazgo, contextualizando también sus relaciones con César y Marco Antonio dentro del marco político y las sociedades patriarcales de su época, con obstáculos constantes a cualquier mujer que pretendiera reinar.
+-1 La biografía parece estar en general bien contrastada y es informativa de todos los eventos de la vida de Cleopatra, aunque hay un par de puntos que están algo idealizados o no del todo bien expresados, según mis propias investigaciones. En general echo en falta una sección de notas, o al menos una bibliografía con material consultado. Por otro lado, aunque me ha terminado gustando ese balance, también he de notar que este libro está escrito de forma que mezcla el estilo de una biografía y una interpretación, al estilo de la ficción histórica, de lo que Cleopatra pensaba y sentía en diferentes momentos de su vida, lo que necesariamente termina añadiendo un factor de subjetividad adicional.
Sobre los puntos algo idealizados, destaco que se comenta en ocasiones cómo la mujer en Egipto (y en las colonias Ptolemaicas de Alejandría) tenía prácticamente un estátus social de igualdad con respecto a los hombres, y por eso Cleopatra resultaba ser también una mujer tan resuelta y fuerte. Si bien es cierto que las mujeres en Egipto tenían más derechos y más emancipación social que en el caso de varias culturas contemporáneas, como la romana y griega (en temas como la posesión de propiedades, el divorcio, la mentalidad de la modestia, o el poder acceder a varios trabajos y negocios), hay mucha gente que no matiza lo suficiente en este tema, ya que este hecho no quiere decir en absoluto que la sociedad egipcia no fuera también una sociedad de base patriarcal, e históricamente las pocas faraonas egipcias que ha podido haber han tenido problemas constantes lidiando con el sexismo de la sociedad. Desafortunadamente, las mujeres egipcias no gozaban de igualdad social al nivel que se afirma en muchas obras modernas hablando sobre el tema, ni siquiera en los ámbitos donde tenían más derechos que sus contemporáneas de otras culturas :S
Cleopatra mismamente es un ejemplo de esto, ya que sí, de forma más aceptada socialmente había recibido una educación extensa, tenía posibilidades de ascender al trono como mujer, y la mentalidad de Alejandría era más flexible en cuanto a la vestimenta y la libertad sexual (aunque pienso que tampoco tanto como también afirman varias obras :S), de forma que Cleopatra podía tener amantes sin casarse con ellos, y los hijos resultantes tenían legitimidad para el trono - Pero, como las faraonas anteriores, también pasó toda su vida teniendo que lidiar con obstáculos constantes para poder mantener el trono como mujer, algo que no hubiera experimentado un faraón, incluso teniendo que lidiar con la amenaza constante de Roma.
-1 En relación a esto, una cosa que no me gustó del enfoque del libro es el toque más neoliberal en algunos de estos temas, idealizando ciertas situaciones sin tener en consideración el peso del patriarcado de la sociedad, y las razones por la que Cleopatra tomaba ciertas decisiones, específicamente la decisión de Cleopatra de acostarse con César y Marco Antonio y tener relaciones sexuales y/o románticas e hijos con ellos.
Por un lado, el libro se esfuerza de manera acertada en enfocar las relaciones entre Cleopatra y los romanos Julio César y Marco Antonio dentro del marco político y social que estaba viviendo, donde Cleopatra literalmente necesitaba el apoyo e influencia política de estos romanos poderosos para poder recuperar y/o mantener su trono sin la amenaza de sus hermanos o la invasión de Roma, mientras que infinidad de personas (sobre todo hombres) siempre han tildado a Cleopatra de una 'promiscua que embaucaba y seducía a un hombre tras otro por su sed de poder' - Olvidando también que César era un famoso mujeriego 30 años mayor que ella que en ese momento estaba casado, y Marco Antonio también estuvo casado con dos mujeres en los años en que tuvo a Cleopatra como amante (pero ellos nunca son tildados al mismo nivel de promiscuos, seductores o adúlteros, con la culpa siempre cayendo principalmente en Cleopatra).
Pero a la hora de relatar los momentos que llevaron a Cleopatra a decidir entrar en una relación sexual con estos hombres para poder mantener el trono y toda la independencia posible de Egipto como reino vasallo de Roma, el libro lo enfoca varias veces en la libertad sexual mayor que había en Alejandría y en la cultura egipcia y Ptolemaica, y cómo Cleopatra tomó decisiones empoderadas y liberadas, usando de forma libre su sexualidad en estos casos, además de su inteligencia y sus dotes de estadista. Quede claro que no seré yo quien diga nada nunca en contra de la libertad obvia que tiene una mujer de tener amantes sin casarse y disfrutar su sexualidad - Y de hecho considero que en el contexto de tantas mujeres metidas en un matrimonio de conveniencia con un marido muchas veces indeseable o ausente, y reducida a su rol de incubadora y moneda de trueque entre familias, sí se puede demostrar una verdadera agencia empoderadora iniciando una relación con un amante que las tratara mejor o que les permitiera explorar su sexualidad de forma más positiva, siendo esto de las pocas libertades o subversiones a las que podían aspirar. Sin embargo, en este contexto específico no podemos olvidar que Cleopatra no tenía el objetivo final de conseguir amantes y explorar su sexualidad o establecer relaciones románticas, sino de primero recuperar su trono, y luego mantenerlo todo el tiempo que fuera posible, y en lugar de establecer relaciones de alianzas políticas con estos hombres (uno de los cuales se llevaba 30 años, y el otro casi 15), tuvo que acostarse con romanos poderosos y tener relaciones sexuales e hijos con ellos para legitimizar su posición como dirigente de Egipto sin la amenaza de sus hermanos y de Roma. Algo mucho más cercano a tener que casarte en matrimonio de conveniencia con un señor (cosa que también tuvo que hacer, con sus hermanos), que de tener una relación libre con un amante.
Además, esto es algo que un hombre en el contexto de estas sociedades patriarcales jamá se vería obligado a hacer - César y Marco Antonio aceptaron a Cleopatra como amante (estando además casados) como una conquista adicional y una relación más que podían tener, sin que entrara en juego en ningún momento el poder ejecutivo que ya tenían (o, por supuesto, su reputación). Cleopatra lo hizo literalmente para mantener su posición y su poder, como forma de subsistencia. Es un doble rasero y una dinámica de poder impresionantes, así que el verlo como una 'decisión empoderada, reflejo de la mayor liberación sexual de su cultura' es un error que no tiene para nada en consideración el contexto de las sociedades patriarcales en las que vivían. En la época presente, un ejemplo muy paralelo sigue siendo por ejemplo el que una mujer tenga que acostarse con su jefe o con un hombre con poder para poder conseguir o mantener un trabajo :S Es una decisión que no es ni verdaderamente libre, ni liberada. Y tampoco termina siendo una decisión sorora, teniendo en cuenta que ambos hombres estaban casados - aunque obviamente mucha más culpa se llevan los hombres privilegiados que una mujer que literalmente tiene que recurrir a acostarse con ellos para mantener su poder, y la historia se ha cebado continuamente con el típico enfoque misógino de Cleopatra como la seductora de hombres que les llevó a su perdición y a la ruptura de sus matrimonios (sigh).
+-1 Por último, me ha gustado que el libro ayude a romper un poco la desinformación sobre el aspecto y vestimenta de Cleopatra.
+1 Por un lado, en la historia del arte y las descripciones escritas siempre se la ha visto como una reina 'seductora y sensual' con un físico muy canónicamente atractivo, dando, por supuesto, muchísimo más peso a su aspecto físico que a su inteligencia y sus dotes políticas. Según las estatuas, pinturas y monedas que tenemos de ella, Cleopatra tenía un físico de nariz aguileña y estructura facial fuerte que no se alinea con los cánones estéticos de muchas épocas - lo que para nada quiere decir que no fuese atractiva, como bien dice también el libro, que los cánones normativos son absurdos y el considerar que las mujeres con perfiles definidos y narices grandes son 'feas' es el culmen del absurdo de los roles de género -, pero es una imagen que sí ayuda a romper con la creación masculina de la 'femme fatal' sexualizada y seductora, dando más lugar a la reina culta, inteligente y estadista, que también era atractiva y también tuvo que hacer uso de sus dotes de seducción para mantener su poder, pero que no tiene por qué seguir para ello el canon normativo de belleza y no tiene por qué ser relegada a ese rol, invisibilizando el resto de sus atributos.
-1 De todas formas, la portada del libro sigue, en mi opinión, una visión de Cleopatra que también es más canónicamente normativa que la descrita en el propio libro. Se la describe tanto en el libro como en las representacioones que tenemos como de nariz aguileña, estructura ósea definida, pelo rojizo y labios finos, pero la ilustración de portada creo que la muestra con una belleza más normativa en cuanto a su estructura facial, lo que es un poco contraproducente, porque la idea no sólo es recalcar la inteligencia y demás atributos de Cleopatra además de su físico, sino normalizar otros tipos de atractivo físico, y el restar importancia al atractivo físico en general a la hora de visibilizar a mujeres en la historia :S
+1 Por último, me gustó que comentaran ciertos elementos sobre su vestimenta que mucha gente suele ignorar por tener otra visión estereotipada de Cleopatra. Como reina Ptolemaica de ascendencia griega en su mayor parte, Cleopatra solía usar vestimentas y peinados de estilo griego muy a menudo, junto con la diadema típica de los reyes y reinas Ptolemaicos, y así es representada en muchas monedas, bustos y pinturas, aunque también llevaba ropas ceremoniales egipcias en las ocasiones que lo requerían, y fue representada a la manera egipcia en el arte de templos y obras ceremoniales (Cleopatra fue la única de los faraones Ptolemaicos, linaje de reyes y reinas colonialistas procedente de Macedonia, en aprender egipcio e interesarse más por la cultura nativa). En la ilustración de portada, se combina una túnica al estilo griego alejandrino con peluca y maquillaje egipcios, y la corona de cobra y signos de oficio tradicionales de una reina egipcia.
-1 Y, ya que estoy, el libro se refiere a Cleopatra continuamente como 'la faraón', cuando en español tenemos la palabra 'faraona' perfectamente normalizada para referirse a las reinas reinantes de Egipto, me parece ilógico por completo el usar la forma masculina.