Quel est dans l’itinéraire de chacun le déclic qui remet en jeu une existence pourtant choisie ? S’agit-il aujourd’hui d’un basculement intime ou de l’onde de choc issue des ébranlements du monde, des soulèvements de certains de ses peuples ? Et comment ceux-ci entrent-ils en résonance pour devenir motif à résilience, à enrôlement ou à utopie ?
Ce livre se déploie sur quatre journées réparties sur les quatre saisons de l’année 2015. À Belleville, un quartier parisien emblématique de l’éclectisme urbain, six personnages se trouvent confrontés aux enjeux d’une révolution singulière. Journaliste, psychiatre, retraité, enseignant, chômeur, lycéen, ils vont se croiser selon une étrange partition du hasard, le déroulement d’un puissant jeu d’influences. Au fil de leurs interactions comme des malentendus qui les opposent, ils tenteront d’amorcer ce combat majeur sans lequel risque de leur échapper l’essence même de leur être.
Ce grand roman d’une décennie est celui de la quête grâce à laquelle chacun, résistant aux tremblements d’un système périmé, se relève plus vivant que jamais, pour réinvestir une existence où l’indépendance d’esprit se place désormais sous le signe de la solidarité.
“Las leyes de la ascensión”, de Céline Curiol, es una muestra perfecta de lo valiosas que pueden llegar a ser las recomendaciones de los buenos libreros. Comprada a ciegas, apenas mediante el entusiasmado consejo de uno de mis libreros de cabecera, ha sido un largo e intenso viaje literario a través de seis personajes que entretejen sus vidas y la búsqueda de un sentido para sí mismos en el París de los atentados islamistas de 2015.
Esta novela coral, narrada en el efímero contexto de apenas cuatro días (que, sin embargo, dan para casi mil páginas), se enfrenta de la mano de sus diversos protagonistas a cuestiones universales como el amor —en general, no sólo reducido a la acepción romántica—; la esperanza en el futuro; la integración cultural; el éxito profesional; el paso del tiempo; el íntimo enfrentamiento entre nuestro yo idealista y nuestro yo realista; etc. Curiol arrastra a sus personajes a través de una oleada de acontecimientos en los que todos están implicados, mientras nos permite observar, con todo lujo de detalles, las intimidades de sus mentes y sus corazones.
“Las leyes de la ascensión” no es un libro difícil de leer, pero sí es un libro denso y complejo, en el que hay que invertir tiempo y fuerzas. La autora consigue que desarrolles fuertes apegos con los protagonistas, gracias a la empatía que se produce por lo detallado de la disección emocional e intelectual que hace de ellos, haciendo su evolución apasionante. La otra compañera que tenemos en la novela es París: la ciudad se convierte no sólo en un escenario, sino en un ente vivo, cambiante y dinámico, que nos arrastra en sus aguas con la misma intensidad que a Orna, Sélène, Hope, Modé, Pavel y Mehdi.
Magníficamente escrita, en la novela se percibe muy clara la influencia de Paul Auster —a quien se la dedica—, pero con ese aroma europeo, tan francés, que a mí personalmente me encanta. El gran mérito de Curiol es haber sabido entrelazar lo íntimo y lo social, lo intelectual y lo emocional, lo colectivo y lo individual, hasta hacer de lo que, fácilmente, podrían haber sido cinco o seis novelas, un único cuerpo narrativo en el que nada sobra. Quizás el personaje que menos me haya entusiasmado sea Hope, que es la menos imbricada en la trama, pero entiendo para qué la usa Curiol y qué pretende mostrar con ella.
No puedo nada más que agradecer a Errata Naturae y Periférica que se hayan atrevido con una apuesta tan arriesgada, porque hubiese sido una lástima que nos hubiésemos perdido esta obra en nuestra lengua. Por cierto, mención aparte a la heroica traducción de Regina López Muñoz, para la que no me cabe duda de que ha debido ser un proyecto inmenso.
OSTRAS PEDRÍN. Perdón por la palabrota. Pero se ha quedado a gusto la tía. Me ha costado entrar, pero en dos días de vacaciones me he ventilado las 700 páginas que me quedaban. Me lo he llevado a la playa, a la ducha, a todas partes, el pobre libro está ahora hecho un cristo. Y a mí me ha dejado hecha un cristo y para muestra de ello, estoy escribiendo esta review a las 2 de la mañana.
Cuando empiezas un libro, lo primero con lo que te topas es con esos fragmentos de otras obras que el autor ha escogido para arrancar. A veces, con la dedicatoria. Lo que siempre entiendo como una declaración de intenciones del autor. Así es que cuando abrí “Las leyes de la ascensión”, de Céline Curiol, y me encontré con “Al Amor”, así con mayúscula, sentí el peso de la belleza, su dimensión. Esa sencilla dedicatoria despertó mi curiosidad y me atreví a meter mano a esta gran joya, de casi 1000 páginas, que había ido dejando en el montón, abrumada por su tamaño. Desconocía que su dimensión está en el interior. En “Las leyes de la ascensión” nos topamos con seis protagonistas que sirven de red circulatoria a muchos más que se mueven en una ciudad tan maravillosa como hostil: París. París y el barrio de Belleville como representación en miniatura de un sistema feroz en el que la deshumanización se impone. “Las baterías de leyes y reglas no bastan para crear una sociedad, está convencido. Hace falta empatía, ese cemento valioso para toda la congregación humana, esa empatía que capitalismo y tecnologías ponen en conserva hoy en día con fines de explotación. Y acabarán por agotarla, como la mayoría de los recursos.” “Las leyes de la ascensión” es una novela inteligente y elevada, llena de reflexión, con personajes en búsqueda que tienen que enfrentarse a todos los vaivenes de este sistema que construimos y nos obliga a la constante incertidumbre, que nos amansa a base de miedos. Pero es por encima de todo, del racismo, el capitalismo, la deshumanización, el egoísmo, la soledad, la sordera, la pobreza, la clase, los ascensores sociales, las zancadillas, los excesos… un tratado sobre el amor. El amor en mayúsculas, el amor en su sentido más amplio, ese por el que podemos mirarnos a los ojos y decirnos que queda esperanza.
Por fin un libro que logra reconciliarme con las novedades. Gran literatura. Muy recomendable. Novela coral con 6 personajes en París el año de los atentados. Reflexiones muy interesantes sobre el cambio climático, la inmigración, las actitudes individualistas, la necesidad de acciones comunes y sobre todo sobre el oficio del periodismo en los últimos años:”El oficio de periodista ha cambiado, y ella lo sabe; la puesta en escena y la difusión se han impuesto a la búsqueda de información.”
Plus de 800 pages, magnifiquement écrites. Les mêmes évènements vus par plusieurs personnes qui se croisent et se decroisent. Une réflexion sur nos vies et le destin.
hacía mucho q no me leía un libro tan largo por placer. no me acuerdo quién me lo había recomendado/dónde había oído hablar de esta novela. esta dividida en cuatro partes, seis personajes y cada capítulo (largos) con un punto de vista. y me ha gustado un montón. echaba de menos acompañar a unos personajes tanto tiempo (no llega a 20 días pero bueno lol) y me ha dado un poco de pena despedirme de ellos.
me gusta cómo conecta la ira, la violencia, el medio ambiente, la migración, el amor, la familia. lo hila todo con destreza. también me gustaban las tangentes ideológicas por las q se iba, no me sobraban ni se me han hecho pesadas. y los personajes masculinos son estupendos, vulnerables, sutiles.
Pienso en ‘Las leyes de la ascensión’ paseando por París, cerca de los escenarios por los que se desarrolla su historia. Y pienso en que esta novela total, el retrato de una época a partir de las historias (cruzadas) de seis personajes a lo largo de cuatro momentos (casi 24 novelas en una), tiene ambiciones de comedia humana. Pienso en los pasajes, en los bulevares y en los callejones más modestos que podrían ser los del mismo París de Balzac y de Zola.
Sin embargo, no hay que dejarse llevar por el imponente decorado. Ahora hay coches, pero sobre todo estoy yo y otros miles de visitantes y turistas que deambulan, observan o compran, una plaga flotante que nunca conoció Flaubert ni Proust. Hay cientos de personas que ocupan los museos y ya sólo ven las obras expuestas a través de sus cámaras. Cuando paseo al anochecer por calles semisolitarias de Saint-Germain-des-Prés aparecen cuatro militares con ropas de combate y armados visiblemente. Más allá de la puerta de Saint Martin los turistas no pasan: miles de africanos permanecen de pie en la calle, conversan y bromean entre ellos y parece que trapichean con tabaco de contrabando y otros productos. En una calle secundaria de la Gare du Nord un hombre blanco en cuclillas se pincha con una jeringuilla en un brazo. Todo eso es París también.
Cuando hasta la mitad del libro pensaba que éste iba a discurrir por los límites del costumbrismo y él psicologismo, algo le ocurre a una de las protagonistas. Mientras camina preocupada por uno de los muelles del Sena observa con angustia que uno de los puentes brilla por los cientos de candados que alguien ha colocado ahí. Y ese alguien va apareciendo conforme amanece, “llegarán los turistas, que añadirán una capa más, felicísimos de imitar a otros cretinos. Algunos se harán una foto, selfis en soledad, por parejas o tríos (…) Le horripilan los turistas, su mimetismo y sus exigencias”.
Me lo recomendaron en la caseta de Periférica de la Feria del Libro de Madrid. Pregunté por un libro largo para el verano, y la verdad que he disfrutado mucho con él. Hacía tiempo que no leía un libro en el que se entiende todo, en esto la traducción también tiene su mérito. La sinopsis que se encuentra aquí ya indica por donde va la cosa, me recordó en cierta forma a 4 3 2 1.
🇪🇸 Me ha parecido un libro muy bien escrito, que no parece tener casi 1000 páginas! La autora es una reputada periodista y se nota su don de retratar la psicología humana en sus personaje. Desafortunadamente, para mi gusto hay demasiada corrección política en el libro. Están presentes los clichés del momento: ecología, inmigración y feminismo. Gracias a su pluma ligera el libro es muy ameno, pero sin este talento que he mencionado, hablaríamos de un panfleto político de la malvada Agenda 2030. De este punto de vista - una gran pena.
🇨🇵 J'ai trouvé que c'était un livre très bien écrit, qui ne semble pas avoir presque 1000 pages ! L'auteur est une journaliste de renom et son don pour dépeindre la psychologie humaine dans ses personnages est perceptible. Malheureusement, à mon goût, il y a trop de politiquement correct dans le livre. Les clichés du moment sont présents : écologie, immigration et féminisme. Grâce à son stylo léger le livre est très lisible, mais sans ce talent que j'ai évoqué, on parlerait d'un pamphlet politique du diabolique Agenda 2030. De ce point de vue - bien dommage.
🇬🇧 I found it to be a very well written book, which does not seem to have almost 1000 pages! The author is a renowned journalist and she shows her gift for portraying human psychology in the characters. Unfortunately, for my taste there is too much political correctness in the book. The clichés of the moment are present: ecology, immigration and feminism. Thanks to her light pen the book is very readable, but without this talent that I have mentioned, we would speak of a political pamphlet of the evil Agenda 2030. From this point of view - a great pity.
3'5/5 Aparte de la extensión del libro, que hacía imposible llevarlo a diario para leer en el transporte y me obligaba a retomar la lectura en casa, a última hora del día cuando ya estoy muy cansada, me ha resultado todo un reto por la manera en la que está escrito. El hecho de dedicar, secuencialmente, un capítulo a cada personaje, asegura que te quedes con las ganas de querer saber más, pero a lo que retomas la historia, después de pasar por las vivencias de otros 5 personajes, se me iban la mitad de los detalles y las sensaciones. Eso no quiere decir que las historias no estén muy bien entretejidas, pero perder el punto de vista de cada protagonista, durante tantas páginas, no me ha convencido. Lo que menos me ha gustado ha sido el final de cada personaje. Algunos me parece que están resueltos de forma precipitada, otros, demasiado vagamente. Quiero entender que, al ser una novela coral sobre la vida misma, no puede quedar cerrada y bien resuelta en un "para siempre". Pero incluso decisiones que deben tomarse en el presente han quedado sin atar. Quiero decir también cosas más rotundamente positivas, como que la prosa y el estilo narrativo son excelentes y que se retrata París de manera magistral. Las historias de Orna, Selene, Hope, Modé, Pavel y Mehdi, eso ya cada cual que lo juzgue a su manera.
Hasta más o menos la mitad captó toda mi atención, especialmente por las interesantes reflexiones de los distintos personajes sobre cuestiones que asaltan a la clase media en el mundo occidental. Luego empecé a tener la sensación de que la vida de todos los personajes se movía entorno al mismo bucle psicológico de queja continua, sin que a penas se pudiera discernir entre ellos porque todos, sin excepción, representan un lamento incesante que los victimiza. Para mi gusto le sobran páginas y a los personajes les falta elementos psicológicos realmente diferenciadores. No disfruté tampoco con ese recurso literario de repetir la misma escena desde la perspectiva de personajes distintos, probablemente porque no encontré la esencia que distinguía a unos de otros. En pocas palabras: conecté con algunas ideas pero ni la historia ni los personajes me calaron.