Jorge Terrones comienza con una pertinente delimitación de los elementos constitutivos e históricos del Arte Contemporáneo [entendido como una Neo-Vanguardia], y los procesos epitemológicos que le distinguen. Al establecer una definición estabilizada del Arte Contemporáneo [Neo-Vanguardia], enuncia un recorrido y esquema causal de la producción artística en Aguascaientes, México y su relación con otros núcleos de producción artística del mundo. Todo ello le permite cuestionar la existencia de un movimiento artístico Neo-Vanguardistas en Aguascalientes.
Es un texto interesante y provocativo, el cual podría ser sumamente controvertido entre productores que se autodenominan neo-vanguardistas. Considero que los cuestionamientos de Terrones son pertinentes ya que trascienden a Aguascalientes, y podrían aplicarse plantearse -sin modificaciones- en lugares como Querétaro, San Luis, etc.
Uno de los puntos más interesantes es el planteamiento de la ausencia de dialogo entre los objetos artísticos y las audiencias, que deviene en la inexistencia de la crítica, lo cual eventualmente deriva en la autocomplacencia y el estancamiento. Otro postulado interesante de Terrones es el que establece que aquellas obras de arte que se encuentra en sintonía con su época -Zeitgeis- son invisibles, ya que no ponen en crisis a las estructuras que le sostienen.
No puedo discrepar con los postulados de Terrones, pero reconozco que la parte final de su texto tiene afirmaciones que muchos artistas podrían tomar como juicios de valor. De igual forma considero que Jorge Terrones en futuros textos podría ahondar en la faceta de los críticos como facilitadores del arte, la crítica también acerca a las audiencias a las obras de arte que bajo otras circunstancias no podría acceder. Es la función que el mismo Terrones realiza en este texto al acercarnos a un fragmento de la producción artística de Aguascalientes. Parafraseando, la crítica realiza la labor de salvar del olvido.
Bastante recomendable, didáctico y concreto.