No sé por qué me empeño en leer best sellers y, concretamente, obras de este autor.
Después del fiasco de Tierra (en serio, qué novela más sobrevalorada) me topé con este libro por el módico precio de 6,95 y me dije "Ana, no seas jeiter". En fin, el autor me debería ahora 6,94 euros si tuviese que pagar un precio justo por este "libro".
Eloy escribe mal. Muy mal. Todas sus obras tienen capítulos de 2 ó 3 hojas que acaban con un "y te sorprenderá lo que ocurrirá a continuación". ¿En serio alguien cree que eso es mantener la tensión narrativa?
Como siempre, hay tropecientos millones de personajes y ninguno está bien perfilado. Tenemos al malo (plano), al bueno (menos plano), a la pareja del bueno (plana), al amigo del bueno (todavía más plano)... Personajes sin personalidad, sin carácter, sin nada.
La historia parece la típica idea que se te ocurre un día y empiezas a teclear sin ton ni son y, sobre todo, sin tener un final en mente.
En los primeros capítulos conocemos la relación del protagonista y su mejor amigo, Toni, en su infancia. A continuación nos metemos en el presente, donde nuestro querido narrador ha crecido y ahora trabaja en una pujante empresa informática. Parece tener una vida perfecta (trabajo estable, un hijo, una mujer, una casa...) pero, sin embargo, nuestro héroe se encuentra atrapado en una rutina que le asfixia.
En vez de, no sé, hablar con su pareja, hacer planes, trazar un plan de futuro, echar currículums en otras empresas... en fin, lo que hacemos el resto de seres humanos; el amigo prefiere comprarse un boli verde (wow) y ver quién se lo roba (en serio). A partir de ahí pierde la cabeza y actúa de manera totalmente forzada y poco creíble.
Y todo esto sazonado con la moralina de comentarios de señora de facebook aburrida que tiene siempre este autor: que si la vida moderna es mala malísima y lo mejor es vivir en un pueblo (me he criado en uno; intenta salir adelante tú ahí), que si no valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos, que si este ritmo de vida nos vuelve locos...
En fin, un claro ejemplo de autor sobrevalorado (a saber de quién es amigo) y novelas malas hasta decir basta. Eloy Moreno es el equivalente a las superproducciones de superhéroes. Novelas/películas para no lectores/cinéfilos. Te ayudan a pasar el rato. Eso sí, a poco que hayas leído en tu vida algo más que el dominical del periódico, ves por donde hace aguas el libro.