Es evidente que es una novela adictiva, pues me ha durado un suspiro. La historia transcurre en mi tierra, la isla de Gran Canaria, por lo que me ha sido fácil conectar con ella al identificar gran parte de los escenarios donde suceden los acontecimientos. Principalmente se enmarca en el municipio de Teror.
Todo comienza con un asesinato en el momento actual que se entremezcla con la narración de las vivencias de unas familias de una época pasada. Esta combinación entre la idiosincrasia de la sociedad canaria de esos años en los pueblos y la trama policial me ha resultado curiosa y fascinante.
Por momentos me ha recordado a la serie “Hierro” en cuanto al retrato de costumbres y personajes del lugar y la presentación de un crimen por resolver. En este sentido, la novela está muy bien hilada y se convierte en un thriller potente y que mantiene al lector enganchado a sus páginas.
Es cierto que en lo que respecta al giro de los acontecimientos hay alguna cosa en la que se me hace necesaria una mayor aclaración para encontrarle un completo sentido, pero incluso en ese desenlace me he quedado pegada hasta la última línea.
En definitiva, me parece que la autora, que además es autopublicada, construye una trama digna de cualquier gran editorial. Me ha parecido un libro adictivo y con un enfoque muy interesante. Realmente recomiendo su lectura tanto si eres isleño/a como si no, pues sin duda lo disfrutarás si es tu género favorito, aunque si no eres de la islas será una buena ocasión para familiarizarte con la jerga canaria.