Este libro me movió muchas emociones, sin duda me hizo volver a esos días de la secundaria cuando no sabes si eres niña o eres mujer, cuando tienes tu cuarto tapizado de posters pero los peluches aun te miran desde las estanterías, cuando te llaman la atención los chicos pero deseas los apapachos de tus padres. Esta recopilación de historias es un perfecto sube y baja de emociones, pues hay protagonistas desesperantes y otras bastante maduras, hay unas cuyo mayor problema es no gustarle al chico que a ella le gusta y otras que tienen que confrontar problemas serios como el alcoholismo y el racismo.
Me divirtió mucho el cuento de Ana García Guerba: "La señorita Ortega". es gracioso que "Espárrago" sigue con curiosidad a su maestra al final después de todo lo que hace por no perderla, se lleva una sorpresa
Una antología de relatos que evocan momentos de la adolescencia un paseos al pasado marcado por la nostalgia y recuerdo. Algunos algo fantasiosos e inclusos como había una vez..
Uno de los libros más emblemáticos de mi pubertad. Cada historia es diferente y vale la pena darle una oportunidad por la diversificación de temas que se pueden abordar cuando sólo te dicen que debe de tener un tema en común: la escuela.