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Un tablao en otro mundo: La asombrosa historia de cómo el flamenco conquistó Japón

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En los años 50 del siglo pasado comenzaron a viajar a Japón los flamencos españoles. Lo hicieron, por temporadas larguísimas, artistas como Chiquito de la Calzada, Tomás de Madrid o Cristina Hoyos. Pero también empezaron a llenar los teatros japoneses genios como Antonio Gades o Paco de Lucía. Ellos son los responsables de la pasión por el flamenco que comenzó a extenderse en Japón. Este libro habla de todos aquellos artistas flamencos, de sus orígenes y de sus fascinantes experiencias en aquel lejano y desconocido Oriente. Y también explica la historia de muchos de los japoneses que vinieron a la España de la Dictadura, dejándolo todo, para cumplir su destino más insólito: hacerse flamencos. Unos encontraron en Japón dinero, fama y respeto. También conocieron a unos japoneses que resultaban las víctimas perfectas para su picaresca... porque si algo caracteriza a los flamencos es el reírse de todo y tomar la vida como llega. Los otros hallaron en el flamenco un arte tan ancestral como complejo, la forma de expresarse y romper la represión social. Y aquellos japoneses se preocuparon de entender el flamenco, de descifrarlo y de aprenderlo hasta que, de alguna manera, lo han hecho suyo. Esta es la asombrosa historia de cómo el flamenco conquistó el alma de los japoneses.

240 pages, Paperback

First published February 18, 2021

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About the author

David López Canales

9 books3 followers
David López Canales (Madrid, 1980) es periodista. Tras haber pasado por diversas redacciones de periódicos y revistas, la última la de Vanity Fair, donde fue jefe de Actualidad y en cuyas páginas escribió por primera vez sobre Monzer Al Kassar, ahora colabora como freelance para diferentes publicaciones en todo el mundo. Durante los últimos años ha publicado en medios como El Mundo, El País, El País Semanal, Gatopardo o Newsweek, entre otros muchos.

Adora las buenas historias, ya sean sus protagonistas criminales internacionales, como en El traficante ─el primer libro que publica─, personas anónimas o artistas flamencos. Cree que todo el mundo tiene una gran historia por contar y para contar, y que la realidad es tan jugosa que supera con creces la ficción..

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Displaying 1 - 2 of 2 reviews
Profile Image for Montse Madridejos.
70 reviews2 followers
September 3, 2025
Par alguien que no sepa nada de flamenco ni de Japón, ni de los flamencos ni de los japoneses, es una buena recomendación. Es un libro ameno, con algunas anécdotas pero sin pasarse, hecho desde el cariño y el conocimiento. A mi no me ha aportado mucho, pero está bien escrito. Le podría haber sacado más punta al bar Nana de Shinjuku, que también tiene chicha que contar. Por si alguien se pasa por esta reseña, aquí os dejo mi aventura en el bar Nana, en agosto de 2013:

En ausencia de Nana

Hace casi cuarenta años que En Ikowa dirige sus pasos y su vida hacia el minúsculo rincón flamenco “Nana”, dentro de la abigarrada y laberíntica zona conocida como Golden Gai, dentro del barrio de Kabukicho, cerca de la estación de Shinjuku, en Tokio.
Al principio, era tan solo un estudiante universitario que peregrinaba a diario para poder disfrutar de un rato de la compañía de su admirada Nana. Con el tiempo, En se ha mimetizado con el local, confundiéndose entre la madera gastada, los taburetes ajados y las paredes llenas de recuerdos y trasnoches flamencos. Desde hace siete años y después de la muerte de la antigua propietaria, el bar lo regenta él. Cuando nos cuenta que su casa se encuentra a más de una hora de viaje y que cierra tarde por la noche y abre pronto en la mañana no puedo dejar de imaginarme que debe tener un camastro escondido detrás de la barra. Seguro que los japoneses han inventado una cama articulada que se monta y desmonta al antojo de su propietario, para descansar en los ratitos en que no vienen clientes,...
En realidad, el bar parece que lo hubiera montado un fan de la Fernanda de Utrera, todo lleno de cartelitos flamencos, una guitarra de madera de ciprés colgada detrás de la puerta y una foto en blanco y negro de ella, imponente, en lo alto de la pared, al estilo de cualquier virgen protectora en la tierra de maría santísima. Pero resulta que no es la Fernanda, que es Nana, que es clavaíta a la Fernanda, pero con los ojos rasgados. ¿Y quién es Nana?
Nana era una enamorada de España y del flamenco que decidió inaugurar un pequeño bar para compartir su afición con todo el que pasara por allí. En nos contó, en un pausado y escueto inglés, que Nana tuvo un amante, también enamorado de España, que fue el artista que pintó el cuadro sobre escayola que cubre las paredes del bar. Tan apasionado él por España y Nana por él, que acabó financiándole el pasaje de avión. El amante se instaló en Murcia y ahora tiene una nueva familia. No volvió a verle.
En Ikowa sigue al frente del bar como debió hacerlo Nana durante tantos años. Le gusta más el silencio que el flamenco como bien nos advirtió cuando entramos como bárbaros y ruidosos españoles sorprendidos por el hallazgo. En este mundo tan tecnificado en el que vivimos, prescindir del gps, de google maps y de tripadvisor te permite vivir ciertas experiencias, como la de tropezar con Nana por azar, con la mística de las primeras veces. La tecnología está claro que no acecha por Nana. Las cervezas se sirven enfriadas precariamente en una neverita improvisada de porexpan blanco con hielos. La guitarra flamenca que cuelga de la entrada, contusionada por las juergas, pero resistente y con buen sonido, es de artesanía y, para aumentar un poco más el halo romántico del local, está construida por un luthier japonés que ya no está en este mundo. En la puerta del lavabo una foto descolorida da fe de que el gran guitarrista Sabicas estuvo allí en 1967.
El catálogo de experiencias no acabó aquí. Al cabo de un tiempo, llegó Bunji o Benji o, resumiendo, se presentó como Pedro, que se puso a cantar y le acompañé por alegrías y tientos tangos. Sí, un japonés cantando flamenco, y bien. Cantando los tangos de la Niña de los Peines: Triaaaana, Triaaaaaana, que bonita está Trianaaaa, cuando le ponen al puente banderitas republicanas...
Después de un buen rato hablando, cantando y riendo, creo que conseguimos romper la inicial desconfianza de En. Cuando ya nos íbamos, me regaló una flor recortada en papel washi, de color verde. Me dijo que cada flor que hacía era única, como su local, como la velada que acabábamos de disfrutar.

Le debo un libro.

[FIN]

Unos años después de haber escrito mi biografía sobre Carmen Amaya, el libro voló a Japón y llegó a manos de En. Lo mágico del caso es que el libro voló arropado por la bata de cola del bailaor Antonio Zoco, otro de los muchos españoles que ha ido a impartir clases a las entusiastas japonesas.
Profile Image for Luisseff.
240 reviews5 followers
April 5, 2023
Aún recuerdo la primera vez que vi noticias de la pasión que el flamenco despertaba en Japón, aquello me sorprendió, una cultura en las antípodas de España se revelaba como apasionados admiradores de algo tan profundo y nuestro como el flamenco.

Este libro es la llave para conocer la génesis de toda esta historia (los que viajaron durante grandes temporadas, los japoneses que vinieron a España para profesionalizarse en el Flamenco, los que se quedaron, etc.) aunque reconozco que puede abrumar con tanto dato, tantos nombres, fechas y aspecto que ha cubierto, a veces satura. A pesar de ello, es interesante. Quizás sea difícil abarcar tanta información, sin contextualizar con fechas, razones y nombres de los protagonistas de tan magna aventura.
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