Realidades Soñadas es una historia atrayente y entretenida. Una mezcla perfecta entre lo juvenil y una ciencia ficción original y sencilla. Cristina ha creado un mundo alucinante, una realidad futura que quizás pueda llegar a suceder o… ¿quién sabe? Lo mismo ya está ocurriendo…
LOS PROTAGONISTAS
Rebeca me ha encandilado desde la primera página. Sencilla y natural como la vida misma. Se expresa, siente y reacciona como lo haría cualquiera de nosotros en cualquier momento de nuestras vidas. En alguna ocasión, su conducta me ha sacado de quicio, aunque es una actitud que podríamos tener muchos de nosotros en las situaciones tan duras y dramáticas que vive en algunos momentos. El lenguaje que usa refleja su forma de ser. Muchos de los comentarios me han hecho reír, pero también me he angustiado con sus miedos, tan normales y humanos que podrían ser los míos. Es un personaje tan bien estructurado, tan normal, que es como si me estuviera viendo a mí misma. Sin embargo, también muestra una personalidad guerrera y que no se rinde por muy negativa y destructiva que sea la situación.
Teo es un protagonista muy necesario en la historia y me encanta cómo va evolucionando con el transcurso de la novela. Me ha gustado mucho cómo enfoca sus sentimientos y cómo reacciona con Rebeca cuando sus comentarios, sus actos o su forma de ser lo desquician. Me gusta que sea así de serio y callado. Solo habla lo necesario y comenta lo importante, pero… después de lo ocurrido en el Mundo Roto, el carácter humano de Rebeca rompe esa coraza y se muestra un Teo más natural, fresco y espontáneo.
En Realidades Soñadas también podemos encontrar personajes secundarios que aportan muchísimo a la historia. Personalidades diferentes e interesantes. Reina y Pingu, las compañeras de piso de Rebeca, son geniales. Especialmente Reina y su carácter gruñón. Pingu es más reservada y algo tímida. Lehea pertenece al Mundo Roto. Es uno de los personajes que más me han gustado. Su carácter obstinado y que esté acostumbrada a que todo el mundo haga lo que ella dicta le da un toque muy interesante a la evolución de la historia. Me ha fascinado cómo sus pensamientos se van mostrando cuando duermen. Es un punto muy original.
COSAS BUENÍSIMAS
El worldbuilding del Mundo Roto es espectacular. Cristina lo describe de una forma tan descriptiva que es como si realmente existiera.
Realidades Soñadas ha sido una lectura de ritmo ágil, pero que también me ha permitido empatizar con los sentimientos de Rebeca y su nueva y complicada vida.
LOS MEJORES MOMENTOS
Cuando Rebeca se encuentra con Lehea. Provoca una tensión y una angustia cuando aparece durante los sueños que me ha sabido a poco.
Cuando Rebeca posa la mano sobre una de las patas del monstruo… vaya instante de locura y adrenalina. Mis ojos han volado por encima de las palabras, no quería que el capítulo acabara.
PEEEEROOOO…
No obstante, me hubiera gustado que los monstruos salieran en más momentos y que fueran más destructivos, pero, bueno, soy bastante peliculera, así que es un gusto personal. Además, después de acabar la novela, me he dado cuenta de que no ha hecho falta que salgan en todo momento para demostrar la tensión que he vivido en toda la historia. ASÍ QUE NO HAY PERO QUE VALGA.
Y POR ÚLTIMO…
Quiero destacar también las ilustraciones en forma de postal que vienen con el libro. Es bellísima. Así que, en definitiva, muchísimas gracias a Cristina por crear una historia tan entretenida, original y diferente.