Louis de Argenteuil, joven ocioso y libertino, ve amenazada la comodidad de su vida cuando su tío Eustache, harto de su desidia y ante su inminente nuevo matrimonio, decide retirarle su ayuda económica.
Louis tendrá ocasión de desquitarse seduciendo a Hélène Villiers, la futura esposa de Eustache. Una muchacha sencilla e inocente, recién salida de un convento, a quien enseñará toda clase de juegos, siempre dejando intacta su virginidad.
Resguardar la virtud de Hélène supondrá todo un desafío para Louis, un descubrimiento para Hélène y una sorpresa para ambos.
Incitante, divertida, sensual. El juego de la inocencia transcurre en la Francia de finales del siglo XVIII, justo en vísperas de un acontecimiento histórico crucial, en una época conocida por la falta de moralidad de las costumbres y por las muchas desigualdades sociales.
Nací en Madrid en la era analógica y, aunque en casa no sobraba para gastos, nunca nos faltaron los libros. De niña leía incluso mientras caminaba por la calle, me gustaba todo: la intriga, los cómics, los clásicos, las aventuras, las novelas de amor…
Crecí y estudié Ciencias Económicas porque, entre otras muchas cosas, los libros me enseñaron a vivir con la cabeza en las nubes, pero sin dejar de tener los pies en el suelo. Me casé, tuve un hijo, incluso planté varios árboles, pero nunca me había planteado escribir. Hasta que un día probé y fue como morder la manzana. Una vez que caí en la tentación ya no pude parar. Escribo sobre lo que amo y sobre lo que me preocupa. Me atraen las épocas de cambio y reflejar diversos contextos históricos, pero también quiero contar lo que ocurre aquí y ahora. Me gusta alternar esquemas, probar perspectivas distintas, prefiero los personajes con aristas a los que están hechos de una sola pieza y escribo historias de amor porque siempre, siempre me enamoro de ellos.
❤ ¡BRILLANTE! ❤ La idea de situar esta historia en un momento y en un lugar crucial como lo fue Francia a fines del siglo XVIII, me pareció INTERESANTE y MUY ORIGINAL; no solo por la complejidad del contexto histórico, sino por la situación social de este período que se ve reflejadada, con exactitud, en la realidad de los protagonistas.
Louis es vizconde de Tremaine y, gracias a su tío, disfruta de una vida acomodada, pomposa y con lujos inherentes a su condición; que lo hacen indiferente a todo lo que ocurre a su alrededor. Es orgulloso, altivo, indolente, egoísta, superficial y vanidoso. Debido a su comportamiento irresponsable, su tío lo amenaza con quitarle las rentas del condado y sus beneficios si no modifica su conducta. Desesperado, Louis viaja a Tours para congraciarse con su tía Augustine y convencerla de que lo nombre su heredero y que interceda ante su tío. Allí conoce a Hélene. Hélene es todo lo opuesto a Louis. Es humilde, sencilla, ingenua, dócil y muy tímida. Cuando Louis se entera que es la futura esposa de su tío, decide seducirla para luego tenerla como aliada. Ella encuentra a Louis intimidante y, a la vez, fascinante, y se rinde fácilmente a sus encantos. Aquí comienza, entre ellos, una relación… secreta, intensa, atrevida, con escenas de una sensualidad y un erotismo tan cuidados y tan refinados como solo Marisa puede lograr, y con un amor que va surgiendo poco a poco. Una relación que se complica, por momentos, a causa de los celos, la clandestinidad y la interacción con el resto de los personajes.
Cuando todo parece encauzarse, el escenario se modifica, y la historia da un giro inesperado. Adquiere una ritmo vertiginoso que te mantiene alerta y expectante, y con las emociones a flor de piel por el destino de los protagonistas.
Cualquiera puede pensar que por la “personalidad especial” de Louis es difícil empatizar con él, y sin embargo, ¡LO ADORÉ! Un personaje exquisitamente construido y sumamente atractivo. Hélene adquiere una seguridad y una fortaleza sorprendentes. La evolución del carácter y del comportamiento de los dos protagonistas es clara e impecable. Y el final…. PRECIOSO.
Esta historia es MARAVILLOSA, de principio a fin. Está muy bien documentada y está contada con mucha precisión, tacto y sensibilidad. Marisa Sicilia hace MAGIA con sus historias. Su pluma es IMPECABLE. Se arriesga a crear personajes complejos, nos transporta con mucha facilidad a escenarios diferentes, y nos hace “sentir” y “vivir” las historias como propias… y todo lo hace BIEN.
4 Estrellitas, y me ha dejado con muy buena sensación. Es cierto que al principio la novela no es nada fácil de digerir y hasta cause algo de repulsión, pero lo que me ha ganado de la historia es ése último tercio donde realmente se ve el amor.
Son pocas las novelas que he leído de Marisa Sicilia, de hecho creo que ésta es la segunda, y tenía ganas de volver a probarla. La elegida fue "El juego de la seducción" para un reto literario y me ha dejado una grata sorpresa.
La novela empiezan como un retelling de "Las amistades peligrosas". Es finales del siglo XVIII, en Francia, concretamente en 1789. El protagonista, Louis, vizconde de Tremain es un notorio libertino, un canalla egoísta y manipulador y un holgazán, en una palabra, una "joya". Louis sólo conoce el placer y el hedonismo que le ha dado su estatus social. Louis es el sobrino del conde de Bearnes y su heredero, pero la constante disipación de Louis ha hecho que el conde decida volver a casarse para dar un heredero como dios manda, y que Louis se busque la vida.
Ahí será cuando Louis busque la venganza perfecta. Partirá a Tours, donde vive su tía Augustine, una afable viuda. La sorpresa que se llevará Louis será conocer a Hélene Villiers, la pupila de su tía, que además es la joven prometida de su tío, el conde de Bearnes.
Cierto es que al principio, a Louis no le atrae nada de Hélene, es fea y poquita cosa, callada, apocada y demasiado sumisa. Hélene es nieta de la que fue la mejor amiga de la tía Augustine, por eso ésta la acogió bajo su ala y le dio una educación. Hélene cree que debe compensar a la tía Augustine casándose con el hermano de ésta, el conde de Bearnes. Pero conocer al vizconde de Tremain, será la perdición de Hélene.
Sí, la vengaza es perfecta. Aunque a Louis no le atrae nada Hélene, en seguida empieza a coquetear con ella y llevarla poco a poco a las zonas mas oscuras de la casa y de los dormitorios. Y ahí será cuando la novela se convierte en un alarde de erotismo y sordidez.
El personaje de Louis no es nada fácil de digerir, de hecho le odias, le odias con todas tus fuerzas porque es un cabronazo, un niñato odioso y mimado que llega hasta lo más decrépito de la humanidad para vengarse de su tío y poder seguir viviendo del cuento, como ha hecho toda su vida.
Y así será prácticamente todo el libro hasta el último tercio de éste, donde algo cambia la historia, y a los personajes: el amor.
De Hélene no puedo contar mucho como personaje, porque me ha parecido que estaba muy desdibujada. Aunque la novela está narrada en tercera persona, el 90% del protagonismo se lo lleva Louis, y a Hélene la ves toda la novela como una chiquilla de diecisete años, callada y apocada, con poca o ninguna conversación. Louis es para ella un tornellino que destrozará su vida, o por lo menos la vida que le han dicho que debe llevar. No sabe cómo ni por qué, pero está enamorada de Louis y aún así debe casarse con su tío.
Lo bonito llegará en ése último tercio de la historia, cuando deja de ser una novela erótica para convertirse en una novela romántica. Cuando por fin los protagonistas están enamorados y Louis comprende que debe hacer las cosas bien y hablar con su tío. Pero una serie de circunstancias y la Revolución Francesa, que justo va a estallar, se lo pondrán muy difíciles a Louis y Hélene, que no estaban destinados a estar juntos.
Pues sí, pese a que al principio no me gustó, o no me gustaba como se estaba desarrollando la novela, admito que al final me ha convencido y me ha gustado mucho. Ha tenido un final muy bonito, y me ha dejado con ganas de leer más libros de Marisa Sicilia.
Yo no sé por qué he tardado tanto en leer este libro si es maravilloso!! No negaré que habría entrado en el libro y hubiese pateado a Louis en ese hermoso trasero que tiene en más de una ocasión. ¿Cómo se puede llegar a odiar tanto a un personaje y a la vez sentirse fascinada por él? Pues eso solo lo logra Marisa Sicilia en todos y cada uno de sus libros. Pero es que ella no se queda atrás, no. Es tan inocente que a veces piensas que es tonta, pero es que es así, inocente y pura y un alma cándida que se enamora casi sin que te des cuenta. Como veréis me ha fascinado la historia a pesar de que los protagonistas sean atípicos y unos idiotas perdidos. Pero es que esta historia es mucho más, es venganza, es pasión y es AMOR. No como podría serlo en una historias clásica de este género, pero no cabe ninguna duda que los libros de Marisa no son típicos. Estáis tardando en leer el libro!!
Me ha parecido una lectura diferente. Creo que es la primera vez que veo un protagonista masculino que se supone que es un canalla, un libertino y un noble con todo lo negativo y que realmente lo es (en la primera mitad del libro). Louis es realmente insoportable al principio pero poco a poco gracias a su relación con Helene va cambiando para bien. Lectura recomendable como todas las que he leído de la autora
3,75 La manera de escribir de Marisa Siclia me ha parecido muy muy elegante y las escenas eroticas están escritas de una manera exquisita y elegante cono todo el libro. Me ha hecho odiar a Louis durante practicamente todo el libro, extremadamente egoista, clasista .... Heĺène bueno....es Helène. Leeré más de Marisa
Debo confesar que me ha gustado muchisimo esta historia, que me ha enganchado y que he tenido que leerla casi del tirón. Es una historia con un lado perverso muy marcado, una narrativa perfecta y correctísima, con escenas sexuales muy explícitas pero que en ningún momento he sentido de más o fuera de lugar. No esperaría menos de un protagonista de la talla de Louis, un "petit Valmont" que ha estado en todo momento a la altura de su papel: el rol de perfecto libertino francés de finales del XVIII. En aquella época de excesos y de clases sociales muy diferenciadas, de caprichos exagerados, de vanidades imposibles y de lujos desmesurados no podría actuar él de otro modo. Ha sido además una lectura de emociones encontradas para mí. Le he detestado por egocéntrico, egoísta, cruel a menudo, pueril y vanidoso siempre. Pero también he podido profundizar un poquito más en su forma de ser y actuar y al final casi casi que incluso he sentido lástima de él (algo que al Louis del inicio de la trama horrorizaría del modo más absoluto jajjajaja). En realidad creo que la sociedad francesa de esa época estaba plagada de Louises y él solo era uno más. Un pobre diablo vacío por dentro y engalanado por fuera como un Dios. También he llagado a compadecer a la pobrecita Hêlène, aunque bien mirado de pobrecita e inocentona tenía bien poco, por lo que mi compasión tan solo perduró durante sus primeras apariciones. Desde el principio se dejó llevar por los juegos perversos de él, participó en todo momento sin haber sido forzada a ello, dándome a entender que, pese a ser una joven sin experiencia ni en el mundo ni en la vida, albergaba su propia perversidad, convirtiendose en el "yan" perfecto del protagonista. Como colofón final e ideal, la ambientación. Me interesa todo lo referente a la historia real y esa época convulsa que marcó la diferencia en Francia me atrae de forma absoluta. Considero que ha sido una lectura maravillosa.
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Tal vez la mayor sorpresa de este libro sea que haya conseguido engancharme de principio a fin con un personaje principal francamente odioso, y casi diría que insoportable. No diré que no estaba advertida, pero es que Louis es tan repelente cuando arranca la trama que no era capaz de sentir por él ni la más mínima atracción. Estoy acostumbrada a protagonistas masculinos que, incluso con sus defectos y errores, son atractivos, y no es difícil entender que la protagonista femenina se interese por ellos y se enamore. Louis es frío, egoísta, vanidoso, inmaduro, y un vago redomado. Cierto es que todo esto es producto de sus circunstancias y de su educación, pero en lo único que podía pensar a medida que lo iba conociendo era que me encantaría verlo de rodillas tras recibir un buen sopapo de la vida, con la mano abierta, de esos que voltean la cara. Lo necesita, desesperadamente. Y como lectora he disfrutado de las zancadillas que la vida le va poniendo, que lo sacan de sus casillas y lo hacen salir de su estado vegetativo habitual para tratar de darle la vuelta a su situación. En su búsqueda de la comodidad y la seguridad que le han sido arrebatadas (injustamente, según él), conoce a Hélene, una muchacha humilde, educada en un convento y resignada a un destino tan gris y tan poco atractivo como ella. La joven se convierte de inmediato en el objeto de sus burlas y sus comentarios malintencionados, y además, se propone seducirla a modo de venganza. Como cualquier buena lectora de romántica, esperé pacientemente el momento en que Louis cayera de rodillas ante su supuesta víctima, y disfruté descubriendo que ella era mucho más de lo que aparentaba bajo su tímido y recatado aspecto inicial. Hélene me ha encantado como personaje. Y sobre todo, me ha encantado lo que consigue hacer con Louis, del que se enamora porque nunca ha visto nada tan hermoso y brillante como él, ni que le haga sentir tanto, aunque no por ello es incapaz de ver cómo es él en realidad. Y aun así, lo ama. Algunas cosas nunca cambian, y algunas personas tampoco, pero Louis sí lo hace. No de un modo radical, porque en el fondo, no deja de ser un malcriado y un egoísta, pero en el proceso madura de forma exponencial y es capaz de aprender a mirar más allá de sí mismo, aunque sea porque no quiere renunciar a Hélene. Es una bonita historia y la he disfrutado un montón.
He descubierto a mi nueva autora favorita española: Marisa Sicilia. Reconozco que llevaba un año aproximadamente con el libro en mi estantería, pero creo que este verano ha sido el momento perfecto para empezarlo.
Sabía con lo que me encontraría: un protagonista muy diferente a los "típicos héroes" de novela romántica y una protagonista sumisa que parece carecer de su propio pensamiento y carácter. Sin embargo, eso no ha impedido que disfrute de la historia, ya que Louis, a pesar de lo que ya sabía de él, me ha parecido muy realista, al igual que Hélène, teniendo en cuenta la época en la que está ambientada la historia. Para mí ha sido una obra sublime que recomiendo a todas las personas amantes de la romántica, pero sobre todo de la erótica, ya que hay bastantes escenas de este estilo en la novela. Sin embargo, no son demasiadas ni se tornan repetitivas, un buen punto a su favor.
Sin duda, estoy deseando leer otros títulos de la autora.
Por fin me he puesto con ella y aunque el protagonista masculino tiene sus cosas y a veces le mandaría lejos sin el menor reparo, pasa lo que siempre pasa con los personajes de Marisa, no te queda más remedio que aceptarlos. Una novela bien narrada, ambientada, con personajes creíbles y bien montados, que además incluye la Revolución Francesa de fondo y no chirría para nada en el devenir de la trama. Sí, me ha gustado.
3,5/5 Una de las cosas que más me gusta de esta autora es su capaz de sorprender, de crear historias diferentes. En este libro se nos presenta a un personaje muy complicado, no es el típico protagonista al uso ya que tiene un carácter que, para ser sincera, no enamora, todo lo contrario te dan ganas de salir corriendo. Pero dentro de todo ese narcisismo y egoísmo se puede apreciar a una persona que carece de cariño y ternura. Por el contrario Helene es muy sumisa, tímida y sin experiencia en nada ya que acaba de salir de un monasterio. El romance se produce como fruto de la venganza de Louis, pero finalmente se produce el dicho del cazador cazado.
Realmente me ha gustado esta historia. Unos protagonistas diferentes y con defectos de caracter hacen que esta novela sea aún mas atractiva para mi gusto.
Difícil comentar esta historia. La historia entre ellos no me ha gustado. El es un borde desde el principio hasta casi que el libro termina, no se me ocurre nada bueno que decir de él. Ella es inocente, tanto que a veces te darían ganas de zarandearla para darle un poco de orgullo y que lo mandara a paseo. Vamos, que son todo lo opuesto a los protagonistas de novela romántica que me gusta leer. Por otro lado, diré que dejando de lado su historia, me ha gustado muchísimo la ambientación y que la autora ha conseguido engancharme como cosa mala y que lo he disfrutado mucho. Es muy posible que si no hubiera ido avisada me hubiera cogido tal cabreo que me hubiera arruinado la lectura, pero como ya sabía lo que me esperaba, lo he capeado bien. Por que sí, te pasas gran parte de la novela o cabreada con uno o cabreada con otro. Y añadiré que él no se merece, en mi opinión, ese final. Pero como novela, es buena. Esa ambientación, el estilo y, sobre todo, los personajes tan bien construidos. La parte romántica es la que no me ha gustado. Sigo pensando que él no hace nada para ganar su amor. Pero eso es algo muy personal y, pese a que en otras circunstancias, los protagonistas me podrían haber arruinado la lectura, no ha sido el caso.
Esta es la segunda vez que me adentro en una novela de Marisa Sicilia; con La Dama del Paso descubrí su pluma, y supe en el mismo momento en que cerré el libro, que me había convertido en una seguidora más.
Con El juego de la inocencia, he vuelto a disfrutar de la maravillosa pluma de Marisa, tiene un estilo sencillo, pero a la vez adictivo, capaz de engancharte a sus historias con la armonía y dulzura que desprende su prosa e introducirte en ella de una manera arrolladora. Me hizo acordarme, a pequeños rasgos, de varias de mis películas favoritas, Las amistades peligrosas, Valmont o Jane Eyre entre otras... pero que esto no os confunda, nada tiene que ver con la novela en sí, simplemente mi imaginación voló.
El juego de la inocencia, es una novela que desde que la empiezas, se te hace original. Primero porque la época de ambientación, esta poco (por no decir nada) explorada o explotada en el género romántico histórico, y no es otra que la Francia pre- Revolución Francesa, una Francia que se preparaba para unos grandes cambios sociales e históricos, una época donde el mundo cambió mucho en poquísimo tiempo, y aunque los cambios que se sucedieron fueron bastante traumáticos, Marisa nos deja ver que esos cambios, pudieron ser mas amables y agradables como los que sufrieron Hèlene y Louis en esta historia. La segunda es por la creación de los protagonista. Ni Louis es el típico héroe romántico ni Hèlene es la típica heroína romántica decidida y adelantada en pensamientos y acciones para su época.
Louis ha sido un anti héroe para mi, no puedo sino decir que lo he odiado y despreciado desde su primera aparición en escena. El típico francesito burgués acostumbrado a tenerlo todo, a vivir de las rentas sin dar un palo al agua. Un joven engreído, caprichoso, terco. Un hombre acostumbrado a pensar solo en sus deseos, con una inmensa necesidad de ser amado y admirado, solo mostrándose amable y benevolente si la finalidad era recibir algo a cambio. Un hombre que representa a una aristocracia anticuada, rancia y condenada al declive. Un personaje que me hizo no poder dejar de pensar en llegar a la parte de la novela donde pudiera recrearme en leer como se tendría que tragar todas esas palabras y acciones deplorables... y llegó, sin duda llegó y fui la mas feliz del mundo jajaja.
Hèlene, también es todo lo que no esperaba encontrarme, una muchacha que aunque sin duda encarna la inocencia más dulce, es gris, callada, y sumisa. Acostumbrada a obedecer y a acatar lo que le digan, sin saber decir que no... pero vaya si acaba aprendiendo, y aun sufriendo, las "guantás sin manos" que aprende a dar, para mi fueron totalmente liberadoras.
El juego de la inocencia es una novela brillante, donde el sexo es la principal herramienta en un juego de crueles intenciones. La seducción y la venganza es lo que prima para Louis de Argenteuil, pero no cuenta con que podría enamorarse de una de sus víctimas, Hélene Villiers. Y la evolución de ambos personajes durante toda la historia es palpable, dando una trama arrolladora, llena de sentiminientos, desdichas... Una historia de amor, pasión y sensualidad que a llegado a atraparme haciendome amar y odiar cuanto acontece.
Y es que no puedo ni debo contaros más, la historia de Louis y Hèlene es digna de que la descubráis, porque sin duda tiene mucha sustancia. Marisa Sicilia ha trabajado sin duda a conciencia para regalarnos esta magnífica historia.
Hace una semana que terminé de leerlo y aún sigo reposando la historia. Tenía apuntada esta novela en mi lista prácticamente desde que salió, me llamaba mucho la atención tanto el argumento como la época en que se desarrolla y solo puedo decir, ¿por qué no la habré leído antes? Por suerte me apunté al book tour del blog Books Around the Magic World y me dio la excusa perfecta para hacerle un hueco.
Ambientada en Francia a finales del siglo XVIII, comienza en los meses previos al estallido de la revolución francesa. La elegante pluma de Marisa Sicilia despliega un repertorio de descripciones que te hacen casi sentir que te encuentras allí. El detalle que imprime a las escenas y los personajes me ha parecido soberbio. He leído pocos libros ambientados en esta época pero pienso que este destaca por lo bien que ha sabido retratar la nobleza francesa de ese siglo, una sociedad dada al lujo, la excentricidad, el despilfarro, la banalidad y el egocentrismo. Y así es el protagonista, Louis, vizconde de Tremaine, superficial, excéntrico, egoísta y caprichoso. Un niño rico que vive de las rentas sin dar un palo al agua y se cree el centro del universo porque se codea de refilón con la realeza. Su personaje está tan bien trabajado, me ha parecido tan fiel a la época, que no he podido odiarlo, eso sí, en más de una ocasión le habría metido una alpargata en la boca... lo bueno es que su evolución a lo largo de la historia es abismal. El personaje femenino recae en una jovencísima Hèlene, una muchacha pobre, dulce y tierna, recién salida del convento pero no por ello boba. A pesar de su inocencia y juventud me ha encantado como sabe mantener sus principios y lo bien que una vez más, la autora ha sabido reflejarlo. La trama de la novela se complica con enredos, celos, malos entendidos y venganzas de la mano de los protagonistas acompañados de varios secundarios que igualmente me resultaron estupendos. Destacaría al tío de Louis, Eustache, y su hermana Augustine que tiene como pupila a Hèlene; Otro secundario a destacar es Beissiers cuyas apariciones son breves pero intensas, pienso que de aquí podría salir un buen protagonista para otra novela ;) Otro de los puntos a favor es la sensualidad y elegancia de las escenas intimas, detalladas sin pudor y en su justa medida, dejando a su paso la sensación de puro sentimiento y melodía. Hay varios capítulos que por uno u otro motivo me han calado hondo pero quiero destacar el epílogo, es maravilloso, ese broche de oro que te deja con la sonrisa en los labios. El único pero que puedo decir es que me encantaría que la editorial corrigiera unos pocos laísmos y algunas tildes que faltan o sobran, con esas pequeñas correcciones sin duda quedaría perfecta. Mi puntuación es un 9,5. Me ha sorprendido muchísimo saber que es la primera novela que publica, se nota que está muy trabajada y documentada y espero poder leer en breve algo suyo de nuevo. Marisa Sicilia es una autora que voy a tener muy en cuenta a partir de ahora.
Es difícil llevar adelante una novela romántica con un personaje masculino que durante el 70% del libro se me ha hecho difícil de aguantar, por su egoísmo y superficialidad. ¿Cómo es posible que la autora salga airosa de la prueba? Pues porque su escritura es exacta, atemperada, magistral por momentos. Gran parte del libro tiene un componente histórico-erótico no muy habitual en el género. La parte final, situada en pleno comienzo de la Revolución Francesa, es algo diferente al resto, con escenas más animadas y vívidas y sin erótica.
No sé, no estoy segura de que sea plato para todos los gustos, por la inusual (en romántica) mezcla de subgéneros y sobre todo, por la caracterización de ambos personajes, él un libertino disoluto y egoísta y ella una joven recién salida del convento. Una relación muy desigual marcada desde el comienzo por el ascendiente que él adquiere sobre ella. Fácil creer que ella se enamore (¿o no? ¿Debería haber tenido más amor propio, o creemos que en su situación no puede tenerlo?) , pero al revés... Y es que tampoco sé bien qué pensar de la evolución de los personajes. Lo curioso es que cuanto más pensaba que no iba a creerme su historia de amor, más lo hacía.
La autora ha sido muy valiente con la temática, y la novela funciona porque de veras hay maestría en su prosa. Creo que es una novela curiosa, una originalidad en la romántica española actual. Y solo por la forma en que escribe su autora merece la pena darle una oportunidad. Lo cierto es que no dejará indiferente, no es de esas novelas que fácilmente confundimos entre ellas por la similitud de localizaciones y personajes. Curiosa y entretenida. Se merece mucho la oportunidad.
He de reconocer que, hasta la mitad del libro, Louis me ha parecido una muñeca empolvada depravada y caprichosa, y no logré simpatizar mucho con él ni con Hélene, que me pareció demasiado servil. Aunque esto no es un punto negativo, puesto que se trata de hacer personajes creíbles que se adecuen al contexto histórico, y eso Marisa lo ha conseguido con creces con una narración culta, fluida y amena donde nos ha descrito con mucho acierto a una sociedad entregada al derroche, a la corrupción y al placer, donde poco importaba que miles de personas murieran literalmente de hambre mientras los privilegiados pudieran costearse sus fiestas y orgías varias. Lo único que quizá he echado un poquito de menos es más protagonismo de la Revolución en el libro, que solo aparece en la última parte. Adoro este periodo, y como amante de la historia, me hubiera encantado que el escenario para esta tórrida historia de amor hubieran sido los convulsos años en los que ser noble, más que un honor, era una desgracia.
Excelente libro, le daría casi un 5, lo empece hace unos meses y no lo pude seguir, me resultaba demasiado odioso Lois, pero retome esta semana y me súper engancho. Es un libro distinto, es raro odiar tanto al protagonista aunque a medida que va pasando las páginas lo vas entendiendo y da pena, sin duda fue caracterizado muy bien un aristócrata de la época . Ella me dio lastima desde el principio, una víctima de las circunstancias. El final muy bueno.
que se sepa q las 5 estrellas me las tienen q sacar a llantos, risas y pataletas!!! así q le doy 3 estrellas y media porque si bien se trata del desarrollo del prota masculino, me hubiese gustado tmb, ver mas marcado el de ella. Dicho esto.... Me Encantoooo!!!!! hermosa hermosa novela!! uso un contexto histórico q la "salvo" de serle infiel a su propia historia! Me la creiii! eso lo valoro montones! porq con lo repetitivo que es utilizado el tema, me hizo presa de sus paginas de principio a fin. Y eso tmb por que la escritora sabe lo que hace . Así que, no se si es su primer libro, si tiene otros o que.. ya me pondré a mirar.. pero definitivamente quiero saber mas de ella! y apuesto a su evolución!!
Es una novela romántica histórica llena de sensualidad que me ha transportado a la Francia de finales del siglo XVIII. Louis, el protagonista, no es el típico héroe o un perfecto caballero sinó que es un narcisista caprichoso que actúa por interés y que la mayor parte del libro lo he odiado. Hélène tampoco es la típica protagonista exhuberante o de gran belleza, mas bien es bastante real y destaca por su inocencia y docilidad. Sus juegos clandestinos estan muy bien narrados con sensualidad y elegancia, al igual que toda la ambientación de aquella época.
Leer el arte de convertir un hombre narcisista y egoísta en un enamorado ha sido todo un reto pero cuando la autora lo hace con semejante exquisitez, incluso con un personaje tan poco dado a despertar la empatía del lector, resulta un placer. Marisa ha logrado algo muy difícil porque ha apostado muy fuerte por un personaje superficial, dado al más absoluto hedonismo y de dudosa moralidad, y ha salido airosa ya que ha conseguido crear un hombre real, no un héroe. Y no ha sido solo este personaje tan atípico lo que me ha fascinado, también ha sido su prosa: elegante, cuidada, deliciosa, sin hablar de la ambientación tan rica en detalles. Louis, sobre quien recae casi toda la trama, me ha irritado, disgustado, incluso me ha indignado, pero, aunque se me ha hecho difícil “quererle”, algunas veces despertaba en mi sentimientos contradictorios porque también me parecía increíblemente inocente en cuanto a su limitada visión de la vida, pero no nos engañemos, los nobles eran más dado a ese comportamiento que en actuar como hombres de bien. Nacían con una cuchara de plata en la boca y desde niño les inculcaban el sentimiento de superioridad que los llevaba a ser tan egoístas. Y aquí es donde Marisa se ha arriesgado, porque habitualmente en una novela romántica la protagonista es quien lleva la voz cantante, sin embargo en esta historia vemos el mundo a través de los ojos de Louis. La autora se ha esmerado en crear un personaje complejo y, cosa que he agradecido, no lo ha convertido en un príncipe azul, sino que ha mantenido su pose, aunque mucho más conmovedora según los acontecimientos se suceden. En cuanto a Hélene, me habría gustado que fuera menos dócil, pero si dejamos de lado nuestras mentes de mujeres del siglo XXI e intentamos imaginar cómo sería vivir en un convento, sin apenas muestras de afecto y educada por monjas estrictas que inculcaban la modestia y la docilidad, entenderemos que una mujer tan joven y tan inexperimentada pueda amar a un hombre como Louis. Muchas veces la veía como la polilla que se deja quemar las alas por una deslumbrante llama, aun sabiendo que saldrá perdiendo en esa extraña relación desigual. El juego de la inocencia es una novela atrevida que mezcla historia y erotismo (aunque diría que es más sensual que erótica), magistralmente relatada. El mayor acierto ha sido convertir esta relación, que aparentaba ser imposible, en algo plausible. Es una obra a tener en cuenta, por su originalidad, su prosa, y sus personajes. Enhorabuena, Marisa, porque has apostado fuerte y para mí, que no soy una lectora asidua de novelas eróticas y sabes que los personajes dominantes y manipuladores me producen auténtico rechazo por lo que te conté en Madrid, has conseguido que me metiera de lleno en esa Francia tan deliciosa como implacable, incluso que me encariñara con Louis.
Una historia que me ha gustado mucho, al principio la autora pone una cita Las Relaciones Peligrosas de Pierre Choderlos de Laclos, y por momentos parece que estamos siguiendo una continuacion del libro, es decir tienen ese estilo, pero a la vez es diferente, propio de la autora, me gusta que se desarrolle en Francia, previo a la Revolucion, casi todas las escritoras de romances de epocas las situan en Inglaterra, es interesante ver el desarrollo en ese pais, me gusta la manera de describir al personaje masculino, porque estamos acostumbradas a que sea un Mr. Darcy, un perfecto caballero, y bueno este es un perfecto aristocrata de la epoca, y lo describe asi con todas sus imperfecciones, es altanero, egoista, caprichoso, no le interesan sus tierras, no le interesa nada que no sea el , hasta que conoce a la protagonista, que tambien esta descrita de una manera real, no es una belleza, no es un dechado de gracia, es decir una chica comun y corriente, y aun asi se ve atraidos uno por el otro. Es una historia de cambios, tanto historicos como de los personajes, es una historia encantadora, he quedado muy satisfecha con su lectura. Es una historia que recomiendo ampliamente.
Una novela magnífica, con una ambientación soberbia en la que los personajes son la representación exacta de una sociedad que se ha idealizado en infinidad de novelas. Louis no puede ser peor de lo que es: ególatra, manirroto, maleducado, caprichoso, egoísta, un sibarita al que le cuesta llegar a fin de mes, libertino, frío y despiadado. Digno hijo de la aristocracia francesa de la época. Hélene es una niña inocente a la que han roto en el convento en el que se ha criado gracias a la «generosidad» de la tía de Louis. No es especial en ningún aspecto, nada llamativa y, si él pone sus ojos sobre ella es porque es una amenaza para su herencia. Nada más. Me ha parecido muy arriesgado por parte de la autora el usar a un personaje masculino así, pero me ha encantado el resultado. Hay que aplaudir su valor y maestría, ya que de no haber sido por su habilidad y talento, Louis podría haber provocado un gran rechazo. Un magnífico vocabulario, gran trabajo de ambientación y recreación de la sociedad de la época, así como un gran dominio de la pluma para dar realismo al final. Mis felicitaciones a la autora por esta brillante novela.
Erotismo histórico un poco morboso que recuerda inevitablemente a Las amistades peligrosas, como ya dije en mi blog . La historia se ambienta en 1789. El egocéntrico Louis de Argenteuil, se centra en sus placeres y llevar el look perfecto. El parné no le da para tanto como gasta. Para vengarse del agarrado de su tío, decide seducir a la prometida de éste, Hélène Villiers. Así que tenemos a un canalla calculador al asedio de la heroína virtuosa. Tiene unas cuantas escenas eróticas en las que la autora se luce. Así es como, creo yo, que hay que escribir erótica en español. La historia me atrapó. Cuando dejaba de leer, seguía pensando en este Valmont de medio pelo, mira que es un impresentable y no podía quitármelo de la cabeza. ¿Ella? Una pavisosa, y sin embargo, ¡cuán apasionadamente ama! La recomiendo para cualquier aficionada a la novela romántica histórica.
No soy gran fanática de la novela romántica histórica, pero "El Juego de la Inocencia" está tan bien escrita que pasas las páginas y no te das cuentas. Narración fluida, ritmo, sientes que realmente ves lo que está pasando.
Cuando algo así me sucede con un libro, a pesar de que la temática no sea de mis favoritas, sé que es bueno.
No podía parar de leer. Una ambientación perfecta, unos personajes con la mentalidad de la época en la que se desarrollan los hechos. La evolución de Louis es impresionante y Hélene tiene una fuerza especial que te cautiva. Llena de romanticismo y de erotismo del bueno, nada de carnaza. En definitiva, muy recomendable.
Me ha gustado la historia, me ha recordado a Las amistades peligrosas y el vizconde y su character caprichoso. Habit momentous que me enferma a el personaje de Helene, pero su bondad y amor innocente puede con el libertino, que solo era otro ninño mas buscando el cariño de alguien. Me he quedado con ganas de saber Mas del personaje del burgues, monsieur Beissiers y Sus ideas revolucionarias.
Muy bien narrado, original, desde mi punto de vista, no demasiado predecible. Basado en una época que a mí me encanta y que le da un toque a la historia bastante sorprendente. Me hubiera gustado que se hubiese alargado más la segunda parte de la historia, podría haber dado mucho juego. El final lo he visto rápido y precipitado. En el epílogo se podría haber esforzado un poco más. Pero en general, he disfrutado mucho con la historia.