Esta es la primera vez que redacto una reseña de un libro a pedazos, pero a medida que iba leyendo me iba dando cuenta de que no podían olvidarseme ciertos puntos del libro porque necesitaba comentar lo ODIOSO que es el protagonista. He de decir que el libro está lleno de clichés y es taaaaan palpable que lo ha escrito un tío blanco heterosexual... la escena de la pelea en la discoteca?? No he podido seguir, he cerrado el libro y me he puesto Orgullo y Prejuicio. Las mujeres estamos HARTAS de intensos que se creen interesantes por tener un hobby distinto (oh mírame, sé enumerar tres directores distintos, por favor cómeme la poll*). Haber estudiado cine es solo una de las muchas red flags que posee el protagonista y a la vez narrador de la novela: se enamora de cualquier tía que le de un mínimo de atención (🚩!!), tiene a alguien trabajando en su negocio sin sueldo (🚩!!), al que además siempre se refiere con calificativos despectivos y usando términos como "autista" de forma bastante hiriente (🚩!!), se cree mejor que otros tíos por ser romántico, cuando realmente no es romántico, sino enamoradizo (🚩!!), defiende las relaciones con grandes diferencias de edad (🚩!!), usa a su amigo como terapeuta, haciéndole escuchar sus dramas día sí y día también, y el único favor que le pide este a cambio (sacar a pasear a su perro), no lo hace porque el perro se la suda (🚩!!) y podría seguir pero ya sería destripar mucho la historia. No necesitamos más novelas de tíos horribles que solo se dan cuenta de que lo son cuando su ex, a la que ha acosado y molestado, le dice cuatro cosas y entonces tiene una revelación sobre qué es la vida y cómo tiene que vivirla. Para eso podemos mirar chats antiguos de WhatsApp.
El autor de esta obra no ha conseguido darnos nada más y nada menos que la típica historia protagonizada por un capullo integral y egoísta al que sus amigos siempre perdonan y entienden porque si de verdad esta historia tuviera algo de realismo humano, Tomás, Helena y Estefanía habrían mandado a tomar por culo a David en menos de 20 páginas.
Si hay algo que este libro retrata bien, es a los modernitos de Barcelona, los que se encocan los fines de semana y se creen alternativos por citar frases de películas de Woody Allen o ir al cine solos. Este libro me ha dado una determinación: no volveré a leer a autores cis heteros.
Esta novela se ha convertido con diferencia en la peor obra que he consumido este año, y eso que en primavera me leí la saga entera de Harry Potter.
A modo de resumen, citaré a la grandilocuente Fiona, de Shrek (la primera): "Qué plasta de tío".
Por cierto, el final es súper predecible.